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MARTÍN MORENO

abril 3, 2013

Éste es el lacayo al servicio del poderoso

Éste es el lacayo al servicio del poderoso

El pasado domingo 31 de marzo salió en a revista Proceso las bestiales torturas sufridas por Benda Quevedo, hoy, ese lacayo del periodismo de nombre Martín Moreno saca una nota en el diario Excelsior para decir sus babosadas y es que, por pasarse de listo tiene una demanda que de haber justicia tiene que salir favorable a las víctimas y en contra de esta miserable basura. Escribe lo siguiente:

“En una estrategia desesperada y hasta tramposa, la defensa deBrenda Quevedo Cruz —acusada de participar en el secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace Miranda— recurre a demandas legales contra periodistas y a versiones que al parecer buscan presentar a Brenda como la “Florece Cassez mexicana”, ante su futuro inevitable: la sentencia penal.
Envalentonados por la inercia del caso Cassez, los defensores deBrenda —los legales y las oficiosas— pretenden que sea liberada y no responda a las acusaciones que se le imputan. ¿Cuál es el miedo de esta presunta secuestradora?
Sencillo: enfrentar la cárcel ante el proceso grave que atraviesa.
Recordemos que algunos de sus coacusados pertenecientes a la banda de secuestradores capitaneada por César Freyre ya fueron sentenciados: Freyre, a 131 años de prisión; los hermanosTony y Alberto Castillo Cruz, a 93 años, y Juana Hilda González Lomelí, a 78 años.
En proceso: Brenda Quevedo Cruz, detenida en 2007 en el restaurante Tapas Mojito, de Louisville, Kentucky, donde trabajaba bajo el seudónimo de “Nadia Vázquez, venezolana”; y Jacobo Tagle Dobin, aprehendido en diciembre de 2010.
En agosto de 2012 se presentó una demanda contra este columnista (y Santillana Ediciones Generales) por parte deBrenda Quevedo y de su señora madre, Pasiana Enriqueta Cruz. Plantean daño moral contra Brenda ante el capítulo “La conejita dealer”, incluido en mi libro El caso Wallace, editado por Santillana.
(Vale aclarar que el mote de La conejita dealer no fue acuñado por este periodista. Lo retomé de un periódico capitalino que presentó una nota del reportero Carlos Jiménez, bajo la cabeza de “Brenda distribuía droga”, y como subtítulo de una fotografía en la que se aprecia a Quevedo Cruz disfrazada de “conejita” (incluida en el libro), se lee: “La conejita dealer. Brenda, según Hilda, abastecía de droga a jóvenes que acudían a La Cama y El Doberman” (nombres de antros).
¿Qué quieren los demandantes, entre otras cosas? Dinero: piden diez millones de pesos.
Veamos:
1) En la demanda se me acusa de violar “el principio de inocencia” de Brenda. Mi respuesta legal: “Es falso… toda vez que el mismo es un derecho procesal de carácter penal y no soy autoridad ni tengo facultades rectoras del proceso”.
2) Opuse ante la demanda la “excepción de prescripción en virtud de haber transcurrido más de (2) años contados a partir de la conducta que la parte actora tilda de ilícita, esto es, la publicación de El caso Wallace”.
3) Se afirma, por una parte, que El caso Wallace fue realizado “sin tomar en cuenta los elementos probatorios que obran en la causa penal 35/2006”, y por otra se sostiene que el suscrito “prosigue transcribiendo hechos que al parecer constan dentro de un expediente penal, al cual en ningún momento se le ha dado acceso oficial…” Por ende, la demanda es incongruente y contradictoria, pues por un lado me atribuye el haber escrito sin tomar en cuenta elementos de la causa penal, y por otro me imputa haber tenido acceso de manera ilegal al expediente.
¿Por qué sostengo que es tramposa la defensa de esta presunta secuestradora? Que Brenda Quevedo se haya dedicado a la venta de drogas, no es acusación mía. Me remito a parte de la declaración oficial de Juana Hilda González Lomelí del 8 febrero de 2008, incluida en la Averiguación Previa PGR/SIEDO/UEIS/146/2005, que aparece en la página 156 de mi libro: “En alguna ocasión, Brenda hizo el comentario de que en esos lugares ya tenía clientela, esto es: a quienes les vendía tachas”. Hasta aquí lo declarado. En todo caso, Brenda debería reclamarle a Juana Hilda por haberla denunciado.
En lo legal, la demanda está radicada en el Juzgado Vigésimo Quinto de lo Civil en el DF.
Ya veremos si la justicia capitalina actúa en favor de una sociedad agraviada por la criminalidad o respalda y se dobla ante una presunta secuestradora, como la SCJN lo hizo con Florence Cassez.
Y más allá de demandas y aspectos legales, ¿ante qué estamos?
Primero: ante una ofensiva legal-mediática para hacer aparecer aBrenda Quevedo como la “Florence Cassez mexicana”, envalentonada la criminalidad ante la indignante liberación de la secuestradora francesa.
Segundo: en torno a Brenda hay un embate contra periodistas que revelamos detalles de secuestros —en este caso el de Hugo Alberto Wallace— con el propósito de no transparentar los hechos, atentando no sólo contra la libertad de expresión, sino lo más grave: el intento de censura contra el derecho de la sociedad a conocer lo que ocurre.
Estamos ante un momento delicado: o la justicia actúa en favor de una sociedad agraviada o respalda a la delincuencia.
Pronto lo sabremos”.

Ahora analicemos la retorcida mente de este imbécil.
Dice que es una estrategia desesperada y hasta tramposa, yo no sabía que el defenderte sea una estrategia tramposa, cada quien se defiende como puede y no hay ningún tipo de trampa, es tu defensa a la que todo el mundo tiene derecho.
Dice que recurre la defensa a demandas legales contra periodistas, cuando solamente se le demanda a él por su absurdo libro. A Brenda, como a los demás acusados se les está defendiendo desde hace años y nada, absolutamente nada tiene que ver el caso Wallace con el de Florence Cassez. Si bien a Brenda se la acusa de secuestro y asesinato, esto es totalmente falso y no hay el más mínimo sustento que pruebe su culpabilidad, se la acusa, igual que a los demás, por algún interés de gente poderosa y no por que sea culpable.
Yo me encuentro, al igual que otros muchos y cada día más, entre los que quiero, exijo que tanto Brenda como los demás sean puestos en libertad y esto, no por querer que no responda a las acusaciones sino porque las acusaciones son totalmente falsas, como bien se puede comprobar.
En otra de sus babosadas se pregunta cuál es el miedo de esa presunta secuestradora y él mismo responde lo obvio: enfrentar la cárcel.
Habla de presunta como de momento lo es, puesto que está en proceso, sin embargo en todos los lados la trata como si ya fuese culpable. En cuanto al miedo y añadiendo a lo que menciona de la cárcel y, cómo no lo va a tener si hasta la fecha no ha sufrido más que injusticias ¿A caso no lo tendría este miserable de vivir las amargas injusticias que está viviendo Brenda?
Habla de las desproporcionales e injustas sentencia a los falsamente acusados. ¿Me pregunto si para este idiota será lógico que aun en el caso de que hubiesen matado al susodicho se les dé estas sentencias cuando a un violador y asesino de una niña no se le dan más de 30 años? Se nota claramente que aquí no está la justicia actuando sino la mano de alguien poderoso que puede encarcelar a quien le da la gana y dictar las sentencia que le guste.
Al señor le extraña que se haya presentado una demanda contra él, como si no hubiese motivos y vean; ahora hasta putito nos salió. ¡Si yo no fui, es que lo leí! Amigos y amigas, cualquiera que haya leído el libro sabe que tanto Brenda Quevedo como Juana Hilda González son tratadas de putas, de vendedora de drogas, de secuestradoras y de criminales y el autor del libro es el lacayo éste de Martín Moreno, por lo tanto él es el único responsable, ahora que no se quiera lavar las manos. Todas esas acusaciones atentan gravemente contra la dignidad de las personas, está claro que además ocasionan daños y perjuicios que pueden ser irreparables, por todo ello la demanda es más que justificable. Y en su idiotez se pregunta que quieren los demandantes, dice que diez millones, pues no sé si sean tantos porque a este descerebrado no hay que creerle mucho, pero si eso piden eso merecerán y le está saliendo barato, porque como se pongan a demandar los demás familiares, ni vendiendo cien millones de sus estúpidos y mentirosos libros va a poder pagar.
Y nos dice: “Veamos”; para presentar unos puntos. Nos suelta una parrafada absurda. Es falso que viola el principio de inocencia de Brenda, ya que es de carácter penal y el no es autoridad ni tiene facultades rectoras del proceso. Lo que no entiendo, porque entonces condena en su libro de culpables a todos. Está claro que de antemano sí acusa a Brenda de ser secuestradora y asesina, que eso no tenga que ver en el proceso, de acuerdo, pero… Y ante los medios de comunicación. Está Cometiendo un linchamiento mediático contra esa mujer y eso es lo que debe de ser delito, pues además no tiene ninguna prueba de que Brenda sea secuestradora y asesina.
Pero fíjense como tiene miedo el puto y sabe que hizo mal. Recurre a la prescripción. O sea, que si lo denuncian antes si lo podían fregar, ahora no. Bueno, lo justo es que el tiempo comience a correr desde que los demandantes se enteraron que estaba el libro a la venta y lo leyeron y esto por qué no puede ser un año después. No todo el mundo está pendiente de los medios de comunicación y sabe que ha salido un libro. Se supone que pusieron la demanda cuando leyeron el libro.
En el punto tres habla de incongruencia. Lo que escribe en el libro son las pendejadas que todo el mundo ha escuchado o leído en los medios de comunicación, desconozco si ha tenido acceso ilegal al expediente, lo que sé a ciencia cierta es que para nada ha investigado a la otra parte como debe hacer un periodista que se precie de tal, como lo hice yo sin serlo, se ha limitado a escribir lo que le ha dicho su ama, preocupándose sólo de quedar bien con ella, sin importar el dolor y sufrimiento de los inocentes, para este individuo son culpables porque lo dice ya sabemos quien y punto.
Y ahora pretende pasarse de pendejo, resulta que pretende aclarar por qué es tramposa la defensa. Y repito, una defensa no es tramposa, puede ser mentirosa, pero toda defensa es legítima. Pero resulta que lo que él llama “tramposa” es por qué fue Juana Hilda en la averiguación previa tal, la que dice que Brenda comentó que en esos lugares ya tenía clientes y por lo tanto Brenda debe en todo caso reclamar a Juana Hilda y no a él.
¡Por favor Martín Moreno no te hagas pendejo! Juana Hilda no es la que escribe el libro, lo escribes tú. ¿Cuándo has ido a ver a Juana Hilda para saber si en verdad dijo eso o no? ¿Qué te crees que la policía no miente y se inventa declaraciones? Pues fíjate que sí so güey, y ahora te lo puedo decir por propia experiencia.
Es que este es anormal del todo, yo no sé ni como escribe libros. Y todavía dice en esa reclamación que Brenda debe de hacer a Juana Hilda tiene que ser por haberla denunciado. Este güey vive en el país de las maravillas. Se cree todo el idiota, se piensa que Juana Hilda llegó a la SIEDO le dijeron: ¿Qué hiciste? Y la otra, a sí, yo blablablá, sisi yo hice todo ¿Y Brenda? A sí, Brenda vendía tachas. ¡Huta! Hubiese dicho que la madre de este güey fue la que le puso un saco en la cabeza a la víctima y lo asfixió, a ver si así se le quitaba lo pendejo, aunque lo dudo y es que vean ustedes. Dice en su libro que su ama está en una discoteca, está vigilando a las dos parejas: Cesar y Jacobo con Hilda y Brenda y claro, había cartelones por todos los sitios donde se buscaban pero ahí era terreno neutral al parecer, pues no los detienen, pero lo más chistoso es que los dos hombres se meten al baño, cierran la puerta con llave y desde fuera la espía ve y oye todo lo que hacen y dicen. Y esto no lo estoy inventando, esto lo dice el idiota éste en su libro.
Nos viene aquí a lloriquear como una nenita, a echar la culpa de sus pendejadas a otros y a lavarse las manos. Nos dice que la demanda está en el Juzgado Vigésimo Quinto de lo Civil en el DF. Y añade:
“Ya veremos si la justicia capitalina actúa en favor de una sociedad agraviada por la criminalidad o respalda y se dobla ante una presunta secuestradora, como la SCJN lo hizo con Florence Cassez”.
No más imagínense la mentalidad de este tarado. Pero vayamos por partes. ¿Qué es para éste una sociedad agraviada, la que encarcela inocentes y comete todo tipo de injusticias contra el pueblo? ¿Los periodistas vendidos que se dedican a poner a la sociedad contra los inocentes o por lo menos eso tratan, como este anormal de Martín Moreno? Pues no señor, una sociedad agraviada es la que sufre injusticias, a la que se le priva de su libertad con falsas acusaciones, una sociedad agraviada son los familiares que han quedado en la ruina por defender a sus hijos de la injusticia, esto y mucho más es una sociedad agraviada y a esta sociedad no pertenece Martín Moreno, a esta sociedad pertenecen Cesar Freyre, su señora madre y pertenecía su hermana Julieta, acusadas injustamente de un delito que no cometieron y encarceladas. A esa sociedad agraviada pertenece Jacobo Tagle su hermano preso y su familia a la que le robaron hasta la casa y a esa sociedad pertenecen los hermanos Castillo y su familia y Brenda Quevedo y su familia y la abogada que fue descubriendo la falsedad del caso hasta que terminó en la cárcel y un servidor, que me sembraron un falso delito para encarcelarme.
Por otro lado habla de Brenda como presunta, pero a la vez condena el que la puedan dejar libre, o sea, la deben condenar por que es culpable, luego para el güey éste ya no es presunta. Y de nuevo nombra el caso Cassez, que nada, lo vuelvo a repetir, absolutamente nada, tiene que ver con el caso Wallace.
Se pregunta luego ante qué estamos. Pues señor, estamos ante un caso vergonzoso, indigno de un país de leyes, en donde se encarcelan inocentes por ocultos intereses de gente con poder. Ante esto estamos.
Y sigue con sus idioteces para decir: ante una ofensiva legal-mediática para hacer aparecer a Brenda Quevedo como la “Florence Cassez mexicana”, envalentonada la criminalidad ante la indignante liberación de la secuestradora francesa.
Ahora resulta que la ofensiva legal mediática está del lado de Brenda, cuando este sinvergüenza y cínico tiene todos los medios de difusión a su alcance y una vez más se agarra al caso Florence, como si fuesen casos iguales.
Y para ir finalizando las notas de total cinismo de este ser miserable y vil a favor siempre del poderoso. Nos dice así:
“ en torno a Brenda hay un embate contra periodistas que revelamos detalles de secuestros —en este caso el de Hugo Alberto Wallace— con el propósito de no transparentar los hechos, atentando no sólo contra la libertad de expresión, sino lo más grave: el intento de censura :contra el derecho de la sociedad a conocer lo que ocurre.
¡Pero qué poca madre tiene señor! Si son ustedes los que no hacen más que acusar sin pruebas a los encarcelados. ¿Cuál detalle de secuestro? Si todo es una farsa, si dicen estupideces tan grandes como que descuartizan un cuerpo en un baño y luego un niño dice que entre dos bajan al herido.
Y esta otra: ¡Atentado contra la libertad de expresión y censura! Si dicen todo lo que les sale en las pelotas y nada les pasa. Atentado contra la libertad de expresión fue lo que me sucedió a mí, que por escribir la verdad me metieron año y medio en la cárcel y me robaron todos los medios de trabajo, eso es atentado a la libertad de expresión y censura es que no se de el derecho de réplica a la otra parte y sólo se escuche a una. Y sí, la sociedad tiene derecho a saber lo que ocurre y no a que le mientan como lo hace esta basura de supuesto periodista. Espero que me respete el derecho a la libertad de expresión y no mande, por medio de su poderosa ama a que me vuelvan a encarcelar o matar.
Y así finaliza su sarta de falsedades y estupideces, que es lo único que sabe escribir:
“Estamos ante un momento delicado: o la justicia actúa en favor de una sociedad agraviada o respalda a la delincuencia. Pronto lo sabremos”
Pues sí, esperemos que la justicia empiece a actuar a favor de la sociedad agraviada, conceda la demanda a los denunciantes y castigue a esta basura como se merece.
Y por cierto, ni una palabra de las torturas a Brenda. Siempre a favor del poderoso calla lo que no le conviene que se sepa y tiene el cinismo de decir que la sociedad debe estar informada ¡El colmo!

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