Archive for the ‘CASO WALLACE’ Category

LAS DOS ACTAS DE WALLACE

junio 3, 2014

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El día de ayer, 1 de junio del 2013, la noticia cayó como una bomba, en la revista Proceso, en primera plana, venía una noticia sobre el sorprendente giro que tomaba el caso Wallace pues habían aparecido dos actas de nacimiento de Hugo Alberto Wallace, una con este nombre y la otra a nombre de Hugo Alberto Miranda y para que no hubiese duda se presentan las dos actas. Pero lo más sorprendente de todo es que con una de ellas sacó el CURP Hugo Alberto cinco años después de “muerto”.
Hoy la señora Wallace desmiente todo, como siempre hace, cuando alguien no está a su favor o le saca una verdad que no le gusta o es cómplice de los asesinos o lo manda encarcelar y además invita a la autora de la noticia a que le demuestre, lo que afirma cuando ahí están las dos actas a la vista de todo el que vea la revista, que más demostración quiere.
Dice estar indignada con la prueba presentada por Anabel Hernandez, sin embargo, los familiares de los inocentes a los que ha torturado salvajemente y mantiene en prisión no deben indignarse por el sufrimiento de sus seres queridos.
Ante la noticia espectacular es normal que se indigne, pues vean ustedes; Hace ya unos años, cuando comencé a demostrar que los acusados del caso Wallace eran inocentes, esto tras la entrevista con Juana Hilda y que ustedes pueden ver aquí con el título de “Habla Juana Hilda”, la gran mayoría creía en culpabilidad de los acusados y todo eran alabanzas para la señora Wallace hoy, gracias a unos cuantos periodistas como Anabel Hernández y de unas redes sociales, además de una titánica lucha como es el de la señora Enriquete Cruz, madre de Brenda Quevedo, seguida por la buena Elenita, madre de los Castillo o otros familiares, se ha conseguido prácticamente emparejar la situación y esto contando con la gran desventaja que tenemos ante los medios de comunicación masivos, donde la señora Miranda parece ser la dueña absoluta de todos ellos, pues no deja de aparecer en uno o en otro, así que cómo no se va a indignar si ve que a pesar de tener todo a favor cada día son más los que se dan cuenta de su gran farsa y salen en defensa de los inocentes.
No obstante podemos ver las mentes cerradas de gente que al parecer ya no tiene remedio y por más pruebas que se les den seguirán pensando que esta señora es quien dice la verdad y tiene la razón. Así veo comentarios como estos:
“Un acta puede falsificar cualquiera”
Cierto, solo que la investigación de Anabel ha ido a los juzgados y no hay posdibilidad de error.
“Cualquiera puede ir con un acta a sacar un CURP” ¡Ya! Voy a creer que conociendo el caso Wallace te vayas a ir con un acta a sacar un, primero tienes que tener el acta por lo que serías una persona cercana y siendo así no te puedes arriesgar a tal estupidez.
También critican a Proceso,serán los mismos que cren en la otra basura de presensa como televisa o Azteca.
Y todavía hay quien se piensa que ha Juana Hilda no la torturaron para arrancarla la confesión que la señora quería.
En fin, al margen de todo esto hay una gran realidad, en la cárcel se están pudriendo unas personas acusadas de un crimen que no cometieron y las pruebas son abundantes.

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En qué manos estamos

abril 6, 2014

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Vivimos tiempos en donde al parecer el bien triunfa sobre el mal, así numerosa gente del narco como el Chapo son detenidos y otros de plano abatidos por la policía o el gobierno. Está bien, aunque hay mucha mar de fondo que ahora no voy a analizar por salirse del tema, queda claro que esta gente envenena a la sociedad, que muchos jóvenes quedan dañados de por vida, como el caso de la protagonista de mi libro inédito “Diana Quiere Libertad”. Así pues diremos que buena es la labor del gobierno en esta lucha contra el mal, sin embargo que sucede cuando todo “el peso de la ley” cae contra inocentes. Cuando el inocente se encuentra con todo el poder en su contra, cuando impotente se pregunta por qué está recibiendo un castigo cruel, Un castigo reservado únicamente a los criminales y no sabe qué daño ha hecho a la “sociedad” para que “ésta” le condene como a su peor enemigo sin ni tan siquiera investigar. Es el momento de preguntarnos: ¿En qué manos estamos señores y señoras?
Y sí, casos de injusticias hay muchos, yo mismo lo viví cuando entraron en mi casa estando yo fura de ella, en un furgón de la AFI y dijeron que tenía una R 15 lo que siendo totalmente falso me tuvo año y medio en prisión. Las cárceles están llenas de inocentes, por supuesto, también de culpables, pero sólo estos deberían estar en ellas, lo demás e una terrible injusticia.
Pero este comentario lo voy a hacer como el caso de injusticia que debería ser ya ejemplo de lo que es ésta y me refiero una vez más al vergonzoso caso Wallace.
Vean ustedes: Las madres de los detenidos mandan una carta al parecer al ejecutivo, sea como sea les responde un ministerio público. Su nombre ahora no importa, llámese Juan o Antonio son muchos las mismas basuras que no deberían ocupar tal puesto ni ningún otro relacionado con la justicia, pues la incompetencia y corrupción pone en sus manos el sufrimiento de muchos inocentes y es que la respuesta que da uno de ellos a las sufridas madres de los inocentes, esas sí, heroínas y no la Wallace, es de risa además de humillante. Hace una referencia a lo que todos sabemos, que los poderes son diferentes, pero lo más chistoso, para los que no somos familiares, claro; es que dice que ya se hizo todo tipo de investigación y son culpables, desacredita a Derechos Humanos, niega las torturas tanto a Brenda como a los demás y le parece bien que civiles como la Wallace y Martín se metan a justicieros.
Recordemos que esta investigación comienza tan sólo unas 5 horas después de que la madre ve a la supuesta víctima quien ni vive con ella, tan sólo unas horas más tarde se encuentra la camioneta del supuesto secuestrado, un individuo dice a la madre que entre dos sujetos sacaron a fuerzas a uno cuando resulta que según Juana Hilda se fue con ella al departamento y ahí lo atacan. Un niño dice que entre dos bajaron a un herido, cuando resulta que lo descuartizan en el depto. En donde unas horas después del mencionado descuartizamiento sólo encuentran en el lavabo una gota de sangre que resultará ser de mujer. Llegan a la camioneta porque había dicho a su primo que iba a salir con la güera que le presentó Jacobo mientras que según la criada le dice que se iba a la cama y estaba muy pensativo, de repente siente que arranca la camioneta y se va, es decir, a nadie dice con quién va a salir ni tan siquiera pensaba salir y en fin, cientos de incongruencias como éstas se hallan en el vergonzoso caso.
Y a esto le llama un ministerio público “Investigación”. Recordemos también que es Juana Hilda la que cuenta la historia de culpabilidades, para esto la sacan del arraigo, lo que es totalmente ilegal y la llevan a la PGR, aquí la muestran una declaración que la obligan a leer mientras la están gravando, declaración que aun en el caso de ser voluntaria no debía tener validez, pues ni está su abogada presente ni la tenían porque haber trasladado a la PGR. Si alguien duda de que las llamadas autoridades dan una declaración para firmar, diré que a mí me lo hicieron, sólo que como siempre recibí buen trato no firmé nada, lo que no pasó con Juana Hilda.
Si decir que hubo una investigación, cuando fue la Wallace la que montó todo, es una atrocidad que tan sólo muestra el servilismo de los encargados de la “justicia” que decir de negar las tortura. Sobre esto es normal que ese cerebro maquiavélico diga que denuncian torturas después de declararse culpables para librar la justicia, pero señores, Brenda Quevedo nunca se ha declarado culpable ¿por qué entonces denunciar torturas? Está más que demostrado que Brenda fue dos veces salvajemente torturada y abusada sexualmente y lo está hasta con certificado médico.
A ese ministerio público que niega las evidencias sólo decirle que está al servicio de la justicia, que no sea tan ladino y si no sirve para ver por la auténtica justicia que se vaya o mejor que lo encarcelen.
La Wallace como Martin son dos entorpecedores de la justicia y no tienen por que hacerla de jueces, gente como ésta en realidad son un grave problema para la sociedad y la sociedad debe reaccionar de una vez por todas, pues mañana les puede pasar a ellos si se siguen manteniendo al margen de estas terribles injusticias.
Y cuando quieras Sra. Wallace, nos enfrentamos en un debate público a ver si ante otra parte sigues convenciendo de tus mentiras.
¡Libertad para los inocentes del caso Wallace!

RESPUESTA DE BRENDA

junio 30, 2013

Brenda es inocente

Recibo una nota de Brenda en respuesta a ese barbaján y miserable, auténtica vergüenza para el verdadero periodismo, que es el Martín Moreno. Como bien se puede apreciar, la respuesta de toda una mujer, una heroica joven que ha aguantado todo tipo de injusticias y torturas es contundente, contra las bajezas y calumnias de esta basura, está la verdad y razón de Brenda Quevedo, quien al igual que a los demás acusados de la muerte de Hugo Wallace, debe ser liberada. Vean su breve y justo comentario

“Gracias Koldo por decir lo que yo no puedo por estar encerrada, estoy realmente indignada por la basura que escribe este pobre y mediocre periodista Martin Moreno, escondiéndose en lo que según leyó en un periódico, o diciendo que yo le vaya a reclamar a Juana Hilda por lo que dijo… !! Que tal !!, y como es cierto que yo también estudie, que no se le olvide al tipo ese que mi carrera fue precisamente en Comunicación, llevábamos periodismo y lo que siempre se nos enseño fue el tener ética profesional y tratar de investigar previamente las dos partes de una noticia, contestando: Qué?, Quién?, Cómo?, Dónde? y Porqué, obvio es algo que este sujeto no se ha preocupado por hacer, pero como en todo “con dinero baila el perro”, y por dinero sacan lo que a su conveniencia les parece, discúlpenme pero ese no es un periodista, es solamente un títere del dinero. Espero que haya sido suficiente lo que le pagaron para perder el respeto como un profesional del gremio y para llevar en su conciencia todo el daño que hizo a terceras personas con sus palabras e insultos ocultos en doble sentido. “Que Dios lo bendiga”.

HABLA BRENDA

mayo 4, 2013

LA NUEVA BRENDA
Este artículo estaba también en mi blog carceldemujeres… y hoy lo recupero para este nuevo blog. Se trata, como pueden ver, de la entrevista que le hice a Brenda Quevedo cuando estaba en el penal de Santiaguito, Estado de México y que si mal no recuerdo fue a últimos del 2009.

Tras algunas visicitudes, algo de suerte y un poco de arrojo, el pasado sábado conseguí ver a Brenda Quevedo, la otra mujer acusada por Isabel Miranda de haber secuestrado y asesinado a su hijo. Era un reto que tenía desde antes de que ella fuese extraditada de Estados Unidos, desde que conocí a Juana Hilda, por ello debo dar las gracias a las personas que esto hicieron posible, vaya desde aquí mi más profundo agradecimiento.
Es el amigo, por el que consigo entrar, quien me indica dónde está Brenda, me dice que está acompañada por su mamá, a la cual tuve el gusto de conocer personalmente cuando la conferencia.
Me acerco a ellas. Me hallo ante una joven delgada, como de 1.70. Su cuerpo es atlético, su piel morena clara y toda ella muestra una gran belleza.
Saludo a su mamá, quien en un principio no me reconoce, la verdad que yo a ella también la veo diferente, más jovial con su conjunto de mezclilla. A continuación saludo a Brenda quien viste de pantalón ceñido y una blusa, todo de azul.
Dirigiéndome a las dos mujers les digo que me gustaría hacer una entrevista a Brenda. La madre enseguida dice que es lo conveniente, pero sorpresivamente, Brenda parece dudar. Tiene miedo, vivió una situación terrible ya contada a nuestros lectores. Tiene miedo, mucho miedo a la todopoderosa Isabel Miranda, o para ser más exactos, al poder desmedido de ésta. La digo que ella no va a hablar mal de la señora Miranda, tan sólo va a contar la verdad, esa verdad que nadie conoce porque nadie le ha dado oportunidad de contarla; aquí, en cárcel de mujeres, tiene esa oportunidad. Ya conocemos la versión completa de su causa, de Juana Hilda, ahora hay que conocer la suya. Su mamá afortunadamente me apoya. Es una mujer todavía bella, de una belleza que si bien un día con el paso del tiempo marchitará como la de todo el mundo, pues el tiempo no perdona, la otra belleza, la interior, esa la llevará hasta el fin de sus días. Es una mujer cansada de luchar por su hija, por esta tremenda injusticia que cayó sobre ella, pero dispuesta a seguir luchando hasta el último aliento de su vida. Son ya muchos sábados, desde que trajeron a Brenda, los que no falla en hacer su largo viaje en autobús, taxis o peseros y siempre cargada con pesadas bolsas. El sábado es el único día de visita y no puede fallar.
Brenda, sentada en la mesa, me comienza a contar su historia, estando también presente su señor padre, quien tampoco falta a las visitas.
Brenda estudió ciencias de la comunicación, pero le faltó la texis. Se fue a Europa y recorrió algunas ciudades para terminar trabajando en Londres.
Un día decidió regresar a México, lo hizo con la idea de estar tres meses para arreglar algunos asuntos de sus estudios y volver de nuevo a Inglaterra, incluso allá dejó la mayor parte de su ropa.
En México la vida de Brenda tomó otros derroteros. Conoció a Jacobo Tagle y comenzó a andar con él. En un principio no pensó que llegarían a nada serio, pero terminaron siendo novios y al final viviendo juntos.
Un día, Jacobo le contó que dos años antes, un amigo llamado Hugo, le invitó a él y a otro amigo a trabajar en seguridad de un conocido grupo musical en Acapulco. Tras el trabajo, Hugo no les había pagado lo prometido, por lo que Jacobo rompió su relación con él. Era la primera vez en su vida que Brenda oía pronunciar el nombre de Hugo Wallace y no lo volvería a oir hasta que incomprensiblemente la implicarían en su desaparición.
Los padres de Jacobo se divorciaron. La casa en la que vivían era de dos plantas. El padre no se quería ir a otra casa y entonces dividió las dos con entradas diferentes, ocupando él la de arriba y la madre de Jacobo la de abajo. A un lado había un terreno también de ellos, el cual fue vendido al señor Wallace padre.
-Hablame de como fue lo del cine, cuando se encuentran con Hugo en Perisur y Jacobo le dice que le va a presentar a una vieja que está bien buena -le pregunto a Brenda.
La respuesta es completamente distinta a la que me esperaba.
-Yo nunca conocí a Hugo, eso del cine es una gran mentira. Dice un primo que era yo, pero él sólo me vió supuestamente en esa ocasión, luego entonces, ¿Como va a saber que era yo si no me conocía de nada?
Aclara que ella quiere que el primo declare y que la vea, le hago ver una realidad, el primo es posible que simplemente diga lo que le indique la señora Miranda y no la verdad, ojalá me equivoque. No obstante me queda claro que aquello del cine no es cierto.
Es la gran diferencia en escuchar a la otra parte o tan sólo juzgar por lo que dice una.
Y aquí viene algo de suma importancia. Una fuente me había indicado que Jacobo vivía de la compra y venta de utomóviles y que siempre manejaba mucho dinero, versión que me confirmará Brenda. Lo que ésta no sabe es que Jacobo tenía otra novia, ni que estos asistían a un gimnasio por Mier y Pesado, al que también iba Freyre. Esa muchacha dejó un día de ver a Jacobo y como tres meses después comenzó a ver los espectaculares con su foto. Ya En varias partes se menciona en cuanto a la mujer que iba con Jacobo que podía haber una confusión y este hecho lo demuestra bien a las claras, aunque hay más, Brenda nunca supo que Jacobo hubiese reanudado las relaciones amistosas con Hugo, por lo que cabe la posibilidad de que estos nunca se hubiesen saludado fuera del cine como lo indica la señora Miranda y el tal primo.
Siguiendo con Brenda. A Jacobo se le muere el padre, por lo que él se hace cargo de la casa y se irá a vivir con Brenda. La madre de Jacobo no quiere a la novia de su hijo, pero no es por el carácter de Brenda, no se nos alegre la señora Miranda por anticipado, simple y sencillamente, la bella mujer que le presenta su hijo como su prometida, no es judia y por lo tanto no la puede aceptar en la familia, llega incluso a dejar a Brenda con la mano extendida cuanda ésta pretender saludarla. L a estupidez humana es muy grande y a ésta estupidez contribuye la religión, ni modo, ya lo decía Marx que era el opio del pueblo, yo más bien creo que es el cáncer.
Los desaires de la suegra hace sentirse incomoda a Brenda y deciden irse a vivir a otro lugar, rentando un departamento, para lo cual le pide a su mamá que sea su aval, requisito para rentarlo.
Enriqueta confirma las palabras de Brenda y deja claro que no estaba muy de acuerdo con esa relación, pero que siendo su hija, estaba dispuesta a apoyarla.
La muchacha trabaja en medios del espectáculo, entre sus trabajos se encuentra uno en la editorial Clio y también en televisa, su figura se presta para ello. Conoce gente importante en diversos medios que hoy le han dado la espalda.
La vida de la pareja transcurre normal, como la de cualquier otra pareja joven. Van a lugares de moda en donde se juntan los hombres a hablar de sus cosas, mientras que las mujeres hacen otro tanto apartadas de sus novios o maridos.
Entre los amigos de Jacobo está Freyre, motivo por el cual Juana Hilda y Brenda tienen contácto, llegando a coincidir en algunas ocasiones, como lo muestra una fotografía presentada por Isabel Miranda, sin que ello signifique que fuesen amigas.
Entre los amigos de Jacobo y Freyre hay varios policías y las pláticas del grupo que se reune son largas.
Un día Jacobo llega a casa y le dice a Brenda que le han avisado de que hay una orden de presentación, o algo así, contra él. Jacobo dice que va a ver de qué se trata. Va a investigar cuando se entera de que han ido a casa de su madre, y que lo buscan porque ha desaparecido Hugo Wallace. En otra de las fantasiosas declaraciones de la parte acusadora se terminará diciendo que ésta casa era el refugio de la banda.
Brenda, toda tranquila, le dice a Jacobo que se presente, pero éste le responde que le pueden detener por lo otro. Lo otro, según entiende Brenda, es el negocio de los carros, pues como maneja mucho dinero tiene credenciales falsas.
No pasa mucho, cuando familiares de Brenda la avisan de que han ido a casa de su mamá y la han registrado toda. Para Brenda esto es un golpe tremendo, pero nada comparado con lo que la espera. Ha comenzado su calvario sin todavía saberlo.
Cuando Brenda ve a Jacobo en el domicilio le cuenta lo sucedido y le pide que vayan a las autoridades para ver qué pasa, pero éste de nueva cuenta le dice que el asunto es muy serio aunque no comprende por qué, pero lo que parece seguro es que si van no les dejan salir.
Brenda le dice que va a ver a cierta persona y al rato vuelve.
A la persona que ve Brenda le dice lo mismo, que ella no sabe nada ni entiende porque la buscan y que lo mejor es presentarse, pero le dicen que no, que ni se le ocurra, que el asunto es muy grave, le informan que incluso uno de los hermanos Castillo se ha presentado por su voluntad y ya no lo dejan salir, lo mejor que puede hacer es esconderse.
Brenda regresa en busca de Jacobo pero éste ya no está. Ha recogido sus cosas y se ha ido. Ya no lo volvería a ver más hasta la fecha.
Brenda tiene mucha gente que la quiere, no puede ser de otra manera, basta verla una vez para saber que es una gran muchacha y quien opine lo contrario es por que así le interesa y no lo digo por su belleza física, ésta al fin y al cabo no es sinonimo de buenas cualidades o bondad, lo digo por su belleza interior, la cual salta a la vista para el que la ve. Sus ojos profundos no engañan, muestran la nobleza de esa alma que todavía no logra comprender porque la castigan con tanta saña cuando en toda su vida no ha hecho mal a nadie.
Entre la gente que la quiere y sin importar las consecuencias, se la llevan a provincia para alejarla de las autoridades que tan injustamente la buscan.
Brenda siente que la vida le llega a su fin cuando comienza a verse en los espectaculares que salen en la televisión, en donde es tratada como la peor criminal y hasta se ofrece una buena recompensa para quien denuncie su paradero.
La mujer está espantada, cada noche es una auténtica pesadilla y sólo le queda rezar y pedir a Dios que la proteja de ese tormento que está viviendo. No puede creer que la esté pasando esto.
La gente que la oculta decide que lo mejor es que se marcha a Estados Unidos. Corazones generosos como el de la propia Brenda la ayudan a llegar al país vecino. Le queda la dura prueba de pasar el desierto. La pasa un pollero desconocido que por fortuna para ella se dedica a su trabajo sin fijarse demasiado en la bella muchacha. Por momentos siente desfallecer ante el tremendo calor, pero tras vencer todos los peligros propios de la situación consigue llegar al país vecino.
Su mamá interrumpe para contar lo que sintió el día en que mira hacia el vidrio de una patrulla y ve la foto de su hija entre los delincuentes más buscados. Para la madre, como para todos los familares de Brenda, ésta siempre ha sido inocente y es que la conocen bien y de sobra saben que sería incapaz de cometer un acto como el que le acusan.
Mientras platicamos, un aire, a veces más fuerte y a veces más calmado, nos mueve las telas que cubren la palapa, mientras que el largo y brillante cabello de la mujer cruza suavemente su cara una y otra vez en lo que parece ser una inacabable caricia.
En Estados Unidos Brenda trabaja de mesera. La lejanía no impide que la tristeza y amargura la aprisionen todavía con más fuerza el interior de su alma. No hay día y noche que no derrame lágrimas. Escribe a su madre sin que las cartas vayan a su domicilio y ésta, cuando las lee, el papel arrugado le muestran las lagrimas de su hija y la madre llora.
En Estados Unidos conoce a un hombre que se enamora de ella y terminan casándose cuando ella ya está en la cárcel. él es un soldado del ejército de Estados Unidos y de origen cubano. Brenda no se atreve a contarle el secreto que como un hierro al rojo vivo le quema hasta lo más profundo de su ser. él muchas veces se da cuenta que a su esposa algo le pasa y le pregunta, pero ella siempre responde que así es su carácter y no hay problema.
La joven mujer siente que la vida no tiene sentido, sin embargo, con una gran fortaleza sigue adelante. Muchas veces sintiendo que se derrumba del todo y otras haciendo grandes esfuerzos para levantarse.
Un día va a tener una larga separación del esposo y sintiéndose muy sola se va a a la casa de una amiga. Se va hacia el final total de la libertad, si es que libre se le puede llamar a estar huyendo como lo estaba ella.
Un día, como lo hacía todos los que podía, entra en internet en la computadora que ésta amiga tenía en casa.
Desde ahí se enteraba como estaba su caso, cómo era buscada para castigarla sin piedad por algo que no había hecho. Como siempre que se sentaba en la computadora sus bellos ojos comenzaban a manar esas lágrimas de miedo, de amargura, de terror.
No sintió cuando la amiga se le acecó por la espalda.
-¿Qué te pasa Brenda, por qué lloras?
Varias veces la amiga ya le había preguntado por esos estados de ánimo que le mostraban a una Brenda triste y con los ojos llorosos.
Ahora Brenda, con su foto en la computadora, no le pudo ocultar lo que le sucedía y le contó el motivo de su amargura.
La amiga se puso de su parte y le dió ánimos, como cualquiera que conoce a Brenda no podía creer que ella hubiese hecho lo que decían.
Dicen que todo el mundo tiene un precio y no, no es cierto, no todo el mundo lo tiene, el Che Guevara por ejemplo no lo tenía, claro, que hombres de esa talla no lo es cualquiera; pero si es cierto que el maldito dinero compra conciencias haciendo de ellas auténticas mierdas y una mierda, por decirlo suave, iba a resultar la amiga de Brenda, quien viendo la fuerte recompensa que daba una señora millonaria empeñada en acabar con la vida de la joven mujer, la denunció a la policía.
Brenda fue detenida y encarcelada para seguirle un proceso de extradicción a México.
Dos años tardaría ese proceso. Con la detención, el esposo al fin se enteraba del secreto que guardaba Brenda y ni un sólo momento dejó de defenderla, mostrándole todo su amor. Al fin un día se presento la policía para decirle que había amenazado de muerte a la señora Miranda por algún comentario que había hecho defendiendo a su esposa y eso era grave, sin embargo no era cierto. Pero algo seguía quedando claro, el poder de la señora Miranda hasta en Estados Unidos se metía, así era normal verla aparecer en la corte o fuera de ella provocando a la familia.
Y Hasta Estados Unidos, una larga, muy larga temporada, que duraría como dos años, tenía que ir la mamá de Brenda, Enriqueta, a visitar a su hija, esto, más pagos de abogados, que como por lo general sucede, sólo buscan el sacar dinero, dejaron a la mujer en la ruina total. Pero quizás, mucho peor que su ruina era ver el sufrimiento de su hija en aquella prisión de los Estados Unidos.
Luego a Canadá también se iría su otro hijo, el hermano de Brenda, pues ya le habían dado algún susto en México por el simple hecho de ser familiar de la mujer buscada, algo por demás increible el que la familia en todo caso tenga que pagar por algo que ha hecho otro miembro de ella. Este joven sigue en Canadá en proceso de refugiado.
Le hago una pregunta que por pura lógica ya sé la respuesta.
-Brenda, se ha dicho que te emborrachabas en el trabajo y presumias de lo que hiciste en México.
Una amarga sonrisa surge de su boca.
Cómo voy a hacer eso si procuraba ni salir de casa, yo para empezar no bebo y tenía miedo a todo. Es otra mentira más de las muchas que se han dicho.
Por momentos sus ojos se llenan de un brillo especial, es ese brillo que lucha por contener las lágrimas, pero a veces no lo consigue y éstas escurren por sus mejillas.
Confienso que ante tanto dolor siento por un momento una angustia que me sube por el pecho hasta los ojos.
Brenda es extraditada a México y en el areopuerto, a la primera persona conocida que ve, es a Isabel Miranda, a quien conoce de fotos y de verla en la televisión. Miranda, con verdadero odio hacia la muchacha, ya la avisa de que va a vivir un infierno y por de pronto, en lugar de trasladarla como le corresponde a Santa Martha Acatitla o a Tepepan, reclusorios del DF. La llevan al Estado de México. La todopoderosa Miranda manda.
Miranda sabe por qué la manda a ese penal, ahí podrá hacer lo que tal vez en otro se lo impidan, por lo menos en los del DF.
Conocemos la historia. Tres tipos entran y Brenda es llevada ante ellos y encerrada en un cuarto. Vuelve a recordar, ahora con los propios gestos. Se lleva la manos al cuello mostrando como apretaba la bolsa que la ponían sobre la cabeza mientras que permanecían esposadas.
-¿Vas a firmar? Le preguntan los indeseables y cobardes sujetos mientras que Brenda, quedándose sin aire, siente morir. Como puede dice sí, le aflojan la bolsa y cuando siente que el aire vuelve a sus pulmones dice lo de siempre, que ella no sabe nada y vuelta a cerrarle la bolsa al cuello. Y oyendo directamente a la indefensa muchacha uno no se puede explicar tanta maldad en un ser humano, tanta miseria de almas que más parecen de bestias que de personas. Ni las bolsas, ni la amenaza de sida, ni todo el sufrimiento vivido, la han hecho confesar algo que por alguna extraña razón la señora Miranda quiere que confiese aunque nada sepa de ello.
¿Y derechos Humanos? Bien, gracias. A las ordenes de Isabel Miranda. Tanto estos como autoridades encargadas dicen que nada se ha demostrado, apesar de que un médico certificó los moretones en los brazos y las marcas del cuello y dio nombes de los custodios que la trasladaron hasta el cuarto en donde fue torturada. Ni modo, hay que complacer a la señora Miranda, eso sí, señores vividores de Derechos Humanos y autoridades, no hablen de justicia porque ésta no existe, ésta es una soberana mierda.
-Pero por qué te comienzan a perseguir a ti y a culparte -le pregunto.
Me responde lo que ya conocemos. Encuentran un albun de fotos a Hilda y de ahí la señora forma la banda, pero en realidad cuando van a buscar a Brenda es por que Juana Hilda ha declarado que es su cómplice, declaración que como también sabemos salió posteriormente en un video, en donde Hilda no es consciente de lo que declara, lo hace bajo el efecto de alguna droga y dice lo que le han inculcado para que diga. Si alguien duda de esto, es muy sencillo, que se dejen de videos borrosos y dudosos y la lleven directamente a la televisión y a la vista de todos, con total transparencia, que vuelva a declarar. Juana Hilda es inocente como lo es Brenda y por ende, los otros tres detenidos o cuando menos, si hubiese alguien culpable, no es como dice la señora Miranda.
Platicamos sobre las acusaciones y le doy mis opiniónes en las que estamos todos de acuerdo.
Nadie que va a secuestrar a una persona y sus cómplices esperan que llegue al departamento con la víctima, se va con él al cine, por la misma lógica se hubiese ido a televisa para anunciar el secuestro. Y si se ha ido al cine y regresan al departamento, no es posible que luego le digan a la señora que lo bajaron de la camioneta entre dos ¿Iría Juana Hilda a preparle la cena sorpresa? Detalles absurdos, como absurdas son las contradicciones. Por un lado lo descuartizan y hasta Brenda baja las bolsas en donde va el descuartizado, por otro, un niño ve como lo bajan entre dos hombres. Y que decir de la sierra en donde nadie escucha nada y del tiro del que nadie sabe nada salvo el niño que no estaba esa noche en el edificio y… etc.etc. Pero sobre todo, han matado a alguien que no aparece, que no hay cuerpo.
Me habla de la foto en la que se ve el rostro vendado de Hugo. Foto de la que ha demostrado con la fecha, que no pudo ser sacada cuando dicen y por ella. Pero hay otra cosas importante, si en la foto está muerto, ¿Cómo mandarla para pedir rescate? Está claro que la familia puede descubrir y es lo más fácil, que está muerto, luego no van a pagar el rescate si ya lo mataron y si está vivo, para qué vendarlo y aparentar que está muerto, que es la sensación que da esa foto.
La madre saca comida y me pone un plato, ante mi negativa me indica que siempre trae comida de sobra. Brenda se pasa a mi izquierda pasando por la banca y la mesa con su figura de gacela.
Comemos. Un rato más y es la hora de retirarse, las cinco de la tarde. El tiempo se me ha pasado sin darme cuenta.
El padre se ha despedido antes. La madre y la hija se funden en un abrazo.
Hasta el final Brenda no deja de mostrar el terror que le produce el poder desmedido de la señora Miranda. Siente una impotencia total ante el poder de esta señora que le ha dado por destruir la vida de unas jóvenes mujeres que en su vida hicieron mal a nadie porque en sus corazones no existe la maldad, esa maldad que ha llevado a otra persona a destruirlas a ellas.
Brenda tiene miedo, mucho miedo, ahora ha oído que la pueden trasladar a Nayarit, al parecer esto no es cosa de Miranda, sino de que quieren reagrupar a las mujeres que van por delito federal. Aunque tampoco sería raro que Miranda metiese baza en el asunto, su poder, lo hemos visto una y mil veces, es ilimitado y para ella, estas dos mujeres, son de máxima peligrosidad. Me hace gracia, yo me encargaría de tener a las dos mujeres a mi cargo con la total seguridad de que no representan ningún peliegro, de que son menos peligrosas que un mosquito a diez kilometros de distancia, la peligrosa, la verdaderamente peligrosa de esta historia, es precisamente Isabel Miranda. Ella sí, con ella no se juega, ella puede secuestrar, torturar, entrar y ordenar en prisiones, mandar en jueces y dictar sentencias. ¡cuánta idiotez!
Me despido de Brenda y salgo con su mamá. Atrás queda una mujer inocente, una mujer que tan sólo vivía la vida y a quien le han destruido esa vida. Una vez escuchó un nombre, un nombre que quisiera no haberlo escuchado nunca, Hugo Alberto Wallace Miranda y sin tener nada que ver con él, sin conocerlo siquiera, fue su desgracia.
Nos vamos juntos la madre y yo hasta el DF. Como poco antes, le brillan los ojos cuando recuerda aquellas botas que le gustaban usar a Brenda cuando era niña e iba a la escuela.
-De niña como le gustaba acariciar a los animales -me dice la madre -¿Crees que ella va a hacer daño a alguien -la amargura de la mujer es infinita.
Me viene el recuerdo de aquella otra niña que inocente jugaba con un perrito, un animal de noble corazón que sería incapaz de hacerla daño, lo que no sabía la niña es que tras ese ser noble se encontraba una bestia repugnante de dos patas que de forma brutal la iba a quitar la vida. Ese miserable que no tiene nombre sería conocido como El Chacal de Acapulco, quien sigue disfrutando de una vida que no le pertenece por ser su padre, como lo son los tres mosqueteros modernos (Martí,Vargas Y Moreira) y Dartagñan (Miranda) de México, millonario.
Me despido de la madre, pero por horas, por muchas horas, no puedo apartar el caso de mi mente. ¡Cuánto dolor! ¡Cuánta injusticia!
No puedo entender, me es imposible, por qué nadie quiere escuchar a estas mujeres de apenas treinta años. Una y otra vez vemos a la señora Miranda por todos los sitios y nadie, absolutamente nadie, escucha a estas mujeres, todo el mundo da por hecho que son culpables, cuando ni tan siquiera han hechado un vistazo a la otra parte. Y mientras la Miranda sale en todos los medios de comunicación, a estas mujeres se les niega el derecho a la defensa, al derecho indiscutible de réplica que tienen. Se ha dado el caso de invitar a una radio a la madre de Brenda y otros familiares y cuando llegan tenerlas dos o tres horas esperando, para al final decir que no las pueden entrevistar porque no es seguro que sean inocentes. Lo que no es seguro es que sean culpables, es lo que no ha demostrado la Miranda con sus contradicciones e incluso hay quien asegura que Hugo está vivo, tampoco interesa, hay que condenar a las cinco personas presas y punto.
Hay otro caso curioso, es el reciente de la niña Paulette, quien falleció de un accidente. A todo el mundo le dio por decir que era un asesinato, esto ahora en realidad no viene al caso en este blog que no le pertenece, pero la situación es que los partidos opositores al PRI, en especial el PAN, piden hasta jucio para el ya ex procurador Alberto Bazbaz, quien hasta renunció a su cargo para dar gusto a sus detráctores. Pues bien, al margen de que se confundiese o no, lo más fácil para él hubiese sido culpar a los padres de de Paulette o a las nanas y metiendo en la cárcel a inocentes hubiese salvado su cargo y hasta su prestigio, sin embargo prefirió someterse a un linchamiento mediático y político que encarcelar inocentes. Ahora, nos podemos imaginar a un Arturo Chávez en este caso. O más todavía, a la señora Miranda de procuradora como muchos han llegado a decir. No hubiesen quedado libres ni los jardineros de cien edificios a la redonda. Por qué gente como el secretario del PAN Cesar Nava y otros muchos, tanto condenan a Bazbaz y no exigen que cumpla con su trabajo Arturo Chávez, o el secretario de seguridad García Luna, quienes tiene en la cárcel a inocentes por el simple hecho de que una señora lo manda.
Pero hay algo de lo que la señora Miranda no se da cuenta y es que con toda posibilidad le quedan tres años de poder desmedido. El próximo procurador será casi seguro del PRI o del PRD por lo que es más que probable que se acerquen más a Bazbaz que a Chávez Chávez y entonces sí, señora Miranda, puede usted pagar todo lo que está haciendo.
Por otro lado, para cualquiera que lo vea, este es un caso vergonzoso para México, por un lado, se supone que la señora hizo lo que no pudo hacer la policía, tratando a ésta de inútiles; esto mientras no se conoce la realidad y en cuanto uno ve ésta, se da cuenta de que las leyes son una auténtica basura, se dice que todo el mundo es inocente mientras se demuestra lo contrario, aquí sin demostrarse nada unos inocentes están en la cárcel y lo más grave, todo porque una señora lo manda. Y hay más, si un juez da una condena, a la señora le parece poca y hasta habla con ministros para que se les imponga más y condena e insulta al juez, con esta situación ¿Quién va a ser el juez que juzgue con imparcialidad y justicia y se atreva a poner en libertad a los inocentes?
La señora Miranda no es la heroína que nos muestra la televisión, la señora Miranda es una millonaria que compra seres sin conciencia como si fuesen mercancia. La señora Miranda no ha detenido ni encarcelado a ningún secuestrador y asesino como lo anda presumiendo en todos los lados, la señora Miranda a golpe de dinero ha encarcelado y arruinado la vida a unos inocentes.
Hace unos días, una persona me preguntaba si no tenía miedo. Curioso, ¿Por qué iba a tener miedo a una gente de bien como la señora Miranda? La gente de bien se supone que nunca hace daño a nadie y por supuesto, a quien no tengo miedo es a Juana Hilda y a Brenda.
Y para finalizar ¿No habrá alguien sensato en los medios policiacos y periodísticos que acabe ya con esta farsa y ponga a cada quien en su lugar? ¿No habrá alguien que en lugar de condenar a unos inocentes sin escucharlos y alabar a una persona por escucharla demasiado se preocupe por la justicia?
Y justicia es lo que reclaman Brenda, Juana Hilda y los demás condenados. Cuatro ya sentenciados a penas inconcebibles para unos inocentes, falta Brenda, a la que posiblemente y salvo que le toque un juez justo, la condenarán como a los demás para seguir con esta locura de encarcelar para complacer a una señora que cuenta con un poder desmedido.
A todos ellos mi más sincera solidaridad y mis mejores deseos de que pronto alcancen esa libertad arrebatada tan injustamente por el simple hecho de que una señora lo ordena..
kOLDO MIKEL

CINISMO WALLACE

abril 26, 2013

caso-wallace-brendaPues está en twitter. Isabel Miranda Torres, empleando el apellido de su esposo Wallace, por aquello de ser de más abolengo, o sea, de más categoría que uno mexicano, dice lo siguiente:
-“Como Brenda no me pudo sacar dinero por el secuestro y asesinato de mi hijo, ahora ella y su madre quieren hacerlo por medio de la demanda”.
Uno quisiera terminar con esto, pero no se puede. Veamos lo absurdo de todo esto.
¿Por qué Brenda no consiguió el dinero?
Se supone que Brenda y la banda piden el rescate y que la señora estaba dispuesta a pagarlo ¿Luego entonces por qué, repito, no cobró Brenda el rescate? ¿Será que la señora al contrario de lo que dice se negó a pagar? Es la única causa por la que alguien que ha arriesgado tanto y ha llegado tan lejos no quiera luego cobrar el dinero y esto está claro.
La realidad es, que Brenda no cobró ningún rescate, porque nada, absolutamente nada tiene que ver con el supuesto secuestro y crimen de Hugo Alberto Wallace. Y tenemos entre otras muchas una prueba contundente de que las acusaciones falsas, vertidas a base de torturas por Juana Hilda González y Jacobo Tagle son eso, acusaciones sin sentido, así dicen que fue en el carro de Brenda donde se llevaron los restos de Hugo, pero resulta que Brenda no tenía carro y esto es muy importante, porque la misma señora lo confirma en el libro del mamarracho Moreno cuando dice que vigiló el departamento de Juana Hilda y al tercer día llegó Brenda quien bajó unas cajas con armas y la herramienta con la que habían descuartizado a Hugo y se fue en un taxi. En que cabeza cabe que teniendo un carro se va a usar un taxi para algo tan delicado. Por supuesto, todo es falso ni Brenda llegó, ni bajó cajas ni se subió en un taxi, son las tremendas contradicciones de este caso que siendo tan absurdo mantiene en prisión a unos inocentes.
Por otro lado, a la señora le extraña que Brenda y su madre pongan una demanda. Fijense qué, pero qué cinismo. No hace mucho aparece un video en internet en donde el periodista Ciro Gómes Leyva entrevista a Luis Moya y Laura Dominguez, estos simplemente dicen que los acusados no pueden haber mandado esas notas en donde pedían dinero y la muchacha no cree que Hugo esté muerto y exige saber dónde está, hasta piensan que su madre tiene que ver en la misteriosa desaparición. Pues bien, aparece la señora y dice que los va a demandar. O sea, ella tiene derecho a demandar a todo aquel que no está de acuerdo con lo que ella dice y busca la verdad, y no sólo tiene derecho a demandar, hasta puede encarcelar y que nadie dude que hasta matar a quien esté en su contra, no dudo que habiendo fracasado en la idea de que encarcelándome me iba a callar, ahora pague para matarme, pero sepa la señora que moriré defendiendo el derecho que tengo a escribir lo que siento.
Pero a lo que vamos, ella tiene derecho a todo esto y sin embargo, unas mujeres que han sido vituperadas, mancilladas, acusada la hija de puta, de ladrona, de drogadicta, de secuestradora, de vendedora de droga, de asesina, unas mujeres a las que han lanzado al más profundo abismo de la miseria y sin que jamás y esta es la realidad, hayan hecho mal a nadie. Estas mujeres no tienen derecho a demandar a un miserable que por servir a su ama ha lanzado todo tipo de agresiones contra ellas ¡Manda Huevos!
Lo curioso es que la señora Wallace se molesta porque estas mujeres demanda, pero casualmente no han demandado a ella, que motivos de sobra tienen. Han demandado como ya sabemos al marica ese de Martín Moreno y ahora viene la pregunta ¿Tendrá que pagar ella lo que obliguen a pagar a su lacayo? Única explicación de que le pueda molestar la demanda puesta contra Martín Moreno y que es lo que debían hacer los demás familiares.
Como podemos ver, de nueva cuenta sale a relucir el cinismo de esta señora que no se detiene ante nada.

MARTÍN MORENO

abril 3, 2013

Éste es el lacayo al servicio del poderoso

Éste es el lacayo al servicio del poderoso

El pasado domingo 31 de marzo salió en a revista Proceso las bestiales torturas sufridas por Benda Quevedo, hoy, ese lacayo del periodismo de nombre Martín Moreno saca una nota en el diario Excelsior para decir sus babosadas y es que, por pasarse de listo tiene una demanda que de haber justicia tiene que salir favorable a las víctimas y en contra de esta miserable basura. Escribe lo siguiente:

“En una estrategia desesperada y hasta tramposa, la defensa deBrenda Quevedo Cruz —acusada de participar en el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace Miranda— recurre a demandas legales contra periodistas y a versiones que al parecer buscan presentar a Brenda como la “Florece Cassez mexicana”, ante su futuro inevitable: la sentencia penal.
Envalentonados por la inercia del caso Cassez, los defensores deBrenda —los legales y las oficiosas— pretenden que sea liberada y no responda a las acusaciones que se le imputan. ¿Cuál es el miedo de esta presunta secuestradora?
Sencillo: enfrentar la cárcel ante el proceso grave que atraviesa.
Recordemos que algunos de sus coacusados pertenecientes a la banda de secuestradores capitaneada por César Freyre ya fueron sentenciados: Freyre, a 131 años de prisión; los hermanosTony y Alberto Castillo Cruz, a 93 años, y Juana Hilda González Lomelí, a 78 años.
En proceso: Brenda Quevedo Cruz, detenida en 2007 en el restaurante Tapas Mojito, de Louisville, Kentucky, donde trabajaba bajo el seudónimo de “Nadia Vázquez, venezolana”; y Jacobo Tagle Dobin, aprehendido en diciembre de 2010.
En agosto de 2012 se presentó una demanda contra este columnista (y Santillana Ediciones Generales) por parte deBrenda Quevedo y de su señora madre, Pasiana Enriqueta Cruz. Plantean daño moral contra Brenda ante el capítulo “La conejita dealer”, incluido en mi libro El caso Wallace, editado por Santillana.
(Vale aclarar que el mote de La conejita dealer no fue acuñado por este periodista. Lo retomé de un periódico capitalino que presentó una nota del reportero Carlos Jiménez, bajo la cabeza de “Brenda distribuía droga”, y como subtítulo de una fotografía en la que se aprecia a Quevedo Cruz disfrazada de “conejita” (incluida en el libro), se lee: “La conejita dealer. Brenda, según Hilda, abastecía de droga a jóvenes que acudían a La Cama y El Doberman” (nombres de antros).
¿Qué quieren los demandantes, entre otras cosas? Dinero: piden diez millones de pesos.
Veamos:
1) En la demanda se me acusa de violar “el principio de inocencia” de Brenda. Mi respuesta legal: “Es falso… toda vez que el mismo es un derecho procesal de carácter penal y no soy autoridad ni tengo facultades rectoras del proceso”.
2) Opuse ante la demanda la “excepción de prescripción en virtud de haber transcurrido más de (2) años contados a partir de la conducta que la parte actora tilda de ilícita, esto es, la publicación de El caso Wallace”.
3) Se afirma, por una parte, que El caso Wallace fue realizado “sin tomar en cuenta los elementos probatorios que obran en la causa penal 35/2006”, y por otra se sostiene que el suscrito “prosigue transcribiendo hechos que al parecer constan dentro de un expediente penal, al cual en ningún momento se le ha dado acceso oficial…” Por ende, la demanda es incongruente y contradictoria, pues por un lado me atribuye el haber escrito sin tomar en cuenta elementos de la causa penal, y por otro me imputa haber tenido acceso de manera ilegal al expediente.
¿Por qué sostengo que es tramposa la defensa de esta presunta secuestradora? Que Brenda Quevedo se haya dedicado a la venta de drogas, no es acusación mía. Me remito a parte de la declaración oficial de Juana Hilda González Lomelí del 8 febrero de 2008, incluida en la Averiguación Previa PGR/SIEDO/UEIS/146/2005, que aparece en la página 156 de mi libro: “En alguna ocasión, Brenda hizo el comentario de que en esos lugares ya tenía clientela, esto es: a quienes les vendía tachas”. Hasta aquí lo declarado. En todo caso, Brenda debería reclamarle a Juana Hilda por haberla denunciado.
En lo legal, la demanda está radicada en el Juzgado Vigésimo Quinto de lo Civil en el DF.
Ya veremos si la justicia capitalina actúa en favor de una sociedad agraviada por la criminalidad o respalda y se dobla ante una presunta secuestradora, como la SCJN lo hizo con Florence Cassez.
Y más allá de demandas y aspectos legales, ¿ante qué estamos?
Primero: ante una ofensiva legal-mediática para hacer aparecer aBrenda Quevedo como la “Florence Cassez mexicana”, envalentonada la criminalidad ante la indignante liberación de la secuestradora francesa.
Segundo: en torno a Brenda hay un embate contra periodistas que revelamos detalles de secuestros —en este caso el de Hugo Alberto Wallace— con el propósito de no transparentar los hechos, atentando no sólo contra la libertad de expresión, sino lo más grave: el intento de censura contra el derecho de la sociedad a conocer lo que ocurre.
Estamos ante un momento delicado: o la justicia actúa en favor de una sociedad agraviada o respalda a la delincuencia.
Pronto lo sabremos”.

Ahora analicemos la retorcida mente de este imbécil.
Dice que es una estrategia desesperada y hasta tramposa, yo no sabía que el defenderte sea una estrategia tramposa, cada quien se defiende como puede y no hay ningún tipo de trampa, es tu defensa a la que todo el mundo tiene derecho.
Dice que recurre la defensa a demandas legales contra periodistas, cuando solamente se le demanda a él por su absurdo libro. A Brenda, como a los demás acusados se les está defendiendo desde hace años y nada, absolutamente nada tiene que ver el caso Wallace con el de Florence Cassez. Si bien a Brenda se la acusa de secuestro y asesinato, esto es totalmente falso y no hay el más mínimo sustento que pruebe su culpabilidad, se la acusa, igual que a los demás, por algún interés de gente poderosa y no por que sea culpable.
Yo me encuentro, al igual que otros muchos y cada día más, entre los que quiero, exijo que tanto Brenda como los demás sean puestos en libertad y esto, no por querer que no responda a las acusaciones sino porque las acusaciones son totalmente falsas, como bien se puede comprobar.
En otra de sus babosadas se pregunta cuál es el miedo de esa presunta secuestradora y él mismo responde lo obvio: enfrentar la cárcel.
Habla de presunta como de momento lo es, puesto que está en proceso, sin embargo en todos los lados la trata como si ya fuese culpable. En cuanto al miedo y añadiendo a lo que menciona de la cárcel y, cómo no lo va a tener si hasta la fecha no ha sufrido más que injusticias ¿A caso no lo tendría este miserable de vivir las amargas injusticias que está viviendo Brenda?
Habla de las desproporcionales e injustas sentencia a los falsamente acusados. ¿Me pregunto si para este idiota será lógico que aun en el caso de que hubiesen matado al susodicho se les dé estas sentencias cuando a un violador y asesino de una niña no se le dan más de 30 años? Se nota claramente que aquí no está la justicia actuando sino la mano de alguien poderoso que puede encarcelar a quien le da la gana y dictar las sentencia que le guste.
Al señor le extraña que se haya presentado una demanda contra él, como si no hubiese motivos y vean; ahora hasta putito nos salió. ¡Si yo no fui, es que lo leí! Amigos y amigas, cualquiera que haya leído el libro sabe que tanto Brenda Quevedo como Juana Hilda González son tratadas de putas, de vendedora de drogas, de secuestradoras y de criminales y el autor del libro es el lacayo éste de Martín Moreno, por lo tanto él es el único responsable, ahora que no se quiera lavar las manos. Todas esas acusaciones atentan gravemente contra la dignidad de las personas, está claro que además ocasionan daños y perjuicios que pueden ser irreparables, por todo ello la demanda es más que justificable. Y en su idiotez se pregunta que quieren los demandantes, dice que diez millones, pues no sé si sean tantos porque a este descerebrado no hay que creerle mucho, pero si eso piden eso merecerán y le está saliendo barato, porque como se pongan a demandar los demás familiares, ni vendiendo cien millones de sus estúpidos y mentirosos libros va a poder pagar.
Y nos dice: “Veamos”; para presentar unos puntos. Nos suelta una parrafada absurda. Es falso que viola el principio de inocencia de Brenda, ya que es de carácter penal y el no es autoridad ni tiene facultades rectoras del proceso. Lo que no entiendo, porque entonces condena en su libro de culpables a todos. Está claro que de antemano sí acusa a Brenda de ser secuestradora y asesina, que eso no tenga que ver en el proceso, de acuerdo, pero… Y ante los medios de comunicación. Está Cometiendo un linchamiento mediático contra esa mujer y eso es lo que debe de ser delito, pues además no tiene ninguna prueba de que Brenda sea secuestradora y asesina.
Pero fíjense como tiene miedo el puto y sabe que hizo mal. Recurre a la prescripción. O sea, que si lo denuncian antes si lo podían fregar, ahora no. Bueno, lo justo es que el tiempo comience a correr desde que los demandantes se enteraron que estaba el libro a la venta y lo leyeron y esto por qué no puede ser un año después. No todo el mundo está pendiente de los medios de comunicación y sabe que ha salido un libro. Se supone que pusieron la demanda cuando leyeron el libro.
En el punto tres habla de incongruencia. Lo que escribe en el libro son las pendejadas que todo el mundo ha escuchado o leído en los medios de comunicación, desconozco si ha tenido acceso ilegal al expediente, lo que sé a ciencia cierta es que para nada ha investigado a la otra parte como debe hacer un periodista que se precie de tal, como lo hice yo sin serlo, se ha limitado a escribir lo que le ha dicho su ama, preocupándose sólo de quedar bien con ella, sin importar el dolor y sufrimiento de los inocentes, para este individuo son culpables porque lo dice ya sabemos quien y punto.
Y ahora pretende pasarse de pendejo, resulta que pretende aclarar por qué es tramposa la defensa. Y repito, una defensa no es tramposa, puede ser mentirosa, pero toda defensa es legítima. Pero resulta que lo que él llama “tramposa” es por qué fue Juana Hilda en la averiguación previa tal, la que dice que Brenda comentó que en esos lugares ya tenía clientes y por lo tanto Brenda debe en todo caso reclamar a Juana Hilda y no a él.
¡Por favor Martín Moreno no te hagas pendejo! Juana Hilda no es la que escribe el libro, lo escribes tú. ¿Cuándo has ido a ver a Juana Hilda para saber si en verdad dijo eso o no? ¿Qué te crees que la policía no miente y se inventa declaraciones? Pues fíjate que sí so güey, y ahora te lo puedo decir por propia experiencia.
Es que este es anormal del todo, yo no sé ni como escribe libros. Y todavía dice en esa reclamación que Brenda debe de hacer a Juana Hilda tiene que ser por haberla denunciado. Este güey vive en el país de las maravillas. Se cree todo el idiota, se piensa que Juana Hilda llegó a la SIEDO le dijeron: ¿Qué hiciste? Y la otra, a sí, yo blablablá, sisi yo hice todo ¿Y Brenda? A sí, Brenda vendía tachas. ¡Huta! Hubiese dicho que la madre de este güey fue la que le puso un saco en la cabeza a la víctima y lo asfixió, a ver si así se le quitaba lo pendejo, aunque lo dudo y es que vean ustedes. Dice en su libro que su ama está en una discoteca, está vigilando a las dos parejas: Cesar y Jacobo con Hilda y Brenda y claro, había cartelones por todos los sitios donde se buscaban pero ahí era terreno neutral al parecer, pues no los detienen, pero lo más chistoso es que los dos hombres se meten al baño, cierran la puerta con llave y desde fuera la espía ve y oye todo lo que hacen y dicen. Y esto no lo estoy inventando, esto lo dice el idiota éste en su libro.
Nos viene aquí a lloriquear como una nenita, a echar la culpa de sus pendejadas a otros y a lavarse las manos. Nos dice que la demanda está en el Juzgado Vigésimo Quinto de lo Civil en el DF. Y añade:
“Ya veremos si la justicia capitalina actúa en favor de una sociedad agraviada por la criminalidad o respalda y se dobla ante una presunta secuestradora, como la SCJN lo hizo con Florence Cassez”.
No más imagínense la mentalidad de este tarado. Pero vayamos por partes. ¿Qué es para éste una sociedad agraviada, la que encarcela inocentes y comete todo tipo de injusticias contra el pueblo? ¿Los periodistas vendidos que se dedican a poner a la sociedad contra los inocentes o por lo menos eso tratan, como este anormal de Martín Moreno? Pues no señor, una sociedad agraviada es la que sufre injusticias, a la que se le priva de su libertad con falsas acusaciones, una sociedad agraviada son los familiares que han quedado en la ruina por defender a sus hijos de la injusticia, esto y mucho más es una sociedad agraviada y a esta sociedad no pertenece Martín Moreno, a esta sociedad pertenecen Cesar Freyre, su señora madre y pertenecía su hermana Julieta, acusadas injustamente de un delito que no cometieron y encarceladas. A esa sociedad agraviada pertenece Jacobo Tagle su hermano preso y su familia a la que le robaron hasta la casa y a esa sociedad pertenecen los hermanos Castillo y su familia y Brenda Quevedo y su familia y la abogada que fue descubriendo la falsedad del caso hasta que terminó en la cárcel y un servidor, que me sembraron un falso delito para encarcelarme.
Por otro lado habla de Brenda como presunta, pero a la vez condena el que la puedan dejar libre, o sea, la deben condenar por que es culpable, luego para el güey éste ya no es presunta. Y de nuevo nombra el caso Cassez, que nada, lo vuelvo a repetir, absolutamente nada, tiene que ver con el caso Wallace.
Se pregunta luego ante qué estamos. Pues señor, estamos ante un caso vergonzoso, indigno de un país de leyes, en donde se encarcelan inocentes por ocultos intereses de gente con poder. Ante esto estamos.
Y sigue con sus idioteces para decir: ante una ofensiva legal-mediática para hacer aparecer a Brenda Quevedo como la “Florence Cassez mexicana”, envalentonada la criminalidad ante la indignante liberación de la secuestradora francesa.
Ahora resulta que la ofensiva legal mediática está del lado de Brenda, cuando este sinvergüenza y cínico tiene todos los medios de difusión a su alcance y una vez más se agarra al caso Florence, como si fuesen casos iguales.
Y para ir finalizando las notas de total cinismo de este ser miserable y vil a favor siempre del poderoso. Nos dice así:
“ en torno a Brenda hay un embate contra periodistas que revelamos detalles de secuestros —en este caso el de Hugo Alberto Wallace— con el propósito de no transparentar los hechos, atentando no sólo contra la libertad de expresión, sino lo más grave: el intento de censura :contra el derecho de la sociedad a conocer lo que ocurre.
¡Pero qué poca madre tiene señor! Si son ustedes los que no hacen más que acusar sin pruebas a los encarcelados. ¿Cuál detalle de secuestro? Si todo es una farsa, si dicen estupideces tan grandes como que descuartizan un cuerpo en un baño y luego un niño dice que entre dos bajan al herido.
Y esta otra: ¡Atentado contra la libertad de expresión y censura! Si dicen todo lo que les sale en las pelotas y nada les pasa. Atentado contra la libertad de expresión fue lo que me sucedió a mí, que por escribir la verdad me metieron año y medio en la cárcel y me robaron todos los medios de trabajo, eso es atentado a la libertad de expresión y censura es que no se de el derecho de réplica a la otra parte y sólo se escuche a una. Y sí, la sociedad tiene derecho a saber lo que ocurre y no a que le mientan como lo hace esta basura de supuesto periodista. Espero que me respete el derecho a la libertad de expresión y no mande, por medio de su poderosa ama a que me vuelvan a encarcelar o matar.
Y así finaliza su sarta de falsedades y estupideces, que es lo único que sabe escribir:
“Estamos ante un momento delicado: o la justicia actúa en favor de una sociedad agraviada o respalda a la delincuencia. Pronto lo sabremos”
Pues sí, esperemos que la justicia empiece a actuar a favor de la sociedad agraviada, conceda la demanda a los denunciantes y castigue a esta basura como se merece.
Y por cierto, ni una palabra de las torturas a Brenda. Siempre a favor del poderoso calla lo que no le conviene que se sepa y tiene el cinismo de decir que la sociedad debe estar informada ¡El colmo!

CARTA DE BRENDA II

febrero 16, 2013

caso-wallace-brenda
Esta carta me la mandó Brenda junto a la de Ontiveros y la Reina un poco antes de ser detenido y encarcelado, por lo que ya no la pude publicar, pero aquí está la carta que si fue publicada en carceldemujeres2

Querido Koldomikel:
Hola, antes que nada espero que te encuentres muy bien de salud y todo en general.
También agradezco de antemano como siempre desde que empezaste a intervenir en todo esto; tu interés, tus agallas para enfrentarte junto con nosotros a este monstruo de siete cabezas, entre corporaciones que supuestamente imparten justicia, jueces que supuestamente dictaminan de acuerdo a la ley, medios de información que desinforman en lugar de presentar la noticia veraz como su propia ética así lo exige, el mismo Presidente que tiene favoritismos hacia gente pudiente y que los demás simplemente no importan, pero sobre todo, la cabeza más grande del monstruo, que es la perversidad de una señora, perdón, de una persona porque darle el nombre de “señora” sería mucho para ella, la cual se vale de la corrupción, la violencia, la mentira y la manipulación de la verdad para alcanzar intereses personales, pisando a quien se le atraviese en su camino.
He leído algunos casos en tu blog que me ha mandado mi familia, en donde leí todo lo que le hicieron a Jacobo, la desesperación de su familia, y me da mucho coraje ver todo lo que sigue haciendo esa persona, tanto daño, y toda esa maldad, pero según ellos, ¡son gente de bien??!!.
Mira, te escribo para que sepas como nos tienen en este nuevo Penal Federal de Máxima Seguridad, todas somos foráneas, como sabrás nos mandaron hasta Tepic, Nayarit, estamos todo el día encerradas con candado, no salimos más que 2 veces a la semana a las canchas a caminar, jugar, o lo que podamos hacer en los 45 minutos que nos dan de deportes. Pero eso no es lo malo, por la misma distancia casi nadie tenemos visita, la visita es cada 12 días, y solamente entran máximo 3 personas, las cuales tienen que haber sido aceptadas y autorizadas, mandando infinidad de papeles, ¡es un verdadero calvario!, y ni creas que es como en Santiaguito, que todos salen a visita, acá si tu estas en visita, solo puedes salir con las de tu estancia, o sea otras 3 internas ese día, son solo cuatro palapas, cerradas, debajo del sol, con un calor impresionante y no puede la familia meter nada de comer ni de nada, les dan agua caliente y ya es todo.
Las llamadas nos dan una cada semana de 10 minutos y solamente podemos dar 2 teléfonos de casa que previamente hayan sido autorizados y acepten llamadas por cobrar, o sea, que ni cómo llamar a los abogados, estamos lejos de la familia, de los juzgados en donde están nuestros casos, de todas las formas estamos en desventaja de defensa y apartadas de nuestra familia, está horrible, INFRAHUMANO, no tenemos nada de clases, todo el día encerradas, a veces nos sacan a ver una película, pero casi siempre es perdedera de tiempo; al principio nos daban pintura y confitería, pero duró muy poco, en serio que está muy mal organizado todo esto y creemos que las Leyes Mexicanas dicen que pues deberíamos de estar en contacto con nuestra familia y nuestro abogado, pero aquí es casi imposible, hay compañeras que desde que llegamos no han podido hablar con nadie “imagínate”!!
Sé que todos estos nuevos proyectos de cárceles federales han sido grandiosos, desde el presidente Fox, y ahora este presidente sigue su tratado Mérida con E.U. y la obra patrocinada por este último, de toda esta clara vejación de las Leyes Mexicanas para elevar y llevar a cabo la resolución de intereses americanos (E.U.).
Todo esto lo escribo para que tu nos puedas ayudar a que esto salga a la luz pública, que la sociedad no nos olvide y nos ayude, ya que desafortunadamente nuestro propio gobierno es él que nos hunde, sin importar si somos delincuentes o no, la verdad no te imaginas las historias de torturas y de casos de familias completas que agarran los policías, alegando delincuencia organizada, y esto de seguro por los bonos económicos que les da el gobierno o por el orgullo de agarrar a tantos delincuentes en tan poco tiempo; qué importa que tengan o no tengan que ver, el chiste es que llenen sus cárceles y que salgan en las noticias lo buena y eficiente que es la policía y que Felipe Calderón se pavonee con sus triunfos.
Te juro que estas nuevas cárceles federales son súper crueles. ¿Qué readaptación podría alguna persona tener cuando todo el día estas encerrado? No hay trabajo, no hay casi actividades y lo peor, te alejan de tu familia, es una crueldad no tener comunicación con el exterior, cero televisión, 1 llamada a la semana de 10 minutos, sin comunicación en mi caso con mi abogado; así como muchas otras, nuestros juzgados súper lejos, tenemos todo en nuestra contra para una buena defensa, que hacemos, no es para estar desesperadas, tristes, impotentes, sentirnos que la justicia se burla de nosotros al entender que el mismo sistema es el que nos pone obstáculos para todo, hasta se viola nuestro derecho humano fundamental de “estar cerca de nuestra familia”, imagínate las que tienen hijos, yo las veo y casi se están volviendo locas al no poder tener casi contacto con ellos, eso que no somos sentenciadas, o sea ni siquiera se nos prueba la culpabilidad pero ya se nos castigo desde el proceso de esta forma.
¿Por qué se permite tanto?, si tenemos que pasar por un proceso legal, como procesadas tenemos todavía derechos civiles, pero todo es vulnerado en este lugar, nadie es nada ni valemos nada, nos tratan como lo peor, siempre la humillación, cuando salimos de las estancias es obligatorio “vista abajo, manos atrás” y para todo nos hacen revisiones corporales, cada que entramos y salimos, es un trauma que nadie nunca vamos a olvidar, gritos para todo, es una tortura emocional.
Hay muchas personas más que quisieran dar su comentario, pero como es un poco difícil hablar de esto en voz alta o pasarnos por escrito las cosas, mejor me atreví a pasarles tu sitio de Mujeres Presas, o si puedes darnos tu dirección para escribirte directamente por correo, bueno, tu dámelo sale?
Aquí sigo en espera de lo que viene en mi proceso, careos y pues a ver que mas ganchos al hígado nos quieren dar, pero al igual le pido a Dios que nos ayude y pronto todo se acabe.
Gracias Koldo de nuevo por todo y seguimos en contacto, cuidate mucho, que Dios te ilumine para que hagas llegar lo sentimientos, pensamientos e historias de gente como yo que tenemos manos y boca tapados a toda la sociedad.
Saludos y un gran abrazo.
Brenda Quevedo Cruz

Por otro lado, mi tía Claudia me mando una carta en donde me puso unos comentarios que han escrito en el blog de Koldo, dos son de Islas Marías, me parecieron bien lindos, que me hayan escrito, que se acuerden de mi y quería decirte que por favor pongas esto en mi nombre ok?
Hola soy Brenda, antes que nada agradezco a todas las personas que se han tomado el tiempo de escribir sus comentarios y de leer y seguir esta historia de terror. Me encuentro en Nayarit, en la primera cárcel Federal de Mujeres y en verdad todavía ni la acaban pero ya nos metieron. Más o menos ya somos 85 mujeres, y siguen trayendo a más gente de SIEDO principalmente. Seguimos esperando que un milagro suceda, ya que al parecer la corrupción esta a todo lo que da allá afuera. Yo no creo en nada más que en Dios, estoy desilusionada de este sistema de “justicia”, cada vez oigo peores historias de torturas, familias destrozadas, hijos abandonados por ser madres que están en la cárcel y ni siquiera tenemos la opción de estar cerca de nuestra familia, solamente acá nos dan 10 minutos por semana para hablar por teléfono, esta terrible, y eso que estamos procesadas, o sea todavía somos inocentes hasta que el juez federal dicte sentencia no?, pero ya la estamos pagando, ¡qué mal esta todo esto!.
Dios es el juez y para mi es el único, aunque la policía y el sistema en general nos condene sin pruebas. De Dios nadie escapa y esa misma gente pagara entre otras cosas, tanto daño que nos han hecho y sé que pasara algo bueno al final del día, siempre el sol brilla al final de cada tormenta.
Koldo, especialmente gracias a ti por tu ayuda y tu apoyo; Dios te bendiga y seguiremos adelante con esto, que mal que no haya personas en los medios de comunicación que realmente hagan su trabajo y lleven a cabo la ética que deberían tener. No investigan, solamente solapan lo que una persona influyente diga, porque “les conviene quedar bien”, ¡que mejor se retiren y trabajen para ella!, si tan hambreados andan y dejen el camino a alguien que si quiere ejercer el periodismo con la responsabilidad que la profesión lo requiere, ‘SER IMPARCIAL” y dar a conocer las dos partes.
Me despido, mandándole a todas las personas que escriben, muy buena vibra y mucha luz en sus vidas. Sé que no solamente estar en la cárcel es un problema, afuera hay mas, pero el ser humano es tan fuerte como su corazón se lo indica, siempre hay que escucharlo como lo dice en el libro del “Alquimista”, “todos tenemos una leyenda personal, síguela y mira a tu alrededor todas las cosas hermosas que Dios nos da, créeme son mas buenas que malas, da gracias y aprovéchalas”, tú que estas afuera.
Seguimos en la lucha, gracias y besos.

HABLA JUANA HILDA

febrero 14, 2013

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Recupero esta entrada, la principal del caso Wallace ya que fue con la entrevista a Juana Hilda como comencé con este apasionante y peligroso caso, peligroso, claro está, si lo que se busca es la verdad. Así pues de nuevo está en el blog el aetículo Habla Juana Hilda. ¡Disfrutenlo!

¡Ahora escúchenme a mí!
Dice una angustiada Juana Hilda González Lomelì, la mujer acusada de haber sido el gancho para secuestrar y asesinar a Hugo Alberto Wallace Miranda.
Bajo esos kilos de más, propios de un reciente alumbramiento, se adivina una espectacular figura propia de su profesión antes de caer presa. Es una mujer bella que se dedicaba al medio del espectáculo, siendo integrante como bailarina profesional del grupo Clímax, cuyo mayor éxito fue la canción: “Zas zas zas, la mesa que más aplauda”.
Fue hace unos meses, posiblemente por febrero, cuando viendo en algún programa de televisión a la señora Miranda, ésta mencionaba a Juana Hilda. Decía que estaba embarazada y qué cómo podía ser eso si estaba presa y no salía.
La verdad que me hizo gracia, pues el cómo todo el mundo lo sabemos, la cuestión era en todo caso con quien o en dónde. No es nada raro que una presa se quede embarazada, ya que la íntima es un derecho de todas y sólo tienen que tener pareja como era el caso de Juana Hilda.
Sobre ésta historia mis conocimientos eran como los de cualquiera que sabe más o menos lo sucedido por los espectaculares que aparecieron por la ciudad y por la fama de justiciera que adquirió la admirable señora. Ahora, al oír el nombre de Juana Hilda, pensé que sería bueno oír su historia y traerla al blog.
En mi visita a Santa Martha, tras estar decidido a contactar con ella, pedí a una amiga que la conocía, si la podía decir que me interesaba entrevistarla para mi blog. Fue en mi siguiente visita cuando me informa que sí, a Juana Hilda también le interesaba una entrevista conmigo. Era martes, el domingo fui a Tepepan y cual sería mi sorpresa cuando me dicen que acaban de trasladar a Juana Hilda a este lugar, pues ya le faltaba poco para tener a su niña. Pensaba que me sería más fácil la entrevista pero fue todo lo contrario, tan sólo una vez y de lejos conseguimos saludarnos con la mano. Fue tras su alumbramiento y ya de regreso a Santa Marta cuando al fin consigo entrevistarme con la bella mujer.
Juana Hilda viene ya preparada y me trae un manuscrito en donde cuenta su versión de los hechos. Está es su historia.
Todo inicia el 12 de julio del 2005 cuando se encuentra en el domicilio de Perugino # 6 depto.4 Colonia Extremadura Insurgentes. Como a las cuatro de la tarde había solicitado por teléfono un pedido de sushi. Son aproximadamente las cinco cuando baja a por él y al abrir la puerta del edificio, se percata de que entran muchos policías y personas de civil y entre otros afuera hay unas señoras y le preguntan dónde estaba el departamento 4, les señala que arriba y que en un momento los atendía, ya que estaba pagando un pedido. Las personas se pasan al edificio y en eso abre la puerta de su departamento, en la parte baja, su amiga Vanesa y le dice: “Pasa amiga, te estaba esperando para comer”, pues habían quedado en que ahí comerían. Juana Hilda pasa a una de las recámaras donde se encuentra el hijo de Vanesa, pero apenas entra cuando la llaman y al acudir la comienzan a interrogar. Antes, cuando estaba pagando el pedido, la señora Miranda ya le había hecho alguna pregunta.
-Es usted la del departamento 4 –le preguntan.
-Sí, -responde tranquila y sin titubeos.
-¿Qué hizo ayer a la noche?
-fui al cine con una amiga.
-Conoce usted o es novia de Hugo Alberto Wallace.
-No lo conozco, ya se lo he dicho momentos antes a la señora que se encontraba fuera. Yo tengo novio pero vive en Cuernavaca y tengo dos años con él.
La siguen interrogando y le dicen que están buscando a una mujer rubia, de ojos verdes, nalgona, de bubis grandes y que trabajaba en el Konditori, pero que se prostituía, a lo cual muy molesta, Juana Hilda responde que están equivocados, pues ella no se prostituía ni tampoco era rubia y de ojos verdes.
-¿Y por qué conmigo, eh? Les dice Juana Hilda ya temerosa ante el rumbo que iban tomando las cosas.
Le responden que la camioneta de ese muchacho estaba a tres cuadras y que preguntando a vecinos por las características de la mujer que ellos buscaban, les dijeron el número del edificio y que había varias gûeritas, pero que si ella no era, si le podían hablar en ese momento al chofer del muchacho para que la viese, ya que él si conocía a la mujer que buscaban y que salía con Hugo Alberto Wallace.
Juana Hilda contesta que sí y en ese momento le hablan al chofer. Es un muchacho chaparrito, moreno y delgado. Lo ponen frente a ella, que sigue en la puerta del departamento de Vanesa y quien está presenciando todo lo que sucede.
-¿Es ella la mujer? -Le pregunta por Juana Hilda la policía al chofer.
El muchacho se le queda viendo de arriba a bajo y enseguida contesta: ¡No!
-Seguro qué no es ella, porque ella es la del departamento 4 –todavía le vuelven a preguntar.
-¡No! La muchacha que yo conozco es más alta, rubia, más chichona y nalgona –responde seguro el chofer.
Entonces los policías se dirigen a Juana Hilda:
-Disculpe señorita pero este es nuestro trabajo.
-No hay problema –les responde Juana Hilda.
Los policías se retiran saliendo del edificio para quedarse en la calle sobre la banqueta. En esos momentos hablan más familiares de Hugo Wallace y a todas las personas que iban llegando al edificio les preguntan lo mismo. Estaban muy agresivos y desesperados y los asustaban. Juana Hilda se percata cuando llega una compañera del edificio con su novio y los paran en la puerta del edificio para preguntarle a ella lo mismo y otro tanto sucede con la vecina del depto. 3 y es que ellas también eran gûeritas.
Al poco rato Juana Hilda se retira del lugar, la acompaña Vanesa con los bebés para tomar un taxi y no irse sola, ya que era un poco tarde, como las 9 de la noche.
Toma el taxi y regresa a su domicilio para dejar a Vanesa con sus bebés y ella se va.
Al día siguiente temprano regresa a su departamento a por una maleta con ropa, pues se va de viaje como lo hace continuamente dada su profesión y se retira. No ha visto nada fuera de lo normal
Pasan 16 días cuando regresa a su departamento y lo primero que observa es que su puerta está abierta y como ya la habían robado en dos ocasiones, de inmediato presiente que algo no está bien. Entra y observa que sus cosas están movidas pero muy discretamente. En cuanto ve su alhajero se da cuenta que le faltan sus joyas, sus lentes de marca que son como diez pares y dos teléfonos.
Al salir Juana Hilda del edificio se encuentra con una vecina, quien la comenta que días antes, como el 15 0 16 de julio, vio a unas personas dentro de su departamento tomando fotos, ya que comentaban que ahí ella tenia a alguien secuestrado, ya que había dejado la televisión prendida, siendo que por costumbre siempre la dejaba así y cuando no era la televisión era la radio, pero nadie sabía eso y lo hacía precisamente con el fin de que se pensaran que ella estaba en el departamento y no entraran a robar.
Le preguntó a la vecina si sabía quién había entrado y lo único que le supo responder fue que la misma señora que la había interrogado el 12 de julio. Juana Hilda ignoraba que todavía seguía ese problema, ya que desde aquel mismo día para ella había quedado aclarado.
Se retiró del lugar y lo que vio prudente fue hablarle a la casera del edificio y preguntarle si ella sabía algo sobre lo que estaba pasando ahí, ya que ella era la encargada del edificio. Lo único que la casera le dijo fue que desconocía si pasaba algo.
Le cometò que se habían metido a su departamento y la habían robado y de nueva cuenta le preguntó si sabía algo, a lo que de nuevo la casera le responde que no.
Ésta era la tercera vez que la robaban, siguió informando Juana Hilda a la mujer, y ya no estaba dispuesta a exponerse a más, por lo cual ya le iba a entregar el departamento y que aparte se iba a ir a Miami a gravar unos videos y que de una vez se lo iba a entregar, ya que estaba muy molesta y asustada por todo lo que estaba pasando. Le comentó también como se pensaba traer a su hija a vivir con ella, pero así no podía hacer nada.
La casera le entendió, ya que nunca había dado problemas de ningún tipo y así dejó el departamento de Perugino, en el que siempre vivió ella sola.
Después de una gira y grabaciones de videos y películas, en Los Ángeles, Miami y México, regresó en noviembre de ese mismo 2005 al DF y se va a vivir a la casa de su novio en Tenorios 91 casa 5-C Colonia Villa Coapa. Pasan dos meses cuando el 11 de enero del 2006 la detienen en la entrada de la casa sin ninguna orden judicial, tan sólo le preguntan su nombre y la suben a una camioneta roja sin que oponga resistencia. La llevan a las oficinas de la SIEDO. Cuando llega a las oficinas se percata de que ahí tenían también detenido a su hermano, detención que se había efectuado momentos antes.
Enseguida la comienzan a interrogar, preguntándole desde que llegó a erradicar al DF. En todo el interrogatorio está acompañada por una defensora de oficio.
Después de toda la declaración la siguen preguntando por el día 12 de julio del 2005, respondiendo lo mismo que nos relata anteriormente.
Así la tuvieron sin dormir hasta el día siguiente. Después del cateo que hacen en el domicilio de tenorios le dicen que han encontrado armas, a lo cual responde que desconocía estuviesen ahí. Un supuesto licenciado de la SIEDO le dice en tono amenazante que tenía que decir que eran de su novio o de lo contrario se las iban a poner a su hermano, a quien volverían a detener, pues ya lo habían dejado libre el mismo día anterior ante la falta total de pruebas.
Ante el temor de que volviesen a detener a su hermano, declara que efectivamente, las armas eran de su novio, aunque en verdad no las había visto, pues apenas tenía menos de tres meses viviendo con él, e incluso hasta esa fecha todavía ellos ni tenían su nombre.
Es la propia Juana Hilda quien les da el nombre de su novio, Cesar Freire, pues se suponía que a la que andaban buscando y que traía averiguación era ella, por ser gûerita y ya que en el cateo encontraron fotos de la pareja con Jacobo Tagle y Brenda quienes eran amigos y compañeros de profesión de Juana Hilda y le decían que el que tenía que ver en todo esto era Jacobo. Juana Hilda no se resistió a nada y trató de cooperar explicándoles todo lo que le preguntaban.
Así permaneció hasta que la trasladaron a la casa de arraigo en la colonia Doctores y que fue el 14 de enero.
A los 4 días de estar en la casa de arraigo la bajan al área de diligencias y en el cubículo al que la llevan se hallan 6 hombres, lo cual le extraña mucho, pues sentía pesado el ambiente.
-¿Por qué tantos hombres y para qué la estaban citando? –le pregunta a un Ministerio Público que se encuentra junto a ella.
Le contesta que para ampliar su declaración, ya que no había quedado bien la anterior.
Desconociendo por completo sus derechos trata de cooperar con ellos y de nuevo les cuenta lo mismo que en la SIEDO, además aporta algunos datos más sobre su novio. Le dicen que ya saben que ella no tenía nada que ver, pero que él con su amante sí lo había hecho. Juana Hilada les manifiesta que de ser verdad lo que le dicen ella no podía afirmar nada, pues desconocía por completo lo que le señalaban y que lo buscaran, pues ella no lo iba a encubrir.
Así es como les dice lo único que ella sabía: en dónde lo podían localizar, los domicilios de sus negocios, los números telefónicos y hasta los tatuajes que tenía, ya que ellos no tenían nada de eso. Y efectivamente, a unos días logran detenerlo y justo con una amante.
Agrega Juana Hilda que en esa diligencia le dieron a firmar la declaración y se la leyeron, sin embargo desconoce si exista, ya que no estuvo su abogada presente y así mismo desconoce quién les dio acceso a esas personas y quiénes eran, pues en realidad nunca se identificaron con ella.
Recuerda perfectamente que en esa diligencia duró 6 horas, pues al fin les dijo que ya estaba muy cansada, ya que no había comido nada y de no decirles eso, la hubiesen tenido más tiempo.
Preguntaban al mismo tiempo varias cosas tratando de confundirla y el dolor de cabeza de la joven ya era insoportable, les dijo de nuevo que se sentía mal y ya la dejaron retirarse.
Después de esa ocasión ya no la molestaron hasta el 8 de febrero. Son como las diez de la mañana cuando la pasan a un cubículo donde se hacen las diligencias. Llega un Ministerio Público de SIEDO junto con dos personas más de sexo femenino, las cuales le indican que la tienen que tomar dos fotos que necesitaban. Juana Hilda les pregunta si era obligatorio que se las tomaran a lo que la responden que sí, volviendo además a pedirle todos sus datos generales, mientras esto sucede la están gravando y todo ello, de nueva cuenta, sin la presencia de su abogada. Después de esto la pasan a que ponga sus huellas en unos pedazos de cartoncitos y depuse le indican que se esperara, para subirla finalmente a su estancia.
Son como la 1.30 p.m. cuando le dicen que tiene diligencia y de nuevo la bajan. Le dicen que tiene que ir con ellos, son los de la SIEDO, a los que les responde ¿Por qué?
-Porque tiene una audiencia –le contestan.
Juana Hilda les señala que siempre se las han hecho en esos cubículos y estaban desocupados, sólo uno se encontraba ocupado y ahí estaba su novio Cesar Freire. Le responden que ahí no podía ser porque su abogada no podía pasar a ese lugar, que ella iba a estar en donde iban, que la iban a sacar del arraigo para llevarla a la SIEDO y ella sin saber, hace todo lo que le indicaban y que era ilegal.
Cuando llega a las oficinas de la SIEDO la pasan a un cuarto con dos escritorios y pasa un tipo a interrogarla. Ella comienza a platicar con él, quien es el mismo tipo que le hace el primer interrogatorio el día 11 de enero. Ahora le vuelve a reiterar lo mismo que en aquella ocasión, que ella no sabía nada.
El se porta muy amable con ella y le ofrece de beber agua, le trae una botellitas y cuando se acaban le trae más. Como a la media hora llega una licenciada que al parecer es Ministerio Público y platica un rato con él para luego retirarse, entonces él la pasa a un cuartito que era muy pequeño y de un segundo a otro cambia su tono de voz y su trato hacia ella. La estrecha muy fuerte del brazo y con palabras altisonantes la comienza a decir que ya estaba harto de estar lidiando con ella, que si estaba tan pendeja como para no haberse dado cuenta en tanto tiempo que su novio era un secuestrador y ella tan estùpida viviendo con él y que además ya tenía toda la información.
Juana Hilda, sintiéndose ya muy mal y con mucho miedo, le responde una vez más que ella no sabe nada, que de verdad ignora todo lo que le decía. Entonces él la agarra del cabello y la pone de rodillas en el piso y la pistola en la cabeza y le dice:
-¿Qué piensas, que si refundo a tu hermano en la cárcel crees que puedas cooperar?
-O mejor escucha –continúa el torturador y marca el número del telcel de la hija de Juana poniéndole a ésta la bocina en su oído.
Juana Hilda le quita la bocina y le pide que deje en paz a su hija y qué quiere que haga.
-¡Ah, vaya! ¿Ya vas a cooperar? –le pregunta el torturador burlándose.
Juana Hilda comienza a temblar y a llorar y siente un gran temor, pues jamás le había pasado eso. Ya días antes había hablado con su hija y el papá de ésta, quien le dice que había gente rara en la esquina de su casa, como si los estarían vigilando, esto es en Aguas Calientes. Ella trata de tranquilizarlos diciéndoles que no se preocuparan, que todo era parte de la investigación pero que no bahía problema, que simplemente estaban checando que no hiciera nada ilícito.
El torturador la seguía diciendo que ella no podía hacer nada, que todo estaba en su contra, que él con una llamada hacía lo que quería y como prueba era que no la podían sacar del arraigo, pero los que mandaban eran ellos. Que ya sabían que no tenía nada que ver, pero su pareja sí. Que su amante ya había dicho todo, ya que era ella quien hablaba por teléfono a Hugo Wallace.
Juana Hilda una vez más volvió a decir que desconocía todo esto.
-Pues no tienes opción, tienes que decidir todo lo que yo te diga, ya que al salir de aquí te van a estar esperando policìas del Distrito y ellos no te van a tener compasión, no te van a creer que eres inocente y ellos si te van a dar para abajo, frase que en aquel momento no entendía.
-Entonces qué, ¿ya vas a cooperar o marco de nuevo? –le volvía a preguntar.
Juana Hilda no paraba de llorar de impotencia y de miedo.
Entonces el individuo le tapa la boca y le empieza a tocar el busto.
-¡Ah, mira qué bonito! ¿A poco no sientes rico? –Le dice mientras le sigue tocando y continúa –Te pregunto porque ahorita que te lleven los otros policías que son como diez, te van a tocar así de rico.
Juana Hilda ya no aguantó más tanta injusticia y prepotencia.
-¿Qué es lo que quiere? Déjeme en paz. –le suplica desolada.
-Nada, solamente vas a aceptar todo lo que yo diga que dijiste y claro, vas a firmar, pero delante de tu abogada no puedes preguntarme ni decir nada de esto, porque para que veas que esto es en serio, ahorita te vas a dar cuenta de que ya están detenidas otras personas y se cumple todo lo que yo digo.
Juana Hilda piensa que entre los supuestos detenidos puede estar su hermano, por lo que ante el temor de que así sea le dice al tipo que iba a hacer lo que le pedía pero que dejase a su familia y ya no la tocase más.
En eso regresa al escritorio, abre la puerta y entra la Ministerio público. El policía le dice que ya va a empezar pues Juana Hilda ya le estaba diciendo todo y le empieza a dictar lo que supuestamente le había dicho.
Son las 4 de la tarde cuando llega su abogada y le dicen que su defendida ya había declarado todo, mientras que el tipo que la ha interrogado, al lado de Juana, no deja de mirarla disimulando su mirada amenazante.
-¿Estás bien? –le pregunta su abogada porque la ve mal.
Juana Hilda le contesta que está bien.
-Si quieres no firmamos porque yo te veo mal y además yo no estuve aquí cuando supuestamente dijiste todo –insiste su abogada.
Juana Hilda con el temor de todo y con la presencia del tipo ahí, quien llega incluso a discutir con la abogada por insistir en no firmar ante lo mal que veía a su defendida, dice que sí quería firmar y que sí había declarado todo, pues ya sentía que de no hacerlo la iban a matar a ella o a alguien de su familia, a ese grado estaba ya aterrorizada.
Ya estaba decidida a que hicieran con ella lo que quisieran, lo único que quería era que no tocasen a su familia.
-En esos momentos ya no me importaba nada –dice Juana Hilda.
Dan las siete y la abogada ya se tenía que retirar. Antes de hacerlo le pregunta de nueva cuenta que cómo se siente, ahora le responde que mal, pero que no pudo hacer nada porque no le permitieron hablar con ella. Entonces la abogada molesta les dice que de cuándo acá los abogados no más están de adorno, pero Juana Hilda para no meterse en más problemas le dice que no pasaba nada y ya firma los papeles que le dan.
En esos momentos empieza a perder la cabeza sin acordarse con exactitud que pasaba, pues empezó a marearse y se le nublaba la vista. Lo único que recuerda antes de que se fuese la abogada es que le preguntó si ya no le iban a llevar los policías de afuera, porque con esa condición había firmado.
-¿De qué policías me hablas? –le pregunta la abogada.
Le responde que el tipo ese le había dicho de ellos.
La abogada muy molesta le dice:
-Mira, no sé quién te haya dicho eso, ahorita llevo mucha prisa, pero mañana voy a verte al arraigo y si te amenazaron o te hicieron algo me lo dices, porque incluso yo no sé ni por qué te sacaron, si no tenían el permiso para hacerlo, pero me explicas todo mañana y no importa que ya hayamos firmado, pues como yo no estaba meto una demanda de todo esto.
Lo anterior se lo dijo delante de todos ellos y se retiró.
Hacen la finta como que ya se la van a llevar cuando la regresa el mismo tipo y la comienza a decir si de verdad no creía que la podían dar para abajo y no sólo a ella sino a toda su familia. Le pregunta para qué le dice eso a su abogada, que ya le había dicho que con nadie debía platicar, ni con los AFIS ni con nadie. La sienta y la empieza a decir tantas cosas que cada vez se sentía más mareada y lo empieza a escuchar pero lejos, a la vez que le daba mucho sueño y cae en un profundo sopor. Ya no recuerda nada hasta aproximadamente diez horas después.
Son como las 5 de la madrugada cuando la suben a una camioneta. Desconoce el destino que llevan, recuerda que le señalan un GIM del papá de una amiga y les dice que sí era ese. Unas cuadras delante de esa dirección, entre Cuahutèmoc y Morena, la camioneta en la que viaja choca contra otra. El impacto es brutal, siente que se le va la respiración. De lo único que se da cuenta es que el golpe lo reciben exactamente en el lado que va ella. Fue cosa de segundos y de inmediato se da cuenta que la pasan a otra camioneta porque venían los medios de comunicación y no tenían permiso para llevarla. A lo lejos empieza a escuchar gritos desesperados de varios agentes de la AFI que decían: ¡Martín, Martín! Después de unas horas se informaría que el tal Martín, chofer de la camioneta que la trasladaba, falleció en el hospital a causa del accidente.
En el accidente, otros varios AFIS quedaron con lesiones. Calcula que llega al arraigo como a las 6.30 del nuevo día y en chock total. No la pueden atender, pues sólo cuentan con un doctor y tiene que ir a la dirección del choque a atender a los heridos de la AFI. Son como las diez de la mañana cuando le dan una hoja en blanco para que la firme y la persona que se la da es la misma que la iba supuestamente cuidando desde que salen de la SIEDO, o sea, que era personal de ésta dependencia.
Le dicen que la firma en blanco era con el fin de que ya la pudiesen atender médicamente. En su estado no le queda más que firmarla sin pensárselo mucho, pues lo único que desea es que la atiendan, ya que padece fuertes dolores por todo el cuerpo.
El día que firma la hoja es el 9 de febrero, el día 14, lunes, va la abogada a verla y se entera de todo lo ocurrido. Juana Hilda le comenta lo de la hoja y se van enterando que la firma era una declamación en donde no demandaba a nadie por el accidenté ya que sólo tenía unas cuantas lesiones. Una vez más y ya no sabía cuantas, la habían vuelto a engañar.
La abogada ya enterada de todo lo que le había sucedido a su defendida desde aquella madrugada del 8 de febrero, mete una demanda a Derechos Humanos, quienes nunca van a verla, mientras que Juana Hilda permanece más de dos meses con un collarín en el cuello, ya que el día 10 la sacaron de urgencias para unas radiografías y la tuvieron que ponerle dicho aparato y ya quedó todo como si nada hubiese pasado.
Fue más adelante cuando un comandante del arraigo solicitó un perito para que certificara todas las lesiones que traía, pues sí eran bastantes. Al margen del cuello traía una lesión en la columna y no podía caminar bien. Gracias a esto puede ahora comprobar ese accidente y hasta los moretones que le hizo la persona de la SIEDO con los apretujones ahí salieron, porque eran muy obvios.
No recuerda bien con exactitud, pero como 4 días después del accidente, llega al arraigo la que se ha convertido en su peor pesadilla, la señora Miranda y la solicitan en un cubículo. La señora Miranda llegaba con un Ministerio público de SIEDO, el que siempre había estado abogando por ella, como si en realidad trabajase para ella.
La señora Miranda, con mirada amenazante le dice a Hilda que si no la ayudaba le iba a dañar a la familia. La muchacha temerosa tan sólo escuchaba hasta que no pudo más y se puso a llorar.
-Por favor, ya no me haga más daño –le suplica a la mujer que no deja de atosigarla y condenarla.
Para llegar al arraigo, la señora Miranda dice que fue la propia Juana Hilda quien había solicitado su presencia, lo cual es totalmente falso.
¿Cómo para qué iba a querer tener frente así a la mujer que no hacía más que condenarla?
La señora Miranda la termina diciendo que ella tan sólo quería la ayudase a rectificar la supuesta confesión, para hundir a Cesar Freyre. Que ella quería hundirlo a él y a toda su familia que ella tenía el dinero necesario para poder hacer lo que quisiera y lo podía comprobar con lo que les había pasado a la mamá y hermana de Freyre (estaban en la cárcel).
Juana Hilda ya no le responde, trata de seguirle la corriente por miedo, lo que era natural ante todo lo que la había hecho. Claro que sabía que esa señora la podía hacer muchas cosas.
Dos días después de la inesperada vista de la señora Miranda vuelve al arraigo el mismo Ministerio Público de dos días atrás acompañado ni más ni menos que por el torturador de la SIEDO. Llegan con otro individuo y le dicen que esta persona viene departe del juez para ayudarla.
La pasan a un cuarto que no eran en los que se efectuaban las diligencias, era otro en donde tenía puertas de seguridad. Ella se siente muy mal por el accidente, del cual y hasta la fecha siente muchas molestias. En esa ocasión les dice que tenía muchos dolores y qué querían y el torturador le dice que por última vez le pide que ratificara la concesión.
Aquí faltan 2 hojas que no sabe en dónde han quedado, lo que no me deja seguir al detalle con las otras 2 que faltan, no obstante vamos analizando todo en la entrevista de palabra que dura un buen rato.
Desde que me informan que está dispuesta a darme la entrevista y tras enterarme bien como está el caso, o más bien, enterarme como lo han presentado los medios de comunicación y la propia señora Miranda, tengo mis dudas en cuanto a lo que me pueda decir Juana Hilda, pues… ¿Qué puede alegar o informarme si ya se ha declaro culpable? Sin embargo tengo cierto interés por saber que me puede decir ante tan contundentes pruebas en su contra. Ahora, después de la entrevista, no sólo creo que puede haber alguna posibilidad de que sea inocente sino que creo firmemente que lo es, cuando menos si las cosas sucedieron como las cuenta y creo que no tiene porque cambiarlas. Analizando esto vemos que en la madrugada del 12 de julio, según la propia señora Miranda y demás noticias que se pueden ver respecto al caso, el asesinato de su hijo en el departamento de Juana Hilda sucede en la madrugada del 12 de julio, a las 5 de la tarde Juana Hilda baja a pagar un pedido que ha hecho, ve entrar a policías y hasta la propia señora Miranda le pregunta en donde está el departamento 4, respondiendo que arriba y que enseguida les atiende, sin embargo cuando entra en el edificio la llama su amiga de la planta baja y se queda con ella. Creo que en ninguna mente normal cabe el pensar que alguien que en su departamento han matado a una persona unas horas antes, vea a la policía y se quede tan tranquila, esto es por demás absurdo, de ser verídica la versión del crimen, Juana Hilda todavía estaría corriendo quien sabe por dónde. Por otro lado la preguntan en dónde estuvo la noche anterior y responde que en el cine con una amiga. Si como dicen fue al cine con Hugo Wallace, hubiese dado otra versión, dice que fue al cine porque estaba por demás tranquila. Por otro lado el chofer dice no reconocerla y da otras características diferentes a las de Juana Hilda. Además, el nombre que dan a Hugo de la muchacha que le van a presentar, es el de Claudia, si bien es cierto que podría haber cambiado el nombre en el caso de que ya pensaran en la acción delictiva, no lo es menos que también podía dar su nombre verdadero, puesto que a Jacobo lo conocía, es decir, en caso de estar planeando el secuestro los acusados y como según se dice lo estaban haciendo, es evidente que lo tendrían que matar, pues Hugo ya conocía a quien se supone planeó todo, A Jacobo Tagle, por lo mismo Juana Hilda no necesitaba cambiarse el nombre.
Hay otro detalle por demás interesante que pone en duda la tesis de la señora Miranda. Se supone que Juana Hilda llega al departamento con Hugo y entonces lo ataca Freyre y sus cómplices hasta quitarle la vida. En la declaración que hace la señora, dice que cuando los secuestradores se comunican con ella le mandan una foto de su hijo desnudo y amordazado. ¿Cómo le sacan ésta foto si se supone que al momento de entrar en el departamento hay una lucha de los secuestradores con él y lo matan?
Hay otros detalles que no concuerdan en lo más mínimo. Dice la señora Miranda que el niño, hijo de Vanesa, le dice que de madrugada bajaron a un hombre herido. Por un lado se hace extraño que el niño estaría despierto de madrugada para ver esto, pero la propia señora Miranda dice en la declaración, que tras asesinarlo le cercenaron, por lo que es imposible que entonces lo bajasen entre dos hombres como indica el niño. Dice también, que Vanesa, la amiga de Juana Hilda, reportó que había una pelea en el departamento 4 y se escucharon disparos. ¿Y los demás vecinos no escucharon nada? ¿Y la policía por qué no acució? Resulta extraño y esto al margen de que como podemos ver en la declaración de Juana Hilda que nos hace, Vanesa estaba al igual que ella completamente tranquila cuando llega la policía preguntando por el departamento de Juana Hilda.
-Cómo voy a dejar la camioneta cerca de dónde vivo si he secuestrado a alguien –dice Juana Hilda.
Y efectivamente, es otro detalle del que ya me había dado cuenta. Nadie en su sano juicio deja una prueba tan evidente cerca de donde se ha cometido el delito. Por otro lado cabe señalar, como lo indica tanto Juana Hilda como la señora Miranda, que en la camioneta no se encontró ninguna huella.
-De Freyre qué puedes decir, ¿crees que también es inocente o existe la posibilidad de que no lo sea? –le pregunto.
-Mira, yo por él no metería las manos al fuego, pues sí era algo bronco, pero tampoco puedo decir que tenga algo que ver, yo sinceramente no lo sé.
-Pero entonces tú no conociste a Hugo Wallace.
-No, para nada.
-La señora Miranda dice que en tu departamento se encontró la licencia de manejo de su hijo.
-Eso no es cierto.
En verdad resulta extraño que aparezca la licencia de manejar sola. Es de suponerse que Hugo llevaría cartera, por lo que no tiene sentido que le hayan sacado la licencia y la hayan dejado en el departamento como prueba evidente de que ahì estuvo. Esto en realidad lleva a la firme sospecha de que por cualquier medio se quiere acusar a la joven mujer.
-La señora Miranda dice que hablaron al teléfono de Hugo del tecel de tu hija.
-Eso no puede ser, es otra mentira más. Mi hija vive en Aguas Calientes y ahí estaba con su padre por esos días y además tiene 11 años.
-Según la señora Miranda y los medios en donde sacan el tema, tú te declaraste culpable y hasta dijiste todo lo que pasó en el departamento y cómo asesinaron a Hugo Wallace.
-Yo como te cuento en el escrito que te doy, hice declaraciones diciendo siempre que nada tenía que ver, sin embargo aquel 8 de febrero del 2006 me cambiaron toda la declaración, es la que me querían hacer firmar bajo amenazas, pero hay más, existe un video que yo digo todo eso que dicen, es algo increíble, porque me ves y parece que efectivamente, estoy declarando consciente, hasta yo misma me sorprendí, sin embargo que yo sepa nunca hice tal declaración, fue cuando perdí la noción de todo esa misma noche y que coincidiría con el accidente.
-¿Tienes alguna idea o qué piensas de lo que puede haber sido del señor Hugo Wallace?
-Yo pienso que hasta puede estar vivo en algún otro país. ¿Por qué no se ha encontrado el cadáver si está muerto? A Cesar Freyre y los supuestos cómplices se que los torturaron de fea manera, de ser culpables ya hubiesen tenido que decir algo.
Buena observación que de igual manera muchos nos preguntamos ¿Es posible que ante las torturas no hable? Puede que uno lo haga, pero hay que tener en cuenta que son tres.
-Y de Jacobo Tagle ¿qué me puedes decir?
-Yo creo que hasta lo han podido matar, porque nadie hemos sabido nada de él.
-¿Pero crees como dicen que pueda ser el organizador de todo?
-Tampoco lo sé, yo lo conocía del trabajo lo mismo que a Brenda y los veía buenas personas. Yo no los puedo ver como delincuentes.
-¿Por qué piensas que te están metiendo en este problema?
-Unos policías en una ocasión me dijeron que estaban hasta la madre de la señora y que tenían que tener culpables para que los dejase en paz.
Debo confesar que hacía un rato me había tomado un café afortunadamente, pues si lo tomo en ese momento de seguro me atraganto con la risa que me dio.
-Pues entonces no es raro que ande por ahí huido si hasta la policía teme a la señora –le digo en broma.
¿Qué motivos puede tener una mujer como Juana Hilda para meterse a delinquir?
-¿Cómo te sentías con tu trabajo?
-De maravilla, hacía lo que me gustaba.
-¿Y problemas económicos supongo no tendrías?
-Para nada, yo ganaba entre 40 a 50 mil pesos mensuales.
-¿Y tomabas, fumabas o te has drogado alguna vez?
-Nunca me ha gustado nada de esto, mi único vicio es el baile y eso es lo que hacía, aparte de videos, modelar etc. Todo legal, jamás se me hubiese ocurrido meterme en un problema así.
-Dicen que cuando te detuvieron enseñaste una credencial falsa ¿Es cierto?
-Sí, yo la usaba porque como persona pública luego me sentía incomoda, pero nunca fue con la idea de cometer algo ilegal.
-En el ambiente en el que te desenvolvías has tenido que conocer mucha gente importante ¿No te han podido ayudar?
-Si conozco mucha gente del medio del espectáculo sobre todo, pero el problema es por el resto de los acusados, no pueden hacer nada por que sería o tal vez se consideraría que están apoyando a la banda como dicen. Fíjate que poco antes de la detención, en un viaje que hice a Miami, pues hasta pensaba quedarme a vivir allá, coincidí en el avión con un político X (se trata de los más importantes de México), intercambié número telefónico con él y ya acusada de esto sentía mucha vergüenza cada vez que pensaba en ello.
-El grupo en el que trabajabas adquirió renombre con la famosa canción de: “La Mesa que más Aplauda”, ¿Qué pasó con ellos?
-Fue también a verles la Señora Miranda, le dijeron que de mi vida privada ellos no sabían nada, que era mi vida y no tenían porque meterse en ella.
-Se ve que la señora Miranda no te suelta, está completamente segura que eres culpable al igual que los demàs.
-Así es. Yo la verdad que hasta miedo tengo de salir ahora de la cárcel, me vaya a mandar matar, pues lo que está claro que la señora es muy poderosa, incluso pienso a veces que el accidente que tuve pudo ser provocado para matarme.
La tranquilizo diciéndole que el accidente seguro que fue eso, pues nadie choca para matar a alguien de tal forma que el muerto pueda ser él y en cuanto a la señora Miranda de seguro no la hace nada saliendo de la cárcel, tampoco creo que sea así como para mandar matar a alguien, simplemente está con la idea de que alguien tiene que pagar por la desaparición de su hijo y se ha centrado en ella como si fuese la culpable.
-Pero su hijo sabemos que en el 2001 estuvo en el Reclusorio Oriente por delito contra la salud –me dice Juana Hilda en sorprendente confesión. -¿Por qué no puede ir por ahí lo de su secuestro? ¿Por qué se ha tenido que ensañar conmigo de esta manera?
Me habla de la prensa. La han ido a ver muchas veces y rechaza entrevistas.
-Fíjate que un día una periodista me decía que porque no le confesaba en dónde estaba el cadáver de Hugo Wallace. Le dije que no les iba a decir nada, porque si yo decía algo ellos decían otra cosa, entonces que digan lo que les dé la gana.
-Te entiendo perfectamente Juana Hilda, si hay algo que de sobra conozco es a la prensa, siempre y salvo honradas excepciones, siempre dispuesta a servir al poderoso.
A veces con sus tristes ojos negros me cuenta sus desventuras, en otras ocasiones parece cobrar ánimos a pesar de las injusticias que se están cometiendo con ella.
Saben que la pueden llegar a sentenciar 40 años, pues todo ha estado plagado de irregularidades, como lo fue la supuesta reconstrucción de hechos, la cual se efectuó 7 meses después de éstos y cuando en el departamento 4 de Perugino, ya vivían otros inquilinos, a los cuales sacaron para hacer esa reconstrucción. Sin embargo en esos sentimientos encontrados se le ilumina la esperanza y piensa que le puede llegar la justicia y ser liberada. Todo dependerá del juez que la vaya a sentenciar.
Hay un detalle curioso y hablando de jueces. Resulta que Hilda tenia que saber que Cesar Freire era un delincuente y tenía armas porque era su novia y sin embargo, una reina de la belleza del Norte, que iba sobre un arsenal de armas con su novio y varios gatilleros de escolta, no tenía porque saberlo y la dejan libre. Situaciones raras que pasan.
-Juana Hilda, la señora Miranda también dice que en el departamento encontraron sangre que coincidía con la del señor Wallace.
-Encontraron una mancha y cuando se les pidió que nos dieran una parte a la defensa para analizarla dijeron que no llegaba para más, se había acabado.
Esperando el juicio y aunque con temores, confiando en que se le haga justicia, pasa el tiempo dando clases de aeróbic y en otras actividades. Ahora, para alegrarle un poco la vida, a llegado a ella esa hija nacida en prisión. Espera tenerla un poco tiempo y luego que se la lleve su mamá a Guadalajara. La cárcel no es lugar para ella.
-¿Qué más quieres agregar para tu blog Cárcel de Mujeres?
Son demasiadas las cosas ilógicas que se están diciendo sobre esto como puedes ver y por este tipo de situaciones yo quisiera invitar a la gente de verdad interesada para que se den cuenta de la verdad; pero la verdad auténtica, no la verdad que dicen ellos y están en los falsos expedientes de: Creo, parece, dicen, escuché y demás estupideces que no terminaría. La situación real es que es injusto que trunquen más que una carrera, una vida, una vida la que nunca se volverá a vivir con esa libertad de inocencia que antes yo vivía; porque este lugar está lleno de maldad, de rencor, de coraje, de venganza y tan sólo le pido a Dios, que bien sabe que soy inocente, que pronto recupere mi vida, mi familia y mi libertad.
-Para terminar Juana Hilda, ¿Qué le dirías a la señora Miranda.
-Lo único que la puedo decir es que yo no conocí a su hijo, que nada tengo que ver con su desaparición, que yo también soy madre y jamás me he dedicado a la delincuencia.
-Juana Hilda, muchas gracias por esta entrevista y ojalà pronto te veamos en la calle.
-Gracias a ti por dar a conocer esta realidad.
Conclusiòn: La señora Isabel Miranda siempre serà admirada por su lucha contra la delincuencia, sin embargo el acusar a una inocente cuando una culpable puede estar libre no la lleva a nada.

MARTÍN DE WALLACE

febrero 14, 2013

portada-el-caso-wallace_medAyer 13 de febrero se llevó acabo el foro sobre la tortura, organizado por el joven activista y defensor de los derechos humanos Jorge Alberto Ferreira. Y ahí, entre los ponentes, ese hombre, ese gran señorón que es Eduardo Gallo. Aquí nadie podrá decir: “Si le hubiesen secuestrado o asesinado un hijo…” No, aquí no vale esto, porque a este hombre de inmenso corazón le secuestraron, violaron y asesinaron a una hija, algo que no merecía. El solo tuvo que hacer las investigaciones para detener a los indeseables sujetos que asesinaron a su hija. A pesar de su inmenso dolor, hoy defiende nobles causas y está contra la tortura y por que no haya víctimas de la injusticia. Al contrario de esos que sólo se acuerdan del pueblo para que éste los apoye y obtener poder, el gran Eduardo Gallo está con el pueblo, es un hombre del pueblo.
Habló Eduardo de la manipulación que sufre el pueblo por medio de la prensa, de los millones de víctimas que ha dejado la guerra calderonista y algo muy importante, él había perdido el miedo. Al oirle me dije que yo también lo tenía que perder y seguir en esta bella pero dura lucha por la justicia.
Habló un licenciado sobre la nueva ley de víctimas y en eso estaba cuando fue interrumpido por Elena Uscanga, quien mostró toda su indignación por el encarcelamiento de su hijo, acusado de 2 secuestros por ser amigo de Freyre y su “banda”. Su hijo es el famoso Tuerto, quien fue apresado junto a su esposa mientras dejaban sólo a un pequeño niño e hijo de ambos. Tras su declaración, otra madre, la de los Tagles, denunciaba su sufrimiento, sí ya habían agarrado al hijo mayor por qué seguían martirizando al pequeño que nada había hecho y la emoción subió de tono cuando habló Judhit Tagle, recordando cuando la policía llegó a la puerta de su casa siendo ella una niña y estando sola. Abrieron la puerta con un cerrajero, entraron en la casa y comenzaron a robarse los cuadros mientras que la angustiada niña llamaba a su mamá. Les quitaron la casa en un indignante despojo y en su relato no puede contener el llanto, como muchas personas no pueden contener las lágrimas ante semejante canallada. Es el poder de la señora Wallace, la mujer que encarcela inocentes. Y otra madre, la otra Elena la de los hermanos Castillo, la misma que en el libro del caso Wallace sale diciendo que sus hijos son unos borrachos y no quiere saber de ellos, en otra gran mentira de ese libro, pues por el contrario, es una madre llena de orgullo por esos hijos honrados, decentes y trabajadores, con los que nunca tuvo motivo de queja. Elena Cruz, una mujer del pueblo dispuesta a dar la vida por la libertad de sus amados hijos. Durante bastantes minutos el foro se había desarrollado abajo para volver de nuevo al estrado, tocando el turno a Enriqueta Cruz, esa admirable mujer, madre de Brenda Quevedo e incansable luchadora por la libertad de su hija, a quien las amenazas de muerte ya no asustan. Habló de los padecimientos de su hija sin poder contener las lágrimas en parte de su narración y luego una bella morena hablando del caso Marti, de la detención de su primo al que crió como a un hermano, acusado, uno más, del asesinato del joven Marti y el chiste del día, lo visita Marti y le dice que va a venir con su abogada, cuando ésta llega dice al indefenso joven que firme la declaración de culpable, a lo que se niega ¿Pero saben quién era la abogada de Martí? Pues ni más ni menos que la señora Wallace?
Y mientras todo esto sucedía ¿Dónde estaba Martín Moreno? El de los rimbobantes títulos de periodista, el gran informador ¿Dónde estaba? Pues quien sabe. Me he propuesto no decirle ningún insulto, a ver si lo consigo, bueno, seguro que sí, porque cualquier cosa que se diga contra este desinformador no es un insulto sino una verdad.
Pues él solo quiere decir lo que le dice su dueña, y como dulce niña escribe lo que la Wallace le indica, vean si no lo que dice en su libro.
Comienza con una perorata en donde el amor entre madre e hijo pasa todos los límites de lo imaginable, porque el incesto no está bien visto, si no hasta nos hubiese dado horas de esto. Peo vayamos a lo absurdo. En una discoteca de Cuernavaca, Freyre y Jacobo se meten al baño, cierran la puerta con llave y tras dar una propina al mesero y… desde afuera, la Wallace ve lo que hacen y lo que dicen. Lo mismo sucede tres días después del crimen, cuando Brenda baja con unas cajas en donde van armas y las herramientas con las que descuartizaron a Hugo. Resulta que la señora ve tras paredes y cajas, al margen de que se supone que todos desaparecieron el mismo día del crímen.
Cesar sale del departamento en donde está viviendo en la cajuela de un coche y llega igual, mi pregunta es, si está en un lugar que no cree seguro ¿Que hace ahí? De nada le va a valer que salga y entre escondido si la policía sabe que ahí se esconde.
Dice la señora tener una foto en donde Freyre y Juana Hilda están con su hijo, por lo que mienten al decir que no se conocían. Cuando yo le pregunté a Hilda sobre la foto me dijo que la enseñase, a ver si era cierto, pero fijense en este detalle, de ser cierto lo de la foto ¿Como entonces Jacobo le presentó a Hilda si ya la conocía?
El abogado de Isabel le pregunta a Freyre dónde dejó el cuerpo y éste le responde que no se lo va a decir, esa será su venganza. ¿Y en qué cabeza cabe que una persona que en todo momento está negando haber matado a otro le vaya a confirmar al abogado de la otra parte que sí lo hizo.
Estupideces de éstas hay muchas, pero lo más indignante es cuando el tal Moreno comienza a tratar de putas y de vendedoras de drogas a dos mujeres que nada le han hecho y ni tan siquiera conoce.¿Que clase de hombre es éste? Creo que las palabras sobran. Lo más curioso es que todavía hay gente que mencionan que el Caso Wallace es un gran libro.
Encuentro en un lugar y con respecto al tema la siguiente nota:”Una historia real de justicia personal, indignación y amor de madre tras el secuestro de un hijo”
A esto se le llama manipulación, a qué grado de ignorancia se llega cuando se habla de justicia sin darse cuenta las grandes barbaridades con las que cuenta el libro. Mejor, quien quiera saber la verdad y darse cuenta de los seres viles y misebles que son estos vendidos desinformadores, que acudan a foros como el comentado del día de ayer, seguro que en ellos sí se enriquecen con la verdad y no con mentiras y patrañas.

EL OTRO TAGLE

febrero 11, 2013

Diciembre 20, 2009 de koldomikel
DETIENEN A PLAGIARIO DE HUGO WALLACE.
Es el título de la noticia que desde ayer corre en diversos medio de la prensa. ¡Sensacional!Tagle Dobin, el participante en el secuestro y asesinato de Hugo Wallace fue detenido en el areopuerto de República Dominicana cuando trataba de viajar a Panamá. Las autoridades de ese país lo expulsaron a México en donde fue detenido. Así pues, ya están todos detenidos.
Tal información pareciese no tener nada en particular, pero… ¡Oh, sorpresa! Resulta que el detenido es Salomón Tagle Dobin y no Jacobo de los mismos apellidos, hermano del anterior y acusado por la señora Miranda de ser el cerebro de la operación que supuestamente acabó con su hijo.
Pero y entonces… ¿Por qué ya están diciendo que es uno más de la banda? Pues eso sí, quién sabe. Por de pronto debo aclarar que mis apellidos nada tienen que ver con Tagle, ni Gonzalez ni Freire ni Quevedo ni con ningún que coincida con algún apellido de los acusados, así mismo, juro y perjuro por quienes ustedes quieran, que comencé a meterme en este caso debido a este blog que fue abierto el 2 de junio del 2008 y con el fin de hablar de las mujeres presas en general. Y es que es bueno hacer estas aclaraciones porque cualquiera al parecer, puede salir implicado en este caso.
Al tal Salomón Tagle, además de involucrarlo en el caso de Wallace, ya dicen que participó hace unos pocos años en otro secuestro de una señora y su hijo y que pidió de rescate dos millones de dólares.
Desconozco que tan verdad o mentira sea el hecho de que Salomón haya participado en otros hechos delictivos, lo cierto es que hasta ahora nadie lo había acusado de haber participado en el caso Wallace, e incluso, veo una nota, en dónde la propia señora Miranda dice desconocer si Salomón participó en el asesinato de su hijo; sin embargo confía que por medio de Salomón pueda saberse en dónde se esconde Jacobo, lo que es muy poco probable, pero todo puede ser.
Lo cierto es que acusar a Salomón ahora del supuesto secuestro y asesinato de Huga Wallace, es un acto más de oportunismo que tan sólo demuestra que en este caso cualquiera puede sera acusado de tal delito.
Y a continuación un boletín de prensa que me llega después de haber puesto ya este comentario en pantalla:

BOLETIN DE PRENSA.

EN RESUPUESTA A LAS ACUSACIONES E INFORMACION ERRONEA QUE CON RESPECTO A LA DETENCION DE UN PRESUNTO SECUESTRADOR DEL HIJO DE LA SEÑORA MIRANDA DE WALLACE, LA FAMILIA TAGLE DOBIN, MANIFIESTA:
LA PERSONA QUE INDEBIDAMENTE FUE DETENIDA POR LA PGR FUE SALOMON TAGLE DOBIN HERMANO MENOR DE JACOBO, Y QUIEN NO TIENE NADA QUE VER CON NINGUNA ACUSACION DE SECUESTRO YA QUE EN EL 2007, SE GANO UN AMPARO EN EL QUE SE DECLARO QUE NO TENIA NINGUN PROBLEMA CON LA JUSTICIA.
LA PGR, LO MANTIENE DETENIDO PARA ANTES DEL LUNES FABRICARLE PRUEBAS PARA PEDIR UN ARRAIGO EN SU CONTRA UNICAMENTE POR SER FAMILIAR DE JACOBO TAGLE DOBIN.
EL SEÑOR SALOMON ES UN HOMBRE HONESTO Y SE PREPARABA PARA SER RABINO EN SU TIERRA ISRAEL, Y AL SABERSE INOCENTE Y SIN CULPA DE NINGUNA ACUSACION, VIAJO A REPUBLICA DOMINICANA DONDE FUE APRESADO POR UN SIMPLE CITATORIO.
SU FAMILIA ESTA ANGUSTIADA Y PREOCUPADA QUE LO ARRAIGEN PARA FABRICARLE CUALQUIER DELITO Y POR ELLO PEDIMOS LA COOPERACION DE LOS MEDIOS PARA QUE DIFUNDAN ESTA INFORMACION.
ATENTAMENTE RAQUEL DOBIN ROSENTHAL Y JUDITH TAGLE DOBIN.

PD. Recupero de nuevo este comentario de mi blog de apoyo para recordar que este joven inocente sigue en prisión, en lo que es una injusticia más del caso Wallace.