Archivo para febrero 2013

PAGANDO POR OTROS

febrero 23, 2013

Se llama Cecilia Nava López, tiene 30 años y lleva 8 en Santa Martha Acatitla.
La historia de Cecilia es una historia de ignorancia e injusticia, una joven mujer incapaz de hacer daño a nadie y se lo terminaron haciendo a ella.
Cecilia tenía tres pequeños hijos y le venía otro en camino. Se le puede tachar de tonta y con razón, pero no de criminal. Su esposo o pareja, tenía otros hijos con varias mujeres. Una de estas mujeres vivía con la madre de él y dos pequeñas niñas, una de ella de 2 años de edad.
Un día, está mujer se marcho de la casa de su suegra y ésta tuvo que hacerse cargo de las dos pequeñas.
Pasó poco tiempo cuando su pareja llegó acompañado de su madre a donde Cecilia y con ellos traían a la pequeña niña. Le piden a Cecilia que la cuide un rato porque tienen que hacer un mandado.
Cecilia sigue haciendo sus cosas mientras la pequeña está acostada. Pasa un tiempo cuando Cecilia va a ver a la niña y se da cuenta que no puede respirar. Rapido la toma en sus brazos y se va a tomar un pesero para que la lleve a un hospital. El Centro médico más cercano está como a 1 hora de camino, así que desesperada ve pasar el tiempo sin poder hacer nada por la pequeña.
Llega al centro médico y un doctor le dice espere afuera mientras atienden a la niña. No pasa mucho tiempo cuando sale el doctor y le dice que ya llega el Ministerio Público, quien enseguida la detiene y la llevan a la delegación.
Como al parecer siempre hacen le dan un documento a Cecilia para que firme y ella que nada sabe de delegaciones ni de legalidades, firma el documento.
-¿Ya sabes lo que has firmado? -le pregunta un agente del ministerio público.
En la declaración que por ignorancia firma, se declaraba culpable de habewr golpeado a la niña y es que ésta había fallecido por estallamiento de visceras, es decir, a Cecilia se la llevaron golpeada.
La suegra aparece en la delegación y le dice que no diga nada, que si no lo van a pagar sus hijos.
Cuando llega ante el juez dice que ella no golpeó a la niña y que no sabe que pasó.
Su abogado es de oficio y como la gran mayoría de estos, se dedica a cubrir los trámites y le importa un comino lo que pueda pasar con su defendida.
Su pareja nunca aparece y según dice ya falleció.
Los niños quedan al cuidado de su madre, mientras que ella sigue pagando por algo que no hizo. Fue condenada a 27 sños y seis meses de cárcel y mientras ella cumple la injusta sentencia una golpeadora de niños está libre.

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CARTA DE BRENDA II

febrero 16, 2013

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Esta carta me la mandó Brenda junto a la de Ontiveros y la Reina un poco antes de ser detenido y encarcelado, por lo que ya no la pude publicar, pero aquí está la carta que si fue publicada en carceldemujeres2

Querido Koldomikel:
Hola, antes que nada espero que te encuentres muy bien de salud y todo en general.
También agradezco de antemano como siempre desde que empezaste a intervenir en todo esto; tu interés, tus agallas para enfrentarte junto con nosotros a este monstruo de siete cabezas, entre corporaciones que supuestamente imparten justicia, jueces que supuestamente dictaminan de acuerdo a la ley, medios de información que desinforman en lugar de presentar la noticia veraz como su propia ética así lo exige, el mismo Presidente que tiene favoritismos hacia gente pudiente y que los demás simplemente no importan, pero sobre todo, la cabeza más grande del monstruo, que es la perversidad de una señora, perdón, de una persona porque darle el nombre de “señora” sería mucho para ella, la cual se vale de la corrupción, la violencia, la mentira y la manipulación de la verdad para alcanzar intereses personales, pisando a quien se le atraviese en su camino.
He leído algunos casos en tu blog que me ha mandado mi familia, en donde leí todo lo que le hicieron a Jacobo, la desesperación de su familia, y me da mucho coraje ver todo lo que sigue haciendo esa persona, tanto daño, y toda esa maldad, pero según ellos, ¡son gente de bien??!!.
Mira, te escribo para que sepas como nos tienen en este nuevo Penal Federal de Máxima Seguridad, todas somos foráneas, como sabrás nos mandaron hasta Tepic, Nayarit, estamos todo el día encerradas con candado, no salimos más que 2 veces a la semana a las canchas a caminar, jugar, o lo que podamos hacer en los 45 minutos que nos dan de deportes. Pero eso no es lo malo, por la misma distancia casi nadie tenemos visita, la visita es cada 12 días, y solamente entran máximo 3 personas, las cuales tienen que haber sido aceptadas y autorizadas, mandando infinidad de papeles, ¡es un verdadero calvario!, y ni creas que es como en Santiaguito, que todos salen a visita, acá si tu estas en visita, solo puedes salir con las de tu estancia, o sea otras 3 internas ese día, son solo cuatro palapas, cerradas, debajo del sol, con un calor impresionante y no puede la familia meter nada de comer ni de nada, les dan agua caliente y ya es todo.
Las llamadas nos dan una cada semana de 10 minutos y solamente podemos dar 2 teléfonos de casa que previamente hayan sido autorizados y acepten llamadas por cobrar, o sea, que ni cómo llamar a los abogados, estamos lejos de la familia, de los juzgados en donde están nuestros casos, de todas las formas estamos en desventaja de defensa y apartadas de nuestra familia, está horrible, INFRAHUMANO, no tenemos nada de clases, todo el día encerradas, a veces nos sacan a ver una película, pero casi siempre es perdedera de tiempo; al principio nos daban pintura y confitería, pero duró muy poco, en serio que está muy mal organizado todo esto y creemos que las Leyes Mexicanas dicen que pues deberíamos de estar en contacto con nuestra familia y nuestro abogado, pero aquí es casi imposible, hay compañeras que desde que llegamos no han podido hablar con nadie “imagínate”!!
Sé que todos estos nuevos proyectos de cárceles federales han sido grandiosos, desde el presidente Fox, y ahora este presidente sigue su tratado Mérida con E.U. y la obra patrocinada por este último, de toda esta clara vejación de las Leyes Mexicanas para elevar y llevar a cabo la resolución de intereses americanos (E.U.).
Todo esto lo escribo para que tu nos puedas ayudar a que esto salga a la luz pública, que la sociedad no nos olvide y nos ayude, ya que desafortunadamente nuestro propio gobierno es él que nos hunde, sin importar si somos delincuentes o no, la verdad no te imaginas las historias de torturas y de casos de familias completas que agarran los policías, alegando delincuencia organizada, y esto de seguro por los bonos económicos que les da el gobierno o por el orgullo de agarrar a tantos delincuentes en tan poco tiempo; qué importa que tengan o no tengan que ver, el chiste es que llenen sus cárceles y que salgan en las noticias lo buena y eficiente que es la policía y que Felipe Calderón se pavonee con sus triunfos.
Te juro que estas nuevas cárceles federales son súper crueles. ¿Qué readaptación podría alguna persona tener cuando todo el día estas encerrado? No hay trabajo, no hay casi actividades y lo peor, te alejan de tu familia, es una crueldad no tener comunicación con el exterior, cero televisión, 1 llamada a la semana de 10 minutos, sin comunicación en mi caso con mi abogado; así como muchas otras, nuestros juzgados súper lejos, tenemos todo en nuestra contra para una buena defensa, que hacemos, no es para estar desesperadas, tristes, impotentes, sentirnos que la justicia se burla de nosotros al entender que el mismo sistema es el que nos pone obstáculos para todo, hasta se viola nuestro derecho humano fundamental de “estar cerca de nuestra familia”, imagínate las que tienen hijos, yo las veo y casi se están volviendo locas al no poder tener casi contacto con ellos, eso que no somos sentenciadas, o sea ni siquiera se nos prueba la culpabilidad pero ya se nos castigo desde el proceso de esta forma.
¿Por qué se permite tanto?, si tenemos que pasar por un proceso legal, como procesadas tenemos todavía derechos civiles, pero todo es vulnerado en este lugar, nadie es nada ni valemos nada, nos tratan como lo peor, siempre la humillación, cuando salimos de las estancias es obligatorio “vista abajo, manos atrás” y para todo nos hacen revisiones corporales, cada que entramos y salimos, es un trauma que nadie nunca vamos a olvidar, gritos para todo, es una tortura emocional.
Hay muchas personas más que quisieran dar su comentario, pero como es un poco difícil hablar de esto en voz alta o pasarnos por escrito las cosas, mejor me atreví a pasarles tu sitio de Mujeres Presas, o si puedes darnos tu dirección para escribirte directamente por correo, bueno, tu dámelo sale?
Aquí sigo en espera de lo que viene en mi proceso, careos y pues a ver que mas ganchos al hígado nos quieren dar, pero al igual le pido a Dios que nos ayude y pronto todo se acabe.
Gracias Koldo de nuevo por todo y seguimos en contacto, cuidate mucho, que Dios te ilumine para que hagas llegar lo sentimientos, pensamientos e historias de gente como yo que tenemos manos y boca tapados a toda la sociedad.
Saludos y un gran abrazo.
Brenda Quevedo Cruz

Por otro lado, mi tía Claudia me mando una carta en donde me puso unos comentarios que han escrito en el blog de Koldo, dos son de Islas Marías, me parecieron bien lindos, que me hayan escrito, que se acuerden de mi y quería decirte que por favor pongas esto en mi nombre ok?
Hola soy Brenda, antes que nada agradezco a todas las personas que se han tomado el tiempo de escribir sus comentarios y de leer y seguir esta historia de terror. Me encuentro en Nayarit, en la primera cárcel Federal de Mujeres y en verdad todavía ni la acaban pero ya nos metieron. Más o menos ya somos 85 mujeres, y siguen trayendo a más gente de SIEDO principalmente. Seguimos esperando que un milagro suceda, ya que al parecer la corrupción esta a todo lo que da allá afuera. Yo no creo en nada más que en Dios, estoy desilusionada de este sistema de “justicia”, cada vez oigo peores historias de torturas, familias destrozadas, hijos abandonados por ser madres que están en la cárcel y ni siquiera tenemos la opción de estar cerca de nuestra familia, solamente acá nos dan 10 minutos por semana para hablar por teléfono, esta terrible, y eso que estamos procesadas, o sea todavía somos inocentes hasta que el juez federal dicte sentencia no?, pero ya la estamos pagando, ¡qué mal esta todo esto!.
Dios es el juez y para mi es el único, aunque la policía y el sistema en general nos condene sin pruebas. De Dios nadie escapa y esa misma gente pagara entre otras cosas, tanto daño que nos han hecho y sé que pasara algo bueno al final del día, siempre el sol brilla al final de cada tormenta.
Koldo, especialmente gracias a ti por tu ayuda y tu apoyo; Dios te bendiga y seguiremos adelante con esto, que mal que no haya personas en los medios de comunicación que realmente hagan su trabajo y lleven a cabo la ética que deberían tener. No investigan, solamente solapan lo que una persona influyente diga, porque “les conviene quedar bien”, ¡que mejor se retiren y trabajen para ella!, si tan hambreados andan y dejen el camino a alguien que si quiere ejercer el periodismo con la responsabilidad que la profesión lo requiere, ‘SER IMPARCIAL” y dar a conocer las dos partes.
Me despido, mandándole a todas las personas que escriben, muy buena vibra y mucha luz en sus vidas. Sé que no solamente estar en la cárcel es un problema, afuera hay mas, pero el ser humano es tan fuerte como su corazón se lo indica, siempre hay que escucharlo como lo dice en el libro del “Alquimista”, “todos tenemos una leyenda personal, síguela y mira a tu alrededor todas las cosas hermosas que Dios nos da, créeme son mas buenas que malas, da gracias y aprovéchalas”, tú que estas afuera.
Seguimos en la lucha, gracias y besos.

HABLA JUANA HILDA

febrero 14, 2013

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Recupero esta entrada, la principal del caso Wallace ya que fue con la entrevista a Juana Hilda como comencé con este apasionante y peligroso caso, peligroso, claro está, si lo que se busca es la verdad. Así pues de nuevo está en el blog el aetículo Habla Juana Hilda. ¡Disfrutenlo!

¡Ahora escúchenme a mí!
Dice una angustiada Juana Hilda González Lomelì, la mujer acusada de haber sido el gancho para secuestrar y asesinar a Hugo Alberto Wallace Miranda.
Bajo esos kilos de más, propios de un reciente alumbramiento, se adivina una espectacular figura propia de su profesión antes de caer presa. Es una mujer bella que se dedicaba al medio del espectáculo, siendo integrante como bailarina profesional del grupo Clímax, cuyo mayor éxito fue la canción: “Zas zas zas, la mesa que más aplauda”.
Fue hace unos meses, posiblemente por febrero, cuando viendo en algún programa de televisión a la señora Miranda, ésta mencionaba a Juana Hilda. Decía que estaba embarazada y qué cómo podía ser eso si estaba presa y no salía.
La verdad que me hizo gracia, pues el cómo todo el mundo lo sabemos, la cuestión era en todo caso con quien o en dónde. No es nada raro que una presa se quede embarazada, ya que la íntima es un derecho de todas y sólo tienen que tener pareja como era el caso de Juana Hilda.
Sobre ésta historia mis conocimientos eran como los de cualquiera que sabe más o menos lo sucedido por los espectaculares que aparecieron por la ciudad y por la fama de justiciera que adquirió la admirable señora. Ahora, al oír el nombre de Juana Hilda, pensé que sería bueno oír su historia y traerla al blog.
En mi visita a Santa Martha, tras estar decidido a contactar con ella, pedí a una amiga que la conocía, si la podía decir que me interesaba entrevistarla para mi blog. Fue en mi siguiente visita cuando me informa que sí, a Juana Hilda también le interesaba una entrevista conmigo. Era martes, el domingo fui a Tepepan y cual sería mi sorpresa cuando me dicen que acaban de trasladar a Juana Hilda a este lugar, pues ya le faltaba poco para tener a su niña. Pensaba que me sería más fácil la entrevista pero fue todo lo contrario, tan sólo una vez y de lejos conseguimos saludarnos con la mano. Fue tras su alumbramiento y ya de regreso a Santa Marta cuando al fin consigo entrevistarme con la bella mujer.
Juana Hilda viene ya preparada y me trae un manuscrito en donde cuenta su versión de los hechos. Está es su historia.
Todo inicia el 12 de julio del 2005 cuando se encuentra en el domicilio de Perugino # 6 depto.4 Colonia Extremadura Insurgentes. Como a las cuatro de la tarde había solicitado por teléfono un pedido de sushi. Son aproximadamente las cinco cuando baja a por él y al abrir la puerta del edificio, se percata de que entran muchos policías y personas de civil y entre otros afuera hay unas señoras y le preguntan dónde estaba el departamento 4, les señala que arriba y que en un momento los atendía, ya que estaba pagando un pedido. Las personas se pasan al edificio y en eso abre la puerta de su departamento, en la parte baja, su amiga Vanesa y le dice: “Pasa amiga, te estaba esperando para comer”, pues habían quedado en que ahí comerían. Juana Hilda pasa a una de las recámaras donde se encuentra el hijo de Vanesa, pero apenas entra cuando la llaman y al acudir la comienzan a interrogar. Antes, cuando estaba pagando el pedido, la señora Miranda ya le había hecho alguna pregunta.
-Es usted la del departamento 4 –le preguntan.
-Sí, -responde tranquila y sin titubeos.
-¿Qué hizo ayer a la noche?
-fui al cine con una amiga.
-Conoce usted o es novia de Hugo Alberto Wallace.
-No lo conozco, ya se lo he dicho momentos antes a la señora que se encontraba fuera. Yo tengo novio pero vive en Cuernavaca y tengo dos años con él.
La siguen interrogando y le dicen que están buscando a una mujer rubia, de ojos verdes, nalgona, de bubis grandes y que trabajaba en el Konditori, pero que se prostituía, a lo cual muy molesta, Juana Hilda responde que están equivocados, pues ella no se prostituía ni tampoco era rubia y de ojos verdes.
-¿Y por qué conmigo, eh? Les dice Juana Hilda ya temerosa ante el rumbo que iban tomando las cosas.
Le responden que la camioneta de ese muchacho estaba a tres cuadras y que preguntando a vecinos por las características de la mujer que ellos buscaban, les dijeron el número del edificio y que había varias gûeritas, pero que si ella no era, si le podían hablar en ese momento al chofer del muchacho para que la viese, ya que él si conocía a la mujer que buscaban y que salía con Hugo Alberto Wallace.
Juana Hilda contesta que sí y en ese momento le hablan al chofer. Es un muchacho chaparrito, moreno y delgado. Lo ponen frente a ella, que sigue en la puerta del departamento de Vanesa y quien está presenciando todo lo que sucede.
-¿Es ella la mujer? -Le pregunta por Juana Hilda la policía al chofer.
El muchacho se le queda viendo de arriba a bajo y enseguida contesta: ¡No!
-Seguro qué no es ella, porque ella es la del departamento 4 –todavía le vuelven a preguntar.
-¡No! La muchacha que yo conozco es más alta, rubia, más chichona y nalgona –responde seguro el chofer.
Entonces los policías se dirigen a Juana Hilda:
-Disculpe señorita pero este es nuestro trabajo.
-No hay problema –les responde Juana Hilda.
Los policías se retiran saliendo del edificio para quedarse en la calle sobre la banqueta. En esos momentos hablan más familiares de Hugo Wallace y a todas las personas que iban llegando al edificio les preguntan lo mismo. Estaban muy agresivos y desesperados y los asustaban. Juana Hilda se percata cuando llega una compañera del edificio con su novio y los paran en la puerta del edificio para preguntarle a ella lo mismo y otro tanto sucede con la vecina del depto. 3 y es que ellas también eran gûeritas.
Al poco rato Juana Hilda se retira del lugar, la acompaña Vanesa con los bebés para tomar un taxi y no irse sola, ya que era un poco tarde, como las 9 de la noche.
Toma el taxi y regresa a su domicilio para dejar a Vanesa con sus bebés y ella se va.
Al día siguiente temprano regresa a su departamento a por una maleta con ropa, pues se va de viaje como lo hace continuamente dada su profesión y se retira. No ha visto nada fuera de lo normal
Pasan 16 días cuando regresa a su departamento y lo primero que observa es que su puerta está abierta y como ya la habían robado en dos ocasiones, de inmediato presiente que algo no está bien. Entra y observa que sus cosas están movidas pero muy discretamente. En cuanto ve su alhajero se da cuenta que le faltan sus joyas, sus lentes de marca que son como diez pares y dos teléfonos.
Al salir Juana Hilda del edificio se encuentra con una vecina, quien la comenta que días antes, como el 15 0 16 de julio, vio a unas personas dentro de su departamento tomando fotos, ya que comentaban que ahí ella tenia a alguien secuestrado, ya que había dejado la televisión prendida, siendo que por costumbre siempre la dejaba así y cuando no era la televisión era la radio, pero nadie sabía eso y lo hacía precisamente con el fin de que se pensaran que ella estaba en el departamento y no entraran a robar.
Le preguntó a la vecina si sabía quién había entrado y lo único que le supo responder fue que la misma señora que la había interrogado el 12 de julio. Juana Hilda ignoraba que todavía seguía ese problema, ya que desde aquel mismo día para ella había quedado aclarado.
Se retiró del lugar y lo que vio prudente fue hablarle a la casera del edificio y preguntarle si ella sabía algo sobre lo que estaba pasando ahí, ya que ella era la encargada del edificio. Lo único que la casera le dijo fue que desconocía si pasaba algo.
Le cometò que se habían metido a su departamento y la habían robado y de nueva cuenta le preguntó si sabía algo, a lo que de nuevo la casera le responde que no.
Ésta era la tercera vez que la robaban, siguió informando Juana Hilda a la mujer, y ya no estaba dispuesta a exponerse a más, por lo cual ya le iba a entregar el departamento y que aparte se iba a ir a Miami a gravar unos videos y que de una vez se lo iba a entregar, ya que estaba muy molesta y asustada por todo lo que estaba pasando. Le comentó también como se pensaba traer a su hija a vivir con ella, pero así no podía hacer nada.
La casera le entendió, ya que nunca había dado problemas de ningún tipo y así dejó el departamento de Perugino, en el que siempre vivió ella sola.
Después de una gira y grabaciones de videos y películas, en Los Ángeles, Miami y México, regresó en noviembre de ese mismo 2005 al DF y se va a vivir a la casa de su novio en Tenorios 91 casa 5-C Colonia Villa Coapa. Pasan dos meses cuando el 11 de enero del 2006 la detienen en la entrada de la casa sin ninguna orden judicial, tan sólo le preguntan su nombre y la suben a una camioneta roja sin que oponga resistencia. La llevan a las oficinas de la SIEDO. Cuando llega a las oficinas se percata de que ahí tenían también detenido a su hermano, detención que se había efectuado momentos antes.
Enseguida la comienzan a interrogar, preguntándole desde que llegó a erradicar al DF. En todo el interrogatorio está acompañada por una defensora de oficio.
Después de toda la declaración la siguen preguntando por el día 12 de julio del 2005, respondiendo lo mismo que nos relata anteriormente.
Así la tuvieron sin dormir hasta el día siguiente. Después del cateo que hacen en el domicilio de tenorios le dicen que han encontrado armas, a lo cual responde que desconocía estuviesen ahí. Un supuesto licenciado de la SIEDO le dice en tono amenazante que tenía que decir que eran de su novio o de lo contrario se las iban a poner a su hermano, a quien volverían a detener, pues ya lo habían dejado libre el mismo día anterior ante la falta total de pruebas.
Ante el temor de que volviesen a detener a su hermano, declara que efectivamente, las armas eran de su novio, aunque en verdad no las había visto, pues apenas tenía menos de tres meses viviendo con él, e incluso hasta esa fecha todavía ellos ni tenían su nombre.
Es la propia Juana Hilda quien les da el nombre de su novio, Cesar Freire, pues se suponía que a la que andaban buscando y que traía averiguación era ella, por ser gûerita y ya que en el cateo encontraron fotos de la pareja con Jacobo Tagle y Brenda quienes eran amigos y compañeros de profesión de Juana Hilda y le decían que el que tenía que ver en todo esto era Jacobo. Juana Hilda no se resistió a nada y trató de cooperar explicándoles todo lo que le preguntaban.
Así permaneció hasta que la trasladaron a la casa de arraigo en la colonia Doctores y que fue el 14 de enero.
A los 4 días de estar en la casa de arraigo la bajan al área de diligencias y en el cubículo al que la llevan se hallan 6 hombres, lo cual le extraña mucho, pues sentía pesado el ambiente.
-¿Por qué tantos hombres y para qué la estaban citando? –le pregunta a un Ministerio Público que se encuentra junto a ella.
Le contesta que para ampliar su declaración, ya que no había quedado bien la anterior.
Desconociendo por completo sus derechos trata de cooperar con ellos y de nuevo les cuenta lo mismo que en la SIEDO, además aporta algunos datos más sobre su novio. Le dicen que ya saben que ella no tenía nada que ver, pero que él con su amante sí lo había hecho. Juana Hilada les manifiesta que de ser verdad lo que le dicen ella no podía afirmar nada, pues desconocía por completo lo que le señalaban y que lo buscaran, pues ella no lo iba a encubrir.
Así es como les dice lo único que ella sabía: en dónde lo podían localizar, los domicilios de sus negocios, los números telefónicos y hasta los tatuajes que tenía, ya que ellos no tenían nada de eso. Y efectivamente, a unos días logran detenerlo y justo con una amante.
Agrega Juana Hilda que en esa diligencia le dieron a firmar la declaración y se la leyeron, sin embargo desconoce si exista, ya que no estuvo su abogada presente y así mismo desconoce quién les dio acceso a esas personas y quiénes eran, pues en realidad nunca se identificaron con ella.
Recuerda perfectamente que en esa diligencia duró 6 horas, pues al fin les dijo que ya estaba muy cansada, ya que no había comido nada y de no decirles eso, la hubiesen tenido más tiempo.
Preguntaban al mismo tiempo varias cosas tratando de confundirla y el dolor de cabeza de la joven ya era insoportable, les dijo de nuevo que se sentía mal y ya la dejaron retirarse.
Después de esa ocasión ya no la molestaron hasta el 8 de febrero. Son como las diez de la mañana cuando la pasan a un cubículo donde se hacen las diligencias. Llega un Ministerio Público de SIEDO junto con dos personas más de sexo femenino, las cuales le indican que la tienen que tomar dos fotos que necesitaban. Juana Hilda les pregunta si era obligatorio que se las tomaran a lo que la responden que sí, volviendo además a pedirle todos sus datos generales, mientras esto sucede la están gravando y todo ello, de nueva cuenta, sin la presencia de su abogada. Después de esto la pasan a que ponga sus huellas en unos pedazos de cartoncitos y depuse le indican que se esperara, para subirla finalmente a su estancia.
Son como la 1.30 p.m. cuando le dicen que tiene diligencia y de nuevo la bajan. Le dicen que tiene que ir con ellos, son los de la SIEDO, a los que les responde ¿Por qué?
-Porque tiene una audiencia –le contestan.
Juana Hilda les señala que siempre se las han hecho en esos cubículos y estaban desocupados, sólo uno se encontraba ocupado y ahí estaba su novio Cesar Freire. Le responden que ahí no podía ser porque su abogada no podía pasar a ese lugar, que ella iba a estar en donde iban, que la iban a sacar del arraigo para llevarla a la SIEDO y ella sin saber, hace todo lo que le indicaban y que era ilegal.
Cuando llega a las oficinas de la SIEDO la pasan a un cuarto con dos escritorios y pasa un tipo a interrogarla. Ella comienza a platicar con él, quien es el mismo tipo que le hace el primer interrogatorio el día 11 de enero. Ahora le vuelve a reiterar lo mismo que en aquella ocasión, que ella no sabía nada.
El se porta muy amable con ella y le ofrece de beber agua, le trae una botellitas y cuando se acaban le trae más. Como a la media hora llega una licenciada que al parecer es Ministerio Público y platica un rato con él para luego retirarse, entonces él la pasa a un cuartito que era muy pequeño y de un segundo a otro cambia su tono de voz y su trato hacia ella. La estrecha muy fuerte del brazo y con palabras altisonantes la comienza a decir que ya estaba harto de estar lidiando con ella, que si estaba tan pendeja como para no haberse dado cuenta en tanto tiempo que su novio era un secuestrador y ella tan estùpida viviendo con él y que además ya tenía toda la información.
Juana Hilda, sintiéndose ya muy mal y con mucho miedo, le responde una vez más que ella no sabe nada, que de verdad ignora todo lo que le decía. Entonces él la agarra del cabello y la pone de rodillas en el piso y la pistola en la cabeza y le dice:
-¿Qué piensas, que si refundo a tu hermano en la cárcel crees que puedas cooperar?
-O mejor escucha –continúa el torturador y marca el número del telcel de la hija de Juana poniéndole a ésta la bocina en su oído.
Juana Hilda le quita la bocina y le pide que deje en paz a su hija y qué quiere que haga.
-¡Ah, vaya! ¿Ya vas a cooperar? –le pregunta el torturador burlándose.
Juana Hilda comienza a temblar y a llorar y siente un gran temor, pues jamás le había pasado eso. Ya días antes había hablado con su hija y el papá de ésta, quien le dice que había gente rara en la esquina de su casa, como si los estarían vigilando, esto es en Aguas Calientes. Ella trata de tranquilizarlos diciéndoles que no se preocuparan, que todo era parte de la investigación pero que no bahía problema, que simplemente estaban checando que no hiciera nada ilícito.
El torturador la seguía diciendo que ella no podía hacer nada, que todo estaba en su contra, que él con una llamada hacía lo que quería y como prueba era que no la podían sacar del arraigo, pero los que mandaban eran ellos. Que ya sabían que no tenía nada que ver, pero su pareja sí. Que su amante ya había dicho todo, ya que era ella quien hablaba por teléfono a Hugo Wallace.
Juana Hilda una vez más volvió a decir que desconocía todo esto.
-Pues no tienes opción, tienes que decidir todo lo que yo te diga, ya que al salir de aquí te van a estar esperando policìas del Distrito y ellos no te van a tener compasión, no te van a creer que eres inocente y ellos si te van a dar para abajo, frase que en aquel momento no entendía.
-Entonces qué, ¿ya vas a cooperar o marco de nuevo? –le volvía a preguntar.
Juana Hilda no paraba de llorar de impotencia y de miedo.
Entonces el individuo le tapa la boca y le empieza a tocar el busto.
-¡Ah, mira qué bonito! ¿A poco no sientes rico? –Le dice mientras le sigue tocando y continúa –Te pregunto porque ahorita que te lleven los otros policías que son como diez, te van a tocar así de rico.
Juana Hilda ya no aguantó más tanta injusticia y prepotencia.
-¿Qué es lo que quiere? Déjeme en paz. –le suplica desolada.
-Nada, solamente vas a aceptar todo lo que yo diga que dijiste y claro, vas a firmar, pero delante de tu abogada no puedes preguntarme ni decir nada de esto, porque para que veas que esto es en serio, ahorita te vas a dar cuenta de que ya están detenidas otras personas y se cumple todo lo que yo digo.
Juana Hilda piensa que entre los supuestos detenidos puede estar su hermano, por lo que ante el temor de que así sea le dice al tipo que iba a hacer lo que le pedía pero que dejase a su familia y ya no la tocase más.
En eso regresa al escritorio, abre la puerta y entra la Ministerio público. El policía le dice que ya va a empezar pues Juana Hilda ya le estaba diciendo todo y le empieza a dictar lo que supuestamente le había dicho.
Son las 4 de la tarde cuando llega su abogada y le dicen que su defendida ya había declarado todo, mientras que el tipo que la ha interrogado, al lado de Juana, no deja de mirarla disimulando su mirada amenazante.
-¿Estás bien? –le pregunta su abogada porque la ve mal.
Juana Hilda le contesta que está bien.
-Si quieres no firmamos porque yo te veo mal y además yo no estuve aquí cuando supuestamente dijiste todo –insiste su abogada.
Juana Hilda con el temor de todo y con la presencia del tipo ahí, quien llega incluso a discutir con la abogada por insistir en no firmar ante lo mal que veía a su defendida, dice que sí quería firmar y que sí había declarado todo, pues ya sentía que de no hacerlo la iban a matar a ella o a alguien de su familia, a ese grado estaba ya aterrorizada.
Ya estaba decidida a que hicieran con ella lo que quisieran, lo único que quería era que no tocasen a su familia.
-En esos momentos ya no me importaba nada –dice Juana Hilda.
Dan las siete y la abogada ya se tenía que retirar. Antes de hacerlo le pregunta de nueva cuenta que cómo se siente, ahora le responde que mal, pero que no pudo hacer nada porque no le permitieron hablar con ella. Entonces la abogada molesta les dice que de cuándo acá los abogados no más están de adorno, pero Juana Hilda para no meterse en más problemas le dice que no pasaba nada y ya firma los papeles que le dan.
En esos momentos empieza a perder la cabeza sin acordarse con exactitud que pasaba, pues empezó a marearse y se le nublaba la vista. Lo único que recuerda antes de que se fuese la abogada es que le preguntó si ya no le iban a llevar los policías de afuera, porque con esa condición había firmado.
-¿De qué policías me hablas? –le pregunta la abogada.
Le responde que el tipo ese le había dicho de ellos.
La abogada muy molesta le dice:
-Mira, no sé quién te haya dicho eso, ahorita llevo mucha prisa, pero mañana voy a verte al arraigo y si te amenazaron o te hicieron algo me lo dices, porque incluso yo no sé ni por qué te sacaron, si no tenían el permiso para hacerlo, pero me explicas todo mañana y no importa que ya hayamos firmado, pues como yo no estaba meto una demanda de todo esto.
Lo anterior se lo dijo delante de todos ellos y se retiró.
Hacen la finta como que ya se la van a llevar cuando la regresa el mismo tipo y la comienza a decir si de verdad no creía que la podían dar para abajo y no sólo a ella sino a toda su familia. Le pregunta para qué le dice eso a su abogada, que ya le había dicho que con nadie debía platicar, ni con los AFIS ni con nadie. La sienta y la empieza a decir tantas cosas que cada vez se sentía más mareada y lo empieza a escuchar pero lejos, a la vez que le daba mucho sueño y cae en un profundo sopor. Ya no recuerda nada hasta aproximadamente diez horas después.
Son como las 5 de la madrugada cuando la suben a una camioneta. Desconoce el destino que llevan, recuerda que le señalan un GIM del papá de una amiga y les dice que sí era ese. Unas cuadras delante de esa dirección, entre Cuahutèmoc y Morena, la camioneta en la que viaja choca contra otra. El impacto es brutal, siente que se le va la respiración. De lo único que se da cuenta es que el golpe lo reciben exactamente en el lado que va ella. Fue cosa de segundos y de inmediato se da cuenta que la pasan a otra camioneta porque venían los medios de comunicación y no tenían permiso para llevarla. A lo lejos empieza a escuchar gritos desesperados de varios agentes de la AFI que decían: ¡Martín, Martín! Después de unas horas se informaría que el tal Martín, chofer de la camioneta que la trasladaba, falleció en el hospital a causa del accidente.
En el accidente, otros varios AFIS quedaron con lesiones. Calcula que llega al arraigo como a las 6.30 del nuevo día y en chock total. No la pueden atender, pues sólo cuentan con un doctor y tiene que ir a la dirección del choque a atender a los heridos de la AFI. Son como las diez de la mañana cuando le dan una hoja en blanco para que la firme y la persona que se la da es la misma que la iba supuestamente cuidando desde que salen de la SIEDO, o sea, que era personal de ésta dependencia.
Le dicen que la firma en blanco era con el fin de que ya la pudiesen atender médicamente. En su estado no le queda más que firmarla sin pensárselo mucho, pues lo único que desea es que la atiendan, ya que padece fuertes dolores por todo el cuerpo.
El día que firma la hoja es el 9 de febrero, el día 14, lunes, va la abogada a verla y se entera de todo lo ocurrido. Juana Hilda le comenta lo de la hoja y se van enterando que la firma era una declamación en donde no demandaba a nadie por el accidenté ya que sólo tenía unas cuantas lesiones. Una vez más y ya no sabía cuantas, la habían vuelto a engañar.
La abogada ya enterada de todo lo que le había sucedido a su defendida desde aquella madrugada del 8 de febrero, mete una demanda a Derechos Humanos, quienes nunca van a verla, mientras que Juana Hilda permanece más de dos meses con un collarín en el cuello, ya que el día 10 la sacaron de urgencias para unas radiografías y la tuvieron que ponerle dicho aparato y ya quedó todo como si nada hubiese pasado.
Fue más adelante cuando un comandante del arraigo solicitó un perito para que certificara todas las lesiones que traía, pues sí eran bastantes. Al margen del cuello traía una lesión en la columna y no podía caminar bien. Gracias a esto puede ahora comprobar ese accidente y hasta los moretones que le hizo la persona de la SIEDO con los apretujones ahí salieron, porque eran muy obvios.
No recuerda bien con exactitud, pero como 4 días después del accidente, llega al arraigo la que se ha convertido en su peor pesadilla, la señora Miranda y la solicitan en un cubículo. La señora Miranda llegaba con un Ministerio público de SIEDO, el que siempre había estado abogando por ella, como si en realidad trabajase para ella.
La señora Miranda, con mirada amenazante le dice a Hilda que si no la ayudaba le iba a dañar a la familia. La muchacha temerosa tan sólo escuchaba hasta que no pudo más y se puso a llorar.
-Por favor, ya no me haga más daño –le suplica a la mujer que no deja de atosigarla y condenarla.
Para llegar al arraigo, la señora Miranda dice que fue la propia Juana Hilda quien había solicitado su presencia, lo cual es totalmente falso.
¿Cómo para qué iba a querer tener frente así a la mujer que no hacía más que condenarla?
La señora Miranda la termina diciendo que ella tan sólo quería la ayudase a rectificar la supuesta confesión, para hundir a Cesar Freyre. Que ella quería hundirlo a él y a toda su familia que ella tenía el dinero necesario para poder hacer lo que quisiera y lo podía comprobar con lo que les había pasado a la mamá y hermana de Freyre (estaban en la cárcel).
Juana Hilda ya no le responde, trata de seguirle la corriente por miedo, lo que era natural ante todo lo que la había hecho. Claro que sabía que esa señora la podía hacer muchas cosas.
Dos días después de la inesperada vista de la señora Miranda vuelve al arraigo el mismo Ministerio Público de dos días atrás acompañado ni más ni menos que por el torturador de la SIEDO. Llegan con otro individuo y le dicen que esta persona viene departe del juez para ayudarla.
La pasan a un cuarto que no eran en los que se efectuaban las diligencias, era otro en donde tenía puertas de seguridad. Ella se siente muy mal por el accidente, del cual y hasta la fecha siente muchas molestias. En esa ocasión les dice que tenía muchos dolores y qué querían y el torturador le dice que por última vez le pide que ratificara la concesión.
Aquí faltan 2 hojas que no sabe en dónde han quedado, lo que no me deja seguir al detalle con las otras 2 que faltan, no obstante vamos analizando todo en la entrevista de palabra que dura un buen rato.
Desde que me informan que está dispuesta a darme la entrevista y tras enterarme bien como está el caso, o más bien, enterarme como lo han presentado los medios de comunicación y la propia señora Miranda, tengo mis dudas en cuanto a lo que me pueda decir Juana Hilda, pues… ¿Qué puede alegar o informarme si ya se ha declaro culpable? Sin embargo tengo cierto interés por saber que me puede decir ante tan contundentes pruebas en su contra. Ahora, después de la entrevista, no sólo creo que puede haber alguna posibilidad de que sea inocente sino que creo firmemente que lo es, cuando menos si las cosas sucedieron como las cuenta y creo que no tiene porque cambiarlas. Analizando esto vemos que en la madrugada del 12 de julio, según la propia señora Miranda y demás noticias que se pueden ver respecto al caso, el asesinato de su hijo en el departamento de Juana Hilda sucede en la madrugada del 12 de julio, a las 5 de la tarde Juana Hilda baja a pagar un pedido que ha hecho, ve entrar a policías y hasta la propia señora Miranda le pregunta en donde está el departamento 4, respondiendo que arriba y que enseguida les atiende, sin embargo cuando entra en el edificio la llama su amiga de la planta baja y se queda con ella. Creo que en ninguna mente normal cabe el pensar que alguien que en su departamento han matado a una persona unas horas antes, vea a la policía y se quede tan tranquila, esto es por demás absurdo, de ser verídica la versión del crimen, Juana Hilda todavía estaría corriendo quien sabe por dónde. Por otro lado la preguntan en dónde estuvo la noche anterior y responde que en el cine con una amiga. Si como dicen fue al cine con Hugo Wallace, hubiese dado otra versión, dice que fue al cine porque estaba por demás tranquila. Por otro lado el chofer dice no reconocerla y da otras características diferentes a las de Juana Hilda. Además, el nombre que dan a Hugo de la muchacha que le van a presentar, es el de Claudia, si bien es cierto que podría haber cambiado el nombre en el caso de que ya pensaran en la acción delictiva, no lo es menos que también podía dar su nombre verdadero, puesto que a Jacobo lo conocía, es decir, en caso de estar planeando el secuestro los acusados y como según se dice lo estaban haciendo, es evidente que lo tendrían que matar, pues Hugo ya conocía a quien se supone planeó todo, A Jacobo Tagle, por lo mismo Juana Hilda no necesitaba cambiarse el nombre.
Hay otro detalle por demás interesante que pone en duda la tesis de la señora Miranda. Se supone que Juana Hilda llega al departamento con Hugo y entonces lo ataca Freyre y sus cómplices hasta quitarle la vida. En la declaración que hace la señora, dice que cuando los secuestradores se comunican con ella le mandan una foto de su hijo desnudo y amordazado. ¿Cómo le sacan ésta foto si se supone que al momento de entrar en el departamento hay una lucha de los secuestradores con él y lo matan?
Hay otros detalles que no concuerdan en lo más mínimo. Dice la señora Miranda que el niño, hijo de Vanesa, le dice que de madrugada bajaron a un hombre herido. Por un lado se hace extraño que el niño estaría despierto de madrugada para ver esto, pero la propia señora Miranda dice en la declaración, que tras asesinarlo le cercenaron, por lo que es imposible que entonces lo bajasen entre dos hombres como indica el niño. Dice también, que Vanesa, la amiga de Juana Hilda, reportó que había una pelea en el departamento 4 y se escucharon disparos. ¿Y los demás vecinos no escucharon nada? ¿Y la policía por qué no acució? Resulta extraño y esto al margen de que como podemos ver en la declaración de Juana Hilda que nos hace, Vanesa estaba al igual que ella completamente tranquila cuando llega la policía preguntando por el departamento de Juana Hilda.
-Cómo voy a dejar la camioneta cerca de dónde vivo si he secuestrado a alguien –dice Juana Hilda.
Y efectivamente, es otro detalle del que ya me había dado cuenta. Nadie en su sano juicio deja una prueba tan evidente cerca de donde se ha cometido el delito. Por otro lado cabe señalar, como lo indica tanto Juana Hilda como la señora Miranda, que en la camioneta no se encontró ninguna huella.
-De Freyre qué puedes decir, ¿crees que también es inocente o existe la posibilidad de que no lo sea? –le pregunto.
-Mira, yo por él no metería las manos al fuego, pues sí era algo bronco, pero tampoco puedo decir que tenga algo que ver, yo sinceramente no lo sé.
-Pero entonces tú no conociste a Hugo Wallace.
-No, para nada.
-La señora Miranda dice que en tu departamento se encontró la licencia de manejo de su hijo.
-Eso no es cierto.
En verdad resulta extraño que aparezca la licencia de manejar sola. Es de suponerse que Hugo llevaría cartera, por lo que no tiene sentido que le hayan sacado la licencia y la hayan dejado en el departamento como prueba evidente de que ahì estuvo. Esto en realidad lleva a la firme sospecha de que por cualquier medio se quiere acusar a la joven mujer.
-La señora Miranda dice que hablaron al teléfono de Hugo del tecel de tu hija.
-Eso no puede ser, es otra mentira más. Mi hija vive en Aguas Calientes y ahí estaba con su padre por esos días y además tiene 11 años.
-Según la señora Miranda y los medios en donde sacan el tema, tú te declaraste culpable y hasta dijiste todo lo que pasó en el departamento y cómo asesinaron a Hugo Wallace.
-Yo como te cuento en el escrito que te doy, hice declaraciones diciendo siempre que nada tenía que ver, sin embargo aquel 8 de febrero del 2006 me cambiaron toda la declaración, es la que me querían hacer firmar bajo amenazas, pero hay más, existe un video que yo digo todo eso que dicen, es algo increíble, porque me ves y parece que efectivamente, estoy declarando consciente, hasta yo misma me sorprendí, sin embargo que yo sepa nunca hice tal declaración, fue cuando perdí la noción de todo esa misma noche y que coincidiría con el accidente.
-¿Tienes alguna idea o qué piensas de lo que puede haber sido del señor Hugo Wallace?
-Yo pienso que hasta puede estar vivo en algún otro país. ¿Por qué no se ha encontrado el cadáver si está muerto? A Cesar Freyre y los supuestos cómplices se que los torturaron de fea manera, de ser culpables ya hubiesen tenido que decir algo.
Buena observación que de igual manera muchos nos preguntamos ¿Es posible que ante las torturas no hable? Puede que uno lo haga, pero hay que tener en cuenta que son tres.
-Y de Jacobo Tagle ¿qué me puedes decir?
-Yo creo que hasta lo han podido matar, porque nadie hemos sabido nada de él.
-¿Pero crees como dicen que pueda ser el organizador de todo?
-Tampoco lo sé, yo lo conocía del trabajo lo mismo que a Brenda y los veía buenas personas. Yo no los puedo ver como delincuentes.
-¿Por qué piensas que te están metiendo en este problema?
-Unos policías en una ocasión me dijeron que estaban hasta la madre de la señora y que tenían que tener culpables para que los dejase en paz.
Debo confesar que hacía un rato me había tomado un café afortunadamente, pues si lo tomo en ese momento de seguro me atraganto con la risa que me dio.
-Pues entonces no es raro que ande por ahí huido si hasta la policía teme a la señora –le digo en broma.
¿Qué motivos puede tener una mujer como Juana Hilda para meterse a delinquir?
-¿Cómo te sentías con tu trabajo?
-De maravilla, hacía lo que me gustaba.
-¿Y problemas económicos supongo no tendrías?
-Para nada, yo ganaba entre 40 a 50 mil pesos mensuales.
-¿Y tomabas, fumabas o te has drogado alguna vez?
-Nunca me ha gustado nada de esto, mi único vicio es el baile y eso es lo que hacía, aparte de videos, modelar etc. Todo legal, jamás se me hubiese ocurrido meterme en un problema así.
-Dicen que cuando te detuvieron enseñaste una credencial falsa ¿Es cierto?
-Sí, yo la usaba porque como persona pública luego me sentía incomoda, pero nunca fue con la idea de cometer algo ilegal.
-En el ambiente en el que te desenvolvías has tenido que conocer mucha gente importante ¿No te han podido ayudar?
-Si conozco mucha gente del medio del espectáculo sobre todo, pero el problema es por el resto de los acusados, no pueden hacer nada por que sería o tal vez se consideraría que están apoyando a la banda como dicen. Fíjate que poco antes de la detención, en un viaje que hice a Miami, pues hasta pensaba quedarme a vivir allá, coincidí en el avión con un político X (se trata de los más importantes de México), intercambié número telefónico con él y ya acusada de esto sentía mucha vergüenza cada vez que pensaba en ello.
-El grupo en el que trabajabas adquirió renombre con la famosa canción de: “La Mesa que más Aplauda”, ¿Qué pasó con ellos?
-Fue también a verles la Señora Miranda, le dijeron que de mi vida privada ellos no sabían nada, que era mi vida y no tenían porque meterse en ella.
-Se ve que la señora Miranda no te suelta, está completamente segura que eres culpable al igual que los demàs.
-Así es. Yo la verdad que hasta miedo tengo de salir ahora de la cárcel, me vaya a mandar matar, pues lo que está claro que la señora es muy poderosa, incluso pienso a veces que el accidente que tuve pudo ser provocado para matarme.
La tranquilizo diciéndole que el accidente seguro que fue eso, pues nadie choca para matar a alguien de tal forma que el muerto pueda ser él y en cuanto a la señora Miranda de seguro no la hace nada saliendo de la cárcel, tampoco creo que sea así como para mandar matar a alguien, simplemente está con la idea de que alguien tiene que pagar por la desaparición de su hijo y se ha centrado en ella como si fuese la culpable.
-Pero su hijo sabemos que en el 2001 estuvo en el Reclusorio Oriente por delito contra la salud –me dice Juana Hilda en sorprendente confesión. -¿Por qué no puede ir por ahí lo de su secuestro? ¿Por qué se ha tenido que ensañar conmigo de esta manera?
Me habla de la prensa. La han ido a ver muchas veces y rechaza entrevistas.
-Fíjate que un día una periodista me decía que porque no le confesaba en dónde estaba el cadáver de Hugo Wallace. Le dije que no les iba a decir nada, porque si yo decía algo ellos decían otra cosa, entonces que digan lo que les dé la gana.
-Te entiendo perfectamente Juana Hilda, si hay algo que de sobra conozco es a la prensa, siempre y salvo honradas excepciones, siempre dispuesta a servir al poderoso.
A veces con sus tristes ojos negros me cuenta sus desventuras, en otras ocasiones parece cobrar ánimos a pesar de las injusticias que se están cometiendo con ella.
Saben que la pueden llegar a sentenciar 40 años, pues todo ha estado plagado de irregularidades, como lo fue la supuesta reconstrucción de hechos, la cual se efectuó 7 meses después de éstos y cuando en el departamento 4 de Perugino, ya vivían otros inquilinos, a los cuales sacaron para hacer esa reconstrucción. Sin embargo en esos sentimientos encontrados se le ilumina la esperanza y piensa que le puede llegar la justicia y ser liberada. Todo dependerá del juez que la vaya a sentenciar.
Hay un detalle curioso y hablando de jueces. Resulta que Hilda tenia que saber que Cesar Freire era un delincuente y tenía armas porque era su novia y sin embargo, una reina de la belleza del Norte, que iba sobre un arsenal de armas con su novio y varios gatilleros de escolta, no tenía porque saberlo y la dejan libre. Situaciones raras que pasan.
-Juana Hilda, la señora Miranda también dice que en el departamento encontraron sangre que coincidía con la del señor Wallace.
-Encontraron una mancha y cuando se les pidió que nos dieran una parte a la defensa para analizarla dijeron que no llegaba para más, se había acabado.
Esperando el juicio y aunque con temores, confiando en que se le haga justicia, pasa el tiempo dando clases de aeróbic y en otras actividades. Ahora, para alegrarle un poco la vida, a llegado a ella esa hija nacida en prisión. Espera tenerla un poco tiempo y luego que se la lleve su mamá a Guadalajara. La cárcel no es lugar para ella.
-¿Qué más quieres agregar para tu blog Cárcel de Mujeres?
Son demasiadas las cosas ilógicas que se están diciendo sobre esto como puedes ver y por este tipo de situaciones yo quisiera invitar a la gente de verdad interesada para que se den cuenta de la verdad; pero la verdad auténtica, no la verdad que dicen ellos y están en los falsos expedientes de: Creo, parece, dicen, escuché y demás estupideces que no terminaría. La situación real es que es injusto que trunquen más que una carrera, una vida, una vida la que nunca se volverá a vivir con esa libertad de inocencia que antes yo vivía; porque este lugar está lleno de maldad, de rencor, de coraje, de venganza y tan sólo le pido a Dios, que bien sabe que soy inocente, que pronto recupere mi vida, mi familia y mi libertad.
-Para terminar Juana Hilda, ¿Qué le dirías a la señora Miranda.
-Lo único que la puedo decir es que yo no conocí a su hijo, que nada tengo que ver con su desaparición, que yo también soy madre y jamás me he dedicado a la delincuencia.
-Juana Hilda, muchas gracias por esta entrevista y ojalà pronto te veamos en la calle.
-Gracias a ti por dar a conocer esta realidad.
Conclusiòn: La señora Isabel Miranda siempre serà admirada por su lucha contra la delincuencia, sin embargo el acusar a una inocente cuando una culpable puede estar libre no la lleva a nada.

MARTÍN DE WALLACE

febrero 14, 2013

portada-el-caso-wallace_medAyer 13 de febrero se llevó acabo el foro sobre la tortura, organizado por el joven activista y defensor de los derechos humanos Jorge Alberto Ferreira. Y ahí, entre los ponentes, ese hombre, ese gran señorón que es Eduardo Gallo. Aquí nadie podrá decir: “Si le hubiesen secuestrado o asesinado un hijo…” No, aquí no vale esto, porque a este hombre de inmenso corazón le secuestraron, violaron y asesinaron a una hija, algo que no merecía. El solo tuvo que hacer las investigaciones para detener a los indeseables sujetos que asesinaron a su hija. A pesar de su inmenso dolor, hoy defiende nobles causas y está contra la tortura y por que no haya víctimas de la injusticia. Al contrario de esos que sólo se acuerdan del pueblo para que éste los apoye y obtener poder, el gran Eduardo Gallo está con el pueblo, es un hombre del pueblo.
Habló Eduardo de la manipulación que sufre el pueblo por medio de la prensa, de los millones de víctimas que ha dejado la guerra calderonista y algo muy importante, él había perdido el miedo. Al oirle me dije que yo también lo tenía que perder y seguir en esta bella pero dura lucha por la justicia.
Habló un licenciado sobre la nueva ley de víctimas y en eso estaba cuando fue interrumpido por Elena Uscanga, quien mostró toda su indignación por el encarcelamiento de su hijo, acusado de 2 secuestros por ser amigo de Freyre y su “banda”. Su hijo es el famoso Tuerto, quien fue apresado junto a su esposa mientras dejaban sólo a un pequeño niño e hijo de ambos. Tras su declaración, otra madre, la de los Tagles, denunciaba su sufrimiento, sí ya habían agarrado al hijo mayor por qué seguían martirizando al pequeño que nada había hecho y la emoción subió de tono cuando habló Judhit Tagle, recordando cuando la policía llegó a la puerta de su casa siendo ella una niña y estando sola. Abrieron la puerta con un cerrajero, entraron en la casa y comenzaron a robarse los cuadros mientras que la angustiada niña llamaba a su mamá. Les quitaron la casa en un indignante despojo y en su relato no puede contener el llanto, como muchas personas no pueden contener las lágrimas ante semejante canallada. Es el poder de la señora Wallace, la mujer que encarcela inocentes. Y otra madre, la otra Elena la de los hermanos Castillo, la misma que en el libro del caso Wallace sale diciendo que sus hijos son unos borrachos y no quiere saber de ellos, en otra gran mentira de ese libro, pues por el contrario, es una madre llena de orgullo por esos hijos honrados, decentes y trabajadores, con los que nunca tuvo motivo de queja. Elena Cruz, una mujer del pueblo dispuesta a dar la vida por la libertad de sus amados hijos. Durante bastantes minutos el foro se había desarrollado abajo para volver de nuevo al estrado, tocando el turno a Enriqueta Cruz, esa admirable mujer, madre de Brenda Quevedo e incansable luchadora por la libertad de su hija, a quien las amenazas de muerte ya no asustan. Habló de los padecimientos de su hija sin poder contener las lágrimas en parte de su narración y luego una bella morena hablando del caso Marti, de la detención de su primo al que crió como a un hermano, acusado, uno más, del asesinato del joven Marti y el chiste del día, lo visita Marti y le dice que va a venir con su abogada, cuando ésta llega dice al indefenso joven que firme la declaración de culpable, a lo que se niega ¿Pero saben quién era la abogada de Martí? Pues ni más ni menos que la señora Wallace?
Y mientras todo esto sucedía ¿Dónde estaba Martín Moreno? El de los rimbobantes títulos de periodista, el gran informador ¿Dónde estaba? Pues quien sabe. Me he propuesto no decirle ningún insulto, a ver si lo consigo, bueno, seguro que sí, porque cualquier cosa que se diga contra este desinformador no es un insulto sino una verdad.
Pues él solo quiere decir lo que le dice su dueña, y como dulce niña escribe lo que la Wallace le indica, vean si no lo que dice en su libro.
Comienza con una perorata en donde el amor entre madre e hijo pasa todos los límites de lo imaginable, porque el incesto no está bien visto, si no hasta nos hubiese dado horas de esto. Peo vayamos a lo absurdo. En una discoteca de Cuernavaca, Freyre y Jacobo se meten al baño, cierran la puerta con llave y tras dar una propina al mesero y… desde afuera, la Wallace ve lo que hacen y lo que dicen. Lo mismo sucede tres días después del crimen, cuando Brenda baja con unas cajas en donde van armas y las herramientas con las que descuartizaron a Hugo. Resulta que la señora ve tras paredes y cajas, al margen de que se supone que todos desaparecieron el mismo día del crímen.
Cesar sale del departamento en donde está viviendo en la cajuela de un coche y llega igual, mi pregunta es, si está en un lugar que no cree seguro ¿Que hace ahí? De nada le va a valer que salga y entre escondido si la policía sabe que ahí se esconde.
Dice la señora tener una foto en donde Freyre y Juana Hilda están con su hijo, por lo que mienten al decir que no se conocían. Cuando yo le pregunté a Hilda sobre la foto me dijo que la enseñase, a ver si era cierto, pero fijense en este detalle, de ser cierto lo de la foto ¿Como entonces Jacobo le presentó a Hilda si ya la conocía?
El abogado de Isabel le pregunta a Freyre dónde dejó el cuerpo y éste le responde que no se lo va a decir, esa será su venganza. ¿Y en qué cabeza cabe que una persona que en todo momento está negando haber matado a otro le vaya a confirmar al abogado de la otra parte que sí lo hizo.
Estupideces de éstas hay muchas, pero lo más indignante es cuando el tal Moreno comienza a tratar de putas y de vendedoras de drogas a dos mujeres que nada le han hecho y ni tan siquiera conoce.¿Que clase de hombre es éste? Creo que las palabras sobran. Lo más curioso es que todavía hay gente que mencionan que el Caso Wallace es un gran libro.
Encuentro en un lugar y con respecto al tema la siguiente nota:”Una historia real de justicia personal, indignación y amor de madre tras el secuestro de un hijo”
A esto se le llama manipulación, a qué grado de ignorancia se llega cuando se habla de justicia sin darse cuenta las grandes barbaridades con las que cuenta el libro. Mejor, quien quiera saber la verdad y darse cuenta de los seres viles y misebles que son estos vendidos desinformadores, que acudan a foros como el comentado del día de ayer, seguro que en ellos sí se enriquecen con la verdad y no con mentiras y patrañas.

SIMPÁTICA FILICIDA

febrero 12, 2013

Noviembre 12, 2009 de koldomikel
Se llama Marisol Hernández de la Cruz. Es una mujer que aparenta 27 o 28 años, en realidad tiene 25. Es chaparrita y un poco pasada de peso y de cara simpática.
La conocí desde que llegué a Santa Martha para hacer este trabajo. Se dedica a vender café y otras cosas más. Anda por las mesas ofreciendo el servicio de mesera. Desde que se acercó a mi mesa a ver si deseaba que me trajera algo, no ha dejado de ser mi “mesera”, a la que siempre le pido un par de cafés para mí y para mi interna. Servicial y siempre con una sonrisa en la boca, trae los cafés y me devuelve el par de pesos que sobran del billete, para oír enseguida el: “Quédate con el cambio”.
Nadie, absolutamente nadie, podría adivinar el motivo por el que esta simpática muchacha está presa.
Es difícil imaginar que la mujer amable y siempre con ese rostro simpático, esté presa por cometer uno de los crímenes más atroces que se puedan cometer, el asesinato de los propios hijos.
Es curioso, por otra parte, comparar los estados de las mujeres que llegan a cometer estas atrocidades, así por ejemplo, la Mijangos, se ve que está mal, que lo suyo fue una enfermedad sin control. A la Matus se le veía en la mirada su enfermo estado mental y a Marisol, tan sólo se le puede apreciar esa simpatía que menciono y que nada hace pensar en que sea una doble filicida.
Entrevistar a una mujer que ha matado a sus hijos es poco menos que imposible. Sería por demás interesante saber los motivos que tuvieron y qué pensaban al hacerlo, así de cómo se sienten, sin embargo no quieren oír hablar del asunto.
Es una persona cercana a ella quien me cuenta una historia. Ésta, según dice, es que Marisol tenía un esposo Santero y un día le dijo que Dios le pedía un sacrificio y éste era matar a los dos hijos que según dicen, eran de ambos. Ante el temor de ser abandonada, dio raticida a los niños, uno casi un bebé, y los asesinó, así mismo ella trató de suicidarse tomando igualmente raticida, pero fue rescatada a tiempo mientras nada se pudo hacer por los pequeños.
Desconozco por completo que tan cierto sea esta historia, ya que se me hace raro que una mujer pueda matar a sus hijos porque se lo pida su pareja y por otro lado está difícil de creer que una persona le pida a su esposa que mate a sus hijos, aunque a decir verdad, tratándose de religión, cualquier cosa puede suceder en las mentes de estos anormales.
En forma diferente se contó la historia en los diarios cuando sucedieron los hechos. A continuación la noticia sacada de una agencia.

Asesina mujer a sus dos hijos por desamor
MÉXICO, DF.- Una mujer de 21 años de edad, acusada del homicidio de sus dos hijos, de cuatro años y 18 meses de edad, fue detenida y puesta a disposición del Ministerio Público en la delegación Gustavo A. Madero.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informaron que Marisol Hernández de la Cruz pudo haber envenenado a los menores, como consecuencia de depresiones y conflictos sentimentales.
La mujer confesó que les dio raticida a sus hijos para que fallecieran y ya no sufrieran más debido a que probablemente pronto se separaría de su pareja, precisó la SSP capitalina. En tanto, la PGJDF señaló que peritos analizan una mamila, ya que la leche presentaba un tono grisáceo y se cree está contaminada.
Según declaró el concubino de la acusada, César Cano Reyes, de 26 años, al filo de la medianoche encontró los cuerpos sin vida de los menores Israel y Xóchitl Hernández de la Cruz, de 18 meses y 4 años de edad, respectivamente.
Ante el Ministerio Publico, César Cano también declaró que constantemente discutía con Hernández de la Cruz y que pensaba separarse de ella; la mujer, a su vez, lo amenazó de que si la dejaba “se iba a arrepentir y le advirtió que quién sabe si volvería a ver a los niños”.
La policía ya había acudido al domicilio ubicado en la Avenida San Juanico, en la colonia Gabriel Hernández, para atender una emergencia de violencia intrafamiliar. Se sabía que la mujer golpeaba a sus hijos.
La madrugada de este jueves, la policía acudió por tercera ocasión en menos de un mes, pero esta vez sólo para certificar que los menores ya estaban muertos.
En las próximas horas se definirá la situación jurídica de Hernández de la Cruz y, en caso de que las autoridades reúnan las pruebas suficientes, será consignada al reclusorio en turno donde podría pasar hasta 50 años tras las rejas.
Como ven, dos historias diferentes, una contada por ella misma en la prisión de Santa Martha a una compañera de toda confianza y otra dada por los medios de comunicación.
Sea como sea, es sorprendente, como ya lo menciono al principio, creer que esta mujer de apariencia inofensiva haya cometido semejante aberración.
Las compañera dan testimonio de un comportamiento ejemplar en prisión, en donde estudia y trabaja, esto último bien lo pueden constatar incluso las visitas, como es mi caso. ¿Qué puede llevar a una mujer de apariencia completamente normal a cometer semejante crimen?
Es algo difícil de saber y mucho más de comprender. Mientras tanto Marisol irá consumiendo su vida en esos 60 años de prisión a los que fue sentenciada.

EL OTRO TAGLE

febrero 11, 2013

Diciembre 20, 2009 de koldomikel
DETIENEN A PLAGIARIO DE HUGO WALLACE.
Es el título de la noticia que desde ayer corre en diversos medio de la prensa. ¡Sensacional!Tagle Dobin, el participante en el secuestro y asesinato de Hugo Wallace fue detenido en el areopuerto de República Dominicana cuando trataba de viajar a Panamá. Las autoridades de ese país lo expulsaron a México en donde fue detenido. Así pues, ya están todos detenidos.
Tal información pareciese no tener nada en particular, pero… ¡Oh, sorpresa! Resulta que el detenido es Salomón Tagle Dobin y no Jacobo de los mismos apellidos, hermano del anterior y acusado por la señora Miranda de ser el cerebro de la operación que supuestamente acabó con su hijo.
Pero y entonces… ¿Por qué ya están diciendo que es uno más de la banda? Pues eso sí, quién sabe. Por de pronto debo aclarar que mis apellidos nada tienen que ver con Tagle, ni Gonzalez ni Freire ni Quevedo ni con ningún que coincida con algún apellido de los acusados, así mismo, juro y perjuro por quienes ustedes quieran, que comencé a meterme en este caso debido a este blog que fue abierto el 2 de junio del 2008 y con el fin de hablar de las mujeres presas en general. Y es que es bueno hacer estas aclaraciones porque cualquiera al parecer, puede salir implicado en este caso.
Al tal Salomón Tagle, además de involucrarlo en el caso de Wallace, ya dicen que participó hace unos pocos años en otro secuestro de una señora y su hijo y que pidió de rescate dos millones de dólares.
Desconozco que tan verdad o mentira sea el hecho de que Salomón haya participado en otros hechos delictivos, lo cierto es que hasta ahora nadie lo había acusado de haber participado en el caso Wallace, e incluso, veo una nota, en dónde la propia señora Miranda dice desconocer si Salomón participó en el asesinato de su hijo; sin embargo confía que por medio de Salomón pueda saberse en dónde se esconde Jacobo, lo que es muy poco probable, pero todo puede ser.
Lo cierto es que acusar a Salomón ahora del supuesto secuestro y asesinato de Huga Wallace, es un acto más de oportunismo que tan sólo demuestra que en este caso cualquiera puede sera acusado de tal delito.
Y a continuación un boletín de prensa que me llega después de haber puesto ya este comentario en pantalla:

BOLETIN DE PRENSA.

EN RESUPUESTA A LAS ACUSACIONES E INFORMACION ERRONEA QUE CON RESPECTO A LA DETENCION DE UN PRESUNTO SECUESTRADOR DEL HIJO DE LA SEÑORA MIRANDA DE WALLACE, LA FAMILIA TAGLE DOBIN, MANIFIESTA:
LA PERSONA QUE INDEBIDAMENTE FUE DETENIDA POR LA PGR FUE SALOMON TAGLE DOBIN HERMANO MENOR DE JACOBO, Y QUIEN NO TIENE NADA QUE VER CON NINGUNA ACUSACION DE SECUESTRO YA QUE EN EL 2007, SE GANO UN AMPARO EN EL QUE SE DECLARO QUE NO TENIA NINGUN PROBLEMA CON LA JUSTICIA.
LA PGR, LO MANTIENE DETENIDO PARA ANTES DEL LUNES FABRICARLE PRUEBAS PARA PEDIR UN ARRAIGO EN SU CONTRA UNICAMENTE POR SER FAMILIAR DE JACOBO TAGLE DOBIN.
EL SEÑOR SALOMON ES UN HOMBRE HONESTO Y SE PREPARABA PARA SER RABINO EN SU TIERRA ISRAEL, Y AL SABERSE INOCENTE Y SIN CULPA DE NINGUNA ACUSACION, VIAJO A REPUBLICA DOMINICANA DONDE FUE APRESADO POR UN SIMPLE CITATORIO.
SU FAMILIA ESTA ANGUSTIADA Y PREOCUPADA QUE LO ARRAIGEN PARA FABRICARLE CUALQUIER DELITO Y POR ELLO PEDIMOS LA COOPERACION DE LOS MEDIOS PARA QUE DIFUNDAN ESTA INFORMACION.
ATENTAMENTE RAQUEL DOBIN ROSENTHAL Y JUDITH TAGLE DOBIN.

PD. Recupero de nuevo este comentario de mi blog de apoyo para recordar que este joven inocente sigue en prisión, en lo que es una injusticia más del caso Wallace.

CARTA DE BRENDA I

febrero 8, 2013

BRENDA QUEVEDO CRUZ

BRENDA QUEVEDO CRUZ

Diciembre 13, 2009 de koldomikel
Como ya explico en un comentario a mi entrada anterior:”Salvaje Agresión a Brenda”, recién puesto en pantalla y al ir a mi correo, me encontré con esta carta firmada por la propia Brenda. Ya era tarde, por lo que tan sólo la heché una ojeada por encima y me bastó para darme cuenta de que era por demás importante, pues venía con lujo de detalle toda la agresión padecida y con puntos que yo me había saltado, alguno ya lo he insertado.
Hoy, cuando leo la carta con toda calma, me doy cuenta que debe ser pasada de inmediato a la pantalla para que todo el mundo sepa por ella misma hasta donde llegá la injusticia. Tal vez, lo único positivo de esto, es la confirmación plena de que esta mujer es inocente y que por ningún motivo puede decir algo que no sabe. y por otro lado también se demuestra que a Juana Hilda la pudieron hacer cualquier cosa para que declarase.
Por lo demás, causa verdadera indignación hechos como éste, hechos que ni en las prisiones del fascismo se dan. Creo que permanecer impasible ante semejante hecho es no tener un mínimo de corazón, denunciarlo creo que es una obligación de todo que se precie de humano, por ello pido la solidaridad de cuanta persona pueda colaborar para mandar esta carta a cuanto conocido tenga que la pueda distribuir por cualquier medio a su alcance.
A continuación la carta de esta mujer indefensa que debe ser protegida desde ya.
Nov- 09.
A QUIEN CORRESPONDA:
Por Medio de la presente quiero que se haga público por lo que estoy pasando, mi nombre es Brenda Quevedo Cruz, tengo 29 años y me encuentro actualmente recluida en el Centro de Readaptación de Santiaguito en Almoloya, Estado de México.
Hace aproximadamente 2 meses, el 26 de septiembre del año en curso fue autorizada mi extradición a México, ya que yo me encontraba en E.U., en Chicago, en el Centro Correccional en detención por el problema en el que me encuentro, actualmente estoy acusada por el supuesto Secuestro del Sr. Hugo Alberto Wallace.
Lo que interesa en estos momentos es una acción en mi contra que ocurrió el día 27 de noviembre aproximadamente a las 7:00 p.m., una custodia de nombre Ma. Luisa Capula Capulo me llamo para decirme que el Director me estaba pidiendo y que tenía que subir, cuando llegamos a la explanada estaban otras personas de vigilancia y le comentaron a la custodia que era que tenía una Audiencia, a lo que yo le digo que eso no era posible ya que mi caso era del D.F. y todo lo tenía por exhorto y que la verdad a mi no me latía y que yo quería que me regresaran, que si había forma de que me negara, y la custodia me dijo que no me preocupara, que ella se iba a quedar conmigo, en eso me metieron a una supuesta sala de audiencias orales para casos federales en la cual no hay cámaras, esto lo digo porque casi en todos lados en el penal deben de haber cámaras, cuando llegamos a la entrada de la sala veo a 3 personas de espaldas volteadas hacía la pared y como que alguien le dio una seña y se pusieron pasamontañas y cuando vienen hacia mí, yo le grito a la custodia que me tenia del brazo ¡que por favor no me dejara!, en eso me meten a la fuerza y les pido que por favor me digan de que se trataba todo esto, la custodia no entró y ellos cerraron la puerta, luego me contestaron que las preguntas las hacían ellos, y en eso me jalonearon del brazo y yo empecé a gritar que de que se trataba todo esto, ellos me empezaron a tapar la boca, usaban unos guantes las 3 personas y de traje venían vestidos, uno de ellos me agarro y me esposo y otro me coloco una venda en los ojos, yo empecé a gritar pero tenía la boca tapada con la mano de uno de ellos y también cuando empecé a gritar me tapo la nariz y me dijo que si seguía gritando iba a ver cómo me iba, después me dijo “ya sabes por parte de quien venimos hija de tu pinche padre! Yo empecé a llorar y le dije Si, de la señora Isabel Miranda de Wallace y dijeron “ahora si vas a sentir lo que sintió Hugo el día que lo secuestraron”, después me pusieron una bolsa de plástico en la cabeza y me empezaron a asfixiar, me tiraron al piso y me empezaron a patear en el estomago y a golpear en la cabeza, después me quitaron la bolsa y me dijeron que tenia de dos: o decirles lo que querían o que esto siguiera cada vez peor, que al fin como ya había visto, todos estaban de acuerdo con lo que estaba pasando, desde el Director hasta los de vigilancia y que ni intentara gritar porque nadie me iba a ayudar, en eso le dije que que quería que le dijera, en eso ellos traían un maletín de dónde sacaron las esposas, unas vendas , unas jeringas, una grabadora, unos papeles, una pluma y una maquina plateada que yo asumo era de toques eléctricos, de esta maleta utilizaron la grabadora, la prendieron y para esto ya me habían quitado la venda de los ojos ya que se me resbalaba, y vi que me ponían la grabadora cerca y me jalaban de los cabellos y me decía uno de ellos que ya se había cansado de mis mamadas y que si me quitaba la mano de la boca y decía una pendejada me iba a ir cada vez peor, me pregunto: “ a ver ahora si nos vas a decir en donde esta el cuerpo de Hugo, y nos vas a dar una dirección y te vamos a sacar del penal y si no es, si nos das algo falso, te vamos a torturar hasta que te dejemos irreconocible y vamos a ir con cada uno de tu familia, te los vamos a tirar uno por uno hasta que nos digas lo que queremos, tu hermano esta en Canada no? Entonces ni le juegues al valiente, ya ahora si dime, en eso me destapaban la cara y les decía “que por favor que qué querían que les dijera, si yo no tenía la información, que querían que no podía inventar nada que por favor me creyeran que si querían me mataran a mi pero que no podía decir algo que no sabía” en eso empezaba a llorar y me volvieron a pegar y a tapar la boca y me gritaban: “que no le hiciera al valiente ya que me iba a ir peor y se iban a quedar ahí toda la noche y me iban a sacar del penal hasta que pidiera parito”. Me empezaron a tocar mis partes genitales y el busto bruscamente.
Después de esto, sacaron una jeringa la cual tenía un liquido rojo y me dijeron que era sangre infectada de Sida y que si no les decía que yo era responsable en el secuestro al igual que los demás me la iban a inyectar y me iba a morir a la chingada lentamente y todo esto me lo iban a hacer cada mes, hasta que me sacaran lo que querían, que firmara una confesión que yo había sido responsable del secuestro.
Esta técnica siguió el transcurso de casi una hora entre golpes, me ponían la bolsa de plástico, me golpeaban en el estomago, en las piernas, en la cabeza con la mano abierta y me ponían la pluma en la mano para que firmara. En eso tocaron la puerta y uno de los encapuchados salió a hablar con los de vigilancia que estaban tocando, como a los 2 minutos regreso y algo les dijo que se apuraron, en eso me pusieron la bolsa de nuevo y me taparon también la boca aparte con la mano y me jalaron de los cabellos hasta el suelo y me dijeron: “ ahora si valió madre si no dices te vamos a sacar del penal”, en eso volvieron a tocar la puerta y los 3 tipos empezaron a hablarse entre si y pusieron todas las cosas en el maletín, abrieron la puerta y yo vi a muchas personas de vigilancia, en eso ellos se salieron pero yo empecé a gritar ya que yo creí que me iban a sacar del penal, en eso se salieron y entraron algunas personas de vigilancia, yo entre como en un shock de nervios y empecé a llorar y ellos las personas de vigilancia me preguntaban que qué había pasado, en eso una de las custodias entro con un celular y tomo fotos de mi persona, y les empecé a preguntar “que quienes eran esas personas, que porque los habían dejado pasar, y me contestaron “que ellos no sabían, que había una orden desde hasta arriba y que fue el Director el que dio la orden, en eso llego el Jefe de Turno el Sr. Jorge Mercado y me explico que ellos no sabían nada” y yo empecé a gritar ¡que no era cierto, ya que los custodios habían visto a las personas encapuchadas y no habían hecho nada!. Después llego un medico y me certifico todos los golpes, ya que el jefe de turno lo llamo. Después de casi dos horas de estar ahí esperando con unos de vigilancia, ya que según el Director quería hablar conmigo pero nunca lo hizo, me bajaron a mi dormitorio, yo pedí una llamada a mi abogada pero me fue negada, ya después yo llame a mi mama regresando al dormitorio.
Con lo anterior, yo quiero exponer el miedo y la impotencia que siento al haber sido golpeada, ultrajada y humillada al igual que torturada, para conseguir una confesión de algo que yo no soy responsable, y también el miedo que tengo por mi seguridad y mi integridad y la de mi familia; por favor pido ayuda, que esto lo sepa toda la sociedad ya que no es justo que las autoridades se presten al juego de esta señora y que si es que creen que somos sospechosos no hagan las investigaciones legales y se practique la tortura como medio para conseguir la confesión que quieren. Señalo a la señora Isabel Miranda de Wallace por todo esto, al Director del Penal como responsable de haber dejado entrar a esta gente, y quiero comentar que cuando llegue a México, en el aeropuerto la señora Miranda estaba esperándome y aunque yo no quería, me metieron para hablar con ella y me amenazo, por eso creo que ella es responsable de todo esto.

PD. Esta es la primera carta que mandó Brenda, por eso la seañalo con el número uno, habrá más donde seguirá denunciando este indignante caso. Después de esta carta fue trasladada a las Islas Marías y luego a Tepic, en donde igualmente siguió siendo torturada.

LAGRIMAS DE INOCENCIA

febrero 8, 2013

Octubre 6, 2009 de koldomikel

Enriqueta Peña Guzmán vivía feliz en compañía de su esposo y tres pequeños hijos en el Municipio del Valle de Chalco, Estado de México. El domicilio lo tenían dentro de un predio. Al fondo a la izquierda se encontraba la casa familiar y en frente, a la derecha de la entrada un departamento. Enriqueta trabajaba con productos naturales y tenía una oficina cerca del domicilio conyugal.
La necesidad económica para ayudar con el gasto familiar, ya que el esposo no ganaba mucho, les llevó a rentar el departamento.
Para rentarlo llegó una pareja adulta. El hombre se llama Eduardo y la esposa Laura.
Pasa el tiempo, no mucho, cuando Enriqueta va manejando su carro y recibe una llamada al celular.
-Escucha lo que te digo hija de tal -le dice una voz desconocida -vete a tú departamento y recoge una caja que verás ahí en la entrada y no hagas nada porque matamos a tus hijos. El individuo no la dejaba hablar y cada vez que enriqueta trataba de pedir alguna explicación la llenaba de insultos y amenazas hacía ella y los hijos.
Enriqueta temblando de miedo se dirige al departamento que renta. Al llegar ve la puerta abierta, entra extrañada y tras preguntar si hay alguien avanza con paso dudoso. Ve una recámara y sobre la cama hay una joven, todavía una niña.
-¿Qué haces aquí muchacha? -Pregunta Enriqueta con gran extrañeza.
-No me haga daño señora -responde la joven quien está temblorosa y asustada.
Enriqueta le dice que no se preocupe, que a ella la han amenazado y por eso está en el departamento. La joven le dice que la tienen secuestrada.
Enriqueta la saca rápido del departamento y se la lleva en su carro rumbo a la delegación para denunciar los hechos.
Cuando van circulando y al llegar a un semáforo, la joven se baja de golpe y echa a correr en sentido contrario al tráfico, por lo que se escapa de Enriqueta, quien angustiada por los acontecimientos se olvida hasta de denunciar los hechos.
Estando posteriormente en la oficina recibe una llamada de una vecina, quien le dice que la policía está en la casa y están revolviendo todo el departamento. Enriqueta pide que le esperen un rato que sale para allá y en cinco minutos llega.
Cuando se presenta en su casa, la policía ya se ha ido, lo que con el trascurso del tiempo la hace pensar que ya todo pasó y más cuando habían sido detenidos Marco Antoni Lara que era el verdadero nombre de Eduardo y su esposa, del compinche, al parecer quien le habló por teléfono, nada más supo.
Pasa un año. Cuando parece que aquellos momentos de angustia van quedando en el olvido es detenida por la policía y acusada de dos secuestros.
La detención le cae de sorpresa. Sucede a las dos de la tarde cuando se dirige a la oficina. Va en carro y con ella van sus tres hijos de 6, 10 y 14 años. Se baja del carro mientras los hijos la van a espera a que regrese de la oficina para llevarlos a casa. En ese momento es detenida y se la llevan, mientras los hijos se quedan solos hasta que llega el padre a por ellos.
La joven secuestrada declara que enriqueta es la que abre la puerta del cuarto y con esta declaración la acusan del secuestro.
En el careo que tiene con la joven le pide que diga la verdad, que fue ella la que la libro del cautiverio. Al parecer la joven no ha visto bien a la otra mujer y esto la hace pensar que era Enriqueta la que la daba de comer.
Enriqueta le pide a la joven que reaccione y la hace ver el daño que la está haciendo, pero tal vez por ser demasiado joven no se da cuenta de las cosas.
Cuando tiene cerca a Marco Antonio Lara le dice lo mismo.
-¿Ya ves el daño que me estás haciendo?
-No señora, yo no he declarado nada contra usted -le responde.
Hay otra persona que también fue secuestrada, a esta la habían tenido en una casa aparte de la de Enriqueta, apartada por varias otras viviendas.
La acusan a Enriqueta del secuestro, al parecer no hay nadie más cerca para acusar.
La que fue secuestrada dice que la mujer que la cuidaba era gorda, Enriqueta es todo lo contrario. Hoy está delgada con siete kilos de más, según indica, que cuando la detuvieron. Sin embargo esa característica y algunas otras, como color de piel y tipo de cabello, coinciden plenamente con la supuesta esposa de Marco Antonio, la tal Laura.
Enriqueta no tiene ni la más mínima idea de quién es esa persona secuestrada, pero ha sido alcanzada con todo su poder por el brazo de la injusticia y está perdida. La llevan al Reclusorio Femenil de Santa Martha en donde lleva tres años y medio. Pero vean esto:
La sentencia que le dan a Enriqueta es de 50 años de prisión y la de Marco Antonio Lara, recluido en el Reclusorio Norte de… 24.
Un caso más de los que no se entiende.
Enriqueta es una mujer con cara achinada y bonita. Su figura luce delgada y su amargura salta a la vista.
No puede evitar que las lágrimas salgan de sus ojos negros.
-Me dedicaba a trabajar y a mi familia y jamás he cometido delito alguno -me dice mientras su rostro muestra el gran dolor de la injusticia.
50 años no piensa estar en prisión, ni tan siquiera 30, pues ya piensa en la muerte antes que aguantar esa cantidad de años sin haber hecho nada y tan sólo por la ineptitud de las llamadas autoridades y por las santas pelotas del juez.
Esta mujer es inocente.
De vez en cuando recibe la visita de los hijos y el esposo, quien apenas tiene trabajo para sobrevivir.
Aunque participa en varias actividades, entre ellas en la rondalla, para tratar de hacer los días más soportables, a las noches se despierta seguido y llora, llora de angustia, de soledad y sobre todo de injusticia.
Calificada por las compañeras como una mujer ejemplar, sin contar con abogado, pues siempre le prometen que con cien mil pesos la sacan, pero ella no se fía ni tiene tal cantidad, prácticamente están en la miseria, no le queda más que seguir llorando. A Enriqueta parece que nunca se le van a acabar las lágrimas, esas lágrimas amargas que son las lágrimas de la inocencia.

SUSANA MATUS

febrero 8, 2013

El siguiente es un comentaro rescatado y una historia de las que más me impactaron.

Octubre 28, 2009 de koldomikel
La vi en mi regreso a Santa Martha y ya con el fin de recoger relatos para el blog.
Entrevistar a una mujer que ha matado a un hijo es por demás difícil, pues por lo general tan sólo quieren olvidarse del caso y preguntarles si te quieren dar una entrevista es algo que en verdad no me atrevo porque sé lo difícil que resulta para la filicida recordar el pasado.
Por ello, cuando conocí a Susana, me limité a observarla, observación que quedó plasmada en el artículo titulado: La triste Susana Matus y que pueden verlo haciendo clic en la lista de títulos.
En el mencionado comentario no indiqué algo y es que además de ver su terrible tristeza en los ojos, de repente le comenzó a escurrir un hilillo de sangre de la nariz.
Su mamá, que como se indica también en el otro comentario, es al igual que el papá por demás gente humilde, rápido sacó un pañuelo para que su hija se secase la sangre que pronto paró.
La verdad que es una de las muchachas que más tristeza me ha dado conocer, pues se le veía una tristeza, una amargura, difícil de olvidar.
Nunca más la tuve cerca, tan sólo en una ocasión pasó a cierta distancia de donde me encontraba y seguía con esa triste mirada que al parecer nunca le desaparecía.
Algún tiempo después me enterré que la habían trasladado a Tepepán, al psiquiátrico, en donde como también lo indico en el otro comentario, debía de estar.
Pensé que este traslado se debía únicamente a su estado mental, nunca le di importancia a aquel ilillo de sangre que le escurrió de la nariz.
Ayer me dan la triste noticia de que Susana Matus falleció hace días en el psiquiátrico de Tepepán. Al parecer tenía leucemia y según me indican, sin que lo pueda certificar a ciencia cierta, no le suministraron las placentas que necesitaba y falleció.
Sé que para muchos y muchas, corazones insensibles y que se piensan al parecer que todo el mundo debe tener la “perfección” que ellos, se alegrarán de este deceso. De sobra sé que Susana cometió algo terrible, asesinó a su propio hijo a base de tortuturas, sin embargo, también sé, que a ella la maltrató la vida al grado de convertirla en un ser que no conoció más que el sufrimiento.
Delgadita, de estatura media y guapa de cara, Susana vivió en su corta vida un auténtico infierno. Es evidente que nadie en su sano juicio y teniendo una vida normal, hace lo que ella hizo, pero ella no tenía una vida normal. Enferma como sin duda ya lo estaba, se encontró con el desprecio del padre de su hijo quien ya la abandonaba sin tener la más mínima piedad para ella, quizás en esa frustración de dolor golpeaba a lo que más quería hasta que muy posiblemente, sin darse cuenta, le quitó la vida, la misma vida que ella había traído al mundo.
Susana ha dejado de sufrir y lo ha hecho en plena juventud. Por desgracia nunca pude darle una palabra de consuelo o tenderle la mano amiga, pero desde aquí vaya mi más sentido pésame para su familia.
Mi estimada Susana: ¡DESCANSA EN PAZ!

LA GÜERA

febrero 6, 2013

guera la guera ontiveros
Un buen día la sacaron en televisión, entre dos policías de la AFI cuyas cabezas se cubrían con un pasamontañas. Iba cojeando, mostrando en su físico un gran dolor. Nadie tenía duda de que esa mujer había sido maltratada.
La presentaban como a la secuestradora del caso Martí. En mi blog de cárcel saqué un artículo, pues resulta que en un falso control policiaco, habían secuestrado al hijo de Alejandro Martí, en el control estaba una mujer, según el guardaespaldas del joven Martí y quien logró sobrevivir. La mujer fue identificada como la Loren y se encuentra presa en Santa Martha. Ahora resulta que la mujer que se hallaba en el control era María Ontiveros La Güera. Luego entonces… ¿Qué hacía la Loren presa? Pues bueno, ahora las dos mujeres se encuentran acusadas de lo mismo y donde había una ahora hay dos.
La Loren no quiso nunca darme una entrevista, a la Gúera no tuve oportunidad de verla, pues se la llevaron a un penal federal de Tepic.
Ahora traigo aquí una carta que ella misma me envió antes de ser detenido y que fue publicada por el blog hermano carceldemujeres2. Eh aquí la carta de María Elena.

“Hola señor Koldo, soy Mary y me encuentro con Brenda, quiero decirle que en este lugar es tan injusto que nos tratan como animales y no como seres humanos, aquí ya nos condenaron aun cuando estamos todavía en un proceso para demostrar que no somos lo que un gobierno federal inventó. Decirle por todo lo que hemos pasado, es una película de terror, nos presentan ante los medios enorgulleciéndose de nuestra captura, nos hacen ver como lo peor de la sociedad, destruyendo nuestras vidas y la de nuestras familias, pasamos por todo tipo de torturas; cuando me detuvieron (yo no sabía ni porque), me torturaron todo un día y entre golpes y toques eléctricos para conseguir que yo aceptara mi participación en el delito que se me imputa, al mismo tiempo que me amenazaban con hacerle daño a mi hijo de 5 años de edad. Ahora estoy pagando por algo que solo Dios sabe que no cometí, pero como no hay gobierno que dure 100 años, al igual que sus mentiras, Dios nos va a hacer justicia y saldremos de este campo de concentración en donde su única finalidad es acabarnos psicológicamente. Gracias por apoyar a personas como yo, que nos encontramos en esta situación y en este lugar”.